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Theresa May, contra las cuerdas: su nuevo plan del Brexit despertó rechazos y pedidos de renuncia

La primera ministra británica, Theresa May, se dirige a los parlamentarios en la Cámara de los Comunes, en Londres, el 22 de mayo de 2019.
La primera ministra británica, Theresa May, se dirige a los parlamentarios en la Cámara de los Comunes, en Londres, el 22 de mayo de 2019. Parlamento británico / Mark Duffy / Handout vía Reuters

La primera ministra británica insiste en una propuesta que incluye una votación sobre un segundo referendo si su legislación pasa una primera etapa. Pero la idea multiplicó críticas y provocó la renuncia de la líder conservadora en el Parlamento.

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El intento de la primera ministra británica Theresa May para rescatar su acuerdo del Brexit del estancamiento cosechó más cuestionamientos e incrementó la presión sobre la mandataria, que enfrenta múltiples llamados a renunciar.

En concreto, May anunció el martes 21 de mayo una alternativa a su plan de salida de Reino Unido de la Unión Europea, que abrió la puerta a una votación sobre un segundo referendo una vez que el texto superara una primera instancia y a la posibilidad de alcanzar acuerdos aduaneros.

La iniciativa, que buscaba ser un acercamiento a los opositores del Partido Laborista, sólo profundizó la debilidad de May, que recibió críticas de legisladores que la apoyaron en anteriores votaciones.

El principal cimbronazo para May fue la renuncia de Andrea Leadsom, la líder del Partido Conservador en la Cámara de los Comunes, una destacada partidaria del Brexit que expresó su escepticismo sobre el plan de la primera ministra para lograr el retiro de Reino Unido de la Unión Europea.

En una carta dirigida a la mandataria, Leadsom sostuvo que “ya no creo que nuestro enfoque cumpla con el resultado del referendo” de 2016 y alegó que hubo “un completo desglose de la responsabilidad colectiva” en el gobierno.

En la misiva, Leadsom advirtió que “siempre he sostenido que un segundo referendo sería una división peligrosa y no apoyo que el gobierno facilite voluntariamente una concesión de este tipo” y le remarcó a May que, si bien “nadie ha querido que tengas éxito más que yo”, ahora “la insto a que tome las decisiones correctas en interés del país, este gobierno y nuestro partido”.

El cerco contra May suma cada vez más adherentes dentro de su propio Partido Conservador, quienes ven insostenible el liderazgo de la primera ministra. El legislador conservador Tom Tugendhat, un moderado que preside la comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento, escribió en una columna en el periódico Financial Times que “hay una última oportunidad para hacerlo bien y salir de manera ordenada”, pero “ahora es el momento de que la primera ministra Theresa May se vaya y sin demora”.

Además, el titular del influyente Comité Conservador de 1922 anticipó que desde ese sector impulsan una consulta durante las elecciones europeas de este jueves 23 de mayo antes de la reunión que sostendrán con May el próximo viernes 24. En ese encuentro, los legisladores conservadores podrían incrementar la presión sobre la primera ministra o, al menos, exigirle que ponga una fecha de renuncia.

May defendió su nuevo plan en medio de una lluvia de críticas en el Parlamento

En el inicio de un miércoles 22 de mayo agitado, Theresa May se mantuvo firme en su nuevo plan para el Brexit, el cual espera sea sometido a votación nuevamente, e instó a los legisladores a aprobar ese proyecto y, luego, trabajar sobre posibles cambios.

Casi tres años después de que una mayoría de votantes británicos votara para salir de la Unión Europea, aún no está claro cómo, cuándo o incluso si sucederá.

Por eso, May remarcó que “necesitamos ver avanzar al Brexit para honrar el resultado del referendo y entregar el cambio que el pueblo británico claramente exigió”.

En ese sentido, advirtió a los legisladores que un rechazo al acuerdo sólo dejaría “la división y el punto muerto”.

Pero el pedido –casi en tono de súplica- de May no pareció encontrar cabida entre los parlamentarios. Tanto legisladores defensores del Brexit como los pro-Unión Europea han endurecido posiciones.

Mientras los partidarios del Brexit acusan a la primera ministra de ceder ante las demandas opositoras, desde el Partido Laborista remarcaron que la nueva propuesta de May es una concesión escasa y tardía.

"La retórica puede haber cambiado, pero el acuerdo no. Ella no buscó un compromiso hasta después de ver expirar su propia fecha límite de salida, y cuando finalmente lo hizo, había perdido la autoridad para cumplirlo”, subrayó el líder laborista, Jeremy Corbyn.

Si bien desde el gobierno británico pretenden que el nuevo acuerdo sea sometido a una nueva votación en la semana del 3 de junio, los resultados de las elecciones europeas, en las que se espera una fuerte derrota de los conservadores, podría aumentar la presión sobre May, que se encuentra cada vez más contra las cuerdas y con escaso margen de maniobra.

Con Reuters y AP

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