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FIFA dio marcha atrás y el Mundial de Qatar 2022 tendrá 32 equipos

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de pie en las tribunas del estadio Al Janoub de Al Wakrah, en Catar, el 16 de mayo de 2019.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, de pie en las tribunas del estadio Al Janoub de Al Wakrah, en Catar, el 16 de mayo de 2019. Ibraheem Al Omari / Reuters

El ente rector del fútbol mundial desestimó la idea del presidente Gianni Infantino y no expandirá a 48 la cantidad de selecciones participantes en la próxima Copa del Mundo. Logística y tensiones políticas frenaron la iniciativa.

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La ambiciosa idea de Gianni Infantino de ampliar a 48 equipos la cantidad de participantes del Mundial de Qatar 2022 chocó con la realidad. La Federación Internacional de Fútbol Asociado (FIFA) desestimó esa posibilidad y mantuvo el esquema de 32 equipos para la próxima Copa del Mundo, la última que se jugará bajo el actual formato.

Infantino había propuesto anticipar la ampliación de cupos, que se comenzará a implementar en 2026, y lograr que Qatar, en soledad o con un país co-anfitrión, albergara el primer Mundial de 48 participantes. Pero cuestiones logísticas y la actualidad política de la región atentaron contra sus intenciones.

En marzo de este año, el Consejo de la FIFA había supeditado la decisión al Congreso que se hará en junio en París. Pero, a través de un breve comunicado, la institución anticipó que esa propuesta ni siquiera será debatida en ese ámbito porque no es viable.

“Tras un proceso de consulta exhaustivo e integral con la participación de todas las partes interesadas relevantes, se llegó a la conclusión de que, en las circunstancias actuales, tal propuesta no podía hacerse ahora”, señaló la FIFA en su página web.

En ese sentido, justificaron la decisión porque “debido a la etapa avanzada de los preparativos y la necesidad de una evaluación detallada del impacto logístico potencial en el país anfitrión, se requería más tiempo y no se podría tomar una decisión antes de la fecha límite de junio”.

En la misma línea, el Comité Organizador de Qatar 2022 emitió un comunicado en el que aseguró que el país “siempre había estado abierto a la idea de un torneo ampliado si se encontraba un modelo viable” y afirmó que “Qatar sigue tan comprometido como siempre para garantizar que la Copa del Mundo de 32 equipos sea uno de los mejores torneos de todos los tiempos”.

De esta manera, la idea que Infantino comenzó a plantear hace poco más de un año y que contaba con el apoyo público de algunas confederaciones, como la CONMEBOL o la CAF, se desinfló incluso antes de ser debatida.

El aislamiento de Qatar y la situación de los derechos humanos atentaron contra la ampliación

La posibilidad de que el Mundial 2022 recibiera a 48 equipos en lugar de los 32 del plan original requería, necesariamente, que Qatar compartiera la organización. El pequeño y rico país asiático aseguró ocho sedes para el torneo, con seis estadios construidos de cero –Al Janoub, en Al Wakrah, fue el primero en ser inaugurado el 16 de mayo- y dos remodelados, pero resultaba imposible que albergara a 16 equipos más.

La opción de una co-organización tenía un obstáculo muy fuerte: desde junio de 2017, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Bahréin, vecinos del Golfo Pérsico y Egipto cortaron vínculos políticos, comerciales y de transporte con Qatar, acusando a ese país de financiar el terrorismo, alegaciones que desde Doha siempre han negado.

De acuerdo a un informe interno de la FIFA, el levantamiento de ese bloqueo era una condición necesaria para que pudiera existir una co-organización del eventual Mundial 2022 de 48 equipos.

Con esa opción prácticamente descartada, la FIFA puso su atención en Kuwait y Omán, dos países que se posicionaron neutrales frente a la crisis diplomática en el Golfo Pérsico.

Sin embargo, Omán descartó rápidamente la convocatoria, mientras que los plazos cortos atentaron contra Kuwait, pese a que el propio Infantino viajó a Kuwait el mes pasado en un intento por persuadir a las autoridades de ese país.

En concreto, Kuwait cuenta con el estadio internacional Jaber al-Ahmad, con capacidad para 60 mil espectadores, y el estadio Sabah al-Salem, de solo 26 mil. Ambos escenarios hubieran requerido una remodelación en tiempo récord.

La situación de los derechos humanos también se convirtió en un impedimento. Qatar ya estuvo apuntada por las condiciones laborales de los obreros que trabajan en las sedes del Mundial y el temor era que situaciones de precariedad se repitieran en el país co-anfitrión.

La secretaria general de la FIFA, Fatma Samoura, había contactado a activistas de derechos humanos el mes pasado para ofrecer garantías de que iba a haber “una evaluación de los riesgos de derechos humanos y las oportunidades potenciales asociadas con una posible expansión”.

Asimismo, la prohibición total que rige en Kuwait al expendio de bebidas alcohólicas representaba un potencial inconveniente para la FIFA, que cuenta entre sus patrocinadores a la empresa cervecera Budweiser.

De esta manera, el primer mundial de la historia en Medio Oriente mantendrá su esquema original, con Qatar como único anfitrión y 32 equipos participantes, aunque se disputará en una fecha inédita, del 21 de noviembre al 18 de diciembre de 2022 para evitar las altas temperaturas que se hubieran presentado si la FIFA mantenía la disputa del torneo en los meses de junio y julio, como es tradición.

La ampliación de cupos del Mundial a 48 equipos se hará efectiva a partir de la Copa del Mundo 2026, que será organizada en conjunto por Estados Unidos, México y Canadá.

Con Reuters y AP

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