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PERFIL

Argentina: quién es Alberto Fernández, candidato presidencial del kirchnerismo

Foto publicada por Telam que muestra al candidato presidencial argentino, Alberto Fernández, durante una reunión con la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner (fuera del marco) en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, Argentina, el 20 de mayo de 2019.
Foto publicada por Telam que muestra al candidato presidencial argentino, Alberto Fernández, durante una reunión con la gobernadora de Santa Cruz, Alicia Kirchner (fuera del marco) en Río Gallegos, provincia de Santa Cruz, Argentina, el 20 de mayo de 2019. Walter Díaz / Telam / AFP

Cristina Fernández sorprendió al anunciar su candidatura para las elecciones no a la Presidencia, sino a la Vicepresidencia. El candidato presidencial es Alberto Fernández, político peronista, abogado y profesor de derecho, de 60 años.

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Una vez conocida la noticia comenzaron las especulaciones, las interpretaciones, los cálculos: que de ese modo Cristina Fernández suma votos fieles a su difunto marido y predecesor Néstor Kirchner pero no tanto a ella (Alberto Fernández fue jefe de gabinete de las presidencia de Kirchner y del inicio de los mandatos de Cristina); que demuestra capacidad de reconciliación, de aceptar errores pasados, al acercarse a un hombre que había sido corrosivamente crítico de su gobierno; que por la imagen conciliadora y negociadora de Alberto Fernández vuelve la fórmula más atractiva para votantes menos alineados; que fuerza decisiones en el partido de gobierno, Cambiemos, que por ahora parece que tendrá al presidente Mauricio Macri como candidato, y en el resto del peronismo no kirchnerista; etc.

Más allá de estas lecturas (algunas con el tiempo demostrarán cuán acertadas fueron), ¿quién es el hombre elegido –en una inusual inversión de la fórmula habitual– por la candidata a la Vicepresidencia para acompañarla?

Para empezar es alguien con larga historia en la política y en la gestión del Estado, pero con poca experiencia como candidato en elecciones (sí como asesor de candidatos), con un período como legislador de la Ciudad de Buenos Aires en 2000, que concluyó anticipadamente para ocupar el cargo de jefe de gabinete de Néstor Kirchner en 2003.

Fue funcionario en una u otra capacidad desde los inicios de la actual etapa democrática en Argentina: pasó por el Ministerio de Economía, fue asesor legislativo y superintendente de Seguros de la Nación.

Músico, amigo fiel, inteligente y con capacidad de escucha

Es hincha del club de fútbol Argentinos Juniors, amante de la música popular y el rock;  guitarrista y compositor.

Quienes lo conocen dicen que es apasionado y muy fiel con sus amigos de toda la vida.

También que es inteligente, creativo y con capacidad de escucha, abierto a discutir argumentos. Alguien que conoce a ambos dijo que –y seguramente deje a los dos disconformes– tiene, en este sentido, un estilo parecido al jefe de gabinete de Macri, Marcos Peña, aunque cada uno lo ejerza en veredas opuestas del campo político.

La ruptura Fernández - Fernández

Alberto Fernández es reconocido como alguien capaz de tender puentes y establecer diálogos, función que cumplió durante los gobiernos de Néstor y Cristina hasta que, justamente, fracasó una negociación: la que se llevaba adelante con los sectores agrícolas respecto a la implementación de retenciones a las exportaciones.

La expresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner (izquierda) escucha al entonces jefe de gabinete Alberto Fernández, antes de hablar sobre la huelga agrícola en Buenos Aires. El 31 de marzo de 2008.
La expresidenta argentina, Cristina Fernández de Kirchner (izquierda) escucha al entonces jefe de gabinete Alberto Fernández, antes de hablar sobre la huelga agrícola en Buenos Aires. El 31 de marzo de 2008. Daniel Garcia / AFP

Fue después de eso que se distanció de su actual compañera de fórmula y comenzó una abierta crítica de su gobierno, que hoy muchos señalan como evidencia de que no es honesta su candidatura y otros de que justamente muestra un cambio tanto en él como, sobre todo, en Cristina.

Cristina y Alberto estuvieron distanciados casi una década.

Tras romper con Cristina armó su propia iniciativa política, el Partido del Trabajo y la Equidad (PARTE), pero en 2013 se sumó al Frente Renovador, en el que trabajó en 2015 en la candidatura  presidencial de Sergio Massa, quien lo había sucedido en la jefatura de gabinete de Cristina Fernández en 2008.

Un reencuentro 'Sinceramente'

Cristina y Alberto volvieron a acercarse hace un año y medio.

En la presentación del libro de Cristina, 'Sinceramente', el 9 de mayo pasado él estuvo sentado en primera fila y ella le agradeció el haberla impulsado a escribirlo.

Además de la capacidad de tender puentes hay algo que Alberto no tiene y Cristina sí, una falta que es una fortaleza. A diferencia de ella, él no enfrenta múltiples causas, muchas por corrupción, en la Justicia.

Esa capacidad aparece, por ejemplo, en una anécdota que relata Ignacio Zuleta en su libro 'El Papa peronista', sobre Francisco. Allí dice que cuando asumió Cristina, Néstor quería responder negativamente a una invitación al diálogo con la iglesia argentina enviada por el Papa, pero que Alberto Fernández la convenció de que no tenía sentido mantener la distancia con esa institución. Al final Cristina aceptó la sugerencia de Alberto, cuenta Zuleta.

La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, saluda a sus partidarios luego de la presentación de su libro 'Sinceramente', en la Feria del Libro de Buenos Aires, en Buenos Aires, Argentina, 9 de mayo de 2019.
La expresidenta de Argentina, Cristina Fernández de Kirchner, saluda a sus partidarios luego de la presentación de su libro 'Sinceramente', en la Feria del Libro de Buenos Aires, en Buenos Aires, Argentina, 9 de mayo de 2019. Agustin Marcarian / Reuters

Aunque no pareció ejercer ese estilo conciliador la semana pasada, cuando dijo que algunos jueces van a tener que dar explicaciones. Mencionó, entre otros, a Claudio Bonadio, que lleva el mayor número número de causas contra Cristina Fernández.

"Un contrato social con derechos pero también con obligaciones"

En la última página de su libro, Cristina Fernández dice que el país, que atraviesa una profunda crisis económica (recesión, inflación y caída del empleo) y política (polarización o falta de representatividad), necesita "un nuevo y verdadero contrato social con derechos pero también con obligaciones".

Algunos pensaban que sería ella quien intentaría implementarlo. Pero será, si los argentinos así lo deciden en las urnas en octubre, alguien con mucha más imagen, con algunos grises, de negociador y dialoguista.

Si es así, además, restará ver si ese contrato social existe y si es ampliamente consensuado.

Y si el Fernández que gobierne será Alberto o Cristina.

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