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Israel: Benjamin Netanyahu lucha contrarreloj para seguir en el poder

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habla en la Knéset (Parlamento israelí) en Jerusalén el 27 de mayo de 2019.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, habla en la Knéset (Parlamento israelí) en Jerusalén el 27 de mayo de 2019. Menahem Kahana / AFP

A la medianoche de este 29 de mayo vence el plazo para que el primer ministro israelí cierre una coalición de gobierno que le permita continuar en el cargo. Si no lo logra, lo más probable es que se convoque a nuevas elecciones legislativas.

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Todos los caminos parecen conducir a la repetición de las elecciones legislativas, un escenario inédito en la historia de Israel. A pocas horas de que culmine el plazo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, no ha cerrado una coalición de gobierno que asegure su permanencia en el poder por los próximos cuatro años. Y no parece estar cerca hacerlo.

El problema vuelve a ser el mismo que ocasionó la convocatoria de elecciones anticipadas: los desacuerdos en torno a la ley que busca la incorporación al servicio militar obligatorio de tres años para los hombres y dos para las mujeres de la población ultraortodoxa, hasta ahora mayoritariamente exenta de esta obligación nacional.

Uno de los socios imprescindibles para la coalición de derecha y religiosa que trata de formar Netanyahu es el exministro de extrema derecha Avigdor Lieberman, quien ha sido su principal obstáculo.

El ex ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, habla durante una reunión de su partido en la Knesset, el parlamento de Israel, en Jerusalén, el 27 de mayo de 2019.
El ex ministro de Defensa de Israel, Avigdor Lieberman, habla durante una reunión de su partido en la Knesset, el parlamento de Israel, en Jerusalén, el 27 de mayo de 2019. Ronen Zvulun / Reuters

Lieberman libra una batalla con el partido ultraortodoxo Judaísmo Unido de la Torá, miembro del actual gobierno interino de Netanyahu, para limitar las exenciones del reclutamiento militar tradicional para los estudiantes del seminario judío.

El exministro de Defensa exige que la mencionada ley se apruebe sin tocar una sola coma de la propuesta existente, pero los partidos ultraortodoxos, cuyo apoyo al primer ministro también es clave, piden cambios que permitan a su población seguir evadiendo el servicio militar.

Estas dos posturas se muestran irreconciliables de cara a una coalición que debe quedar en firme a la medianoche de este miércoles 29 de mayo.

Sin el apoyo del partido de Lieberman, que tiene cinco escaños en el Knéset de 120 miembros, Netanyahu no puede formar un gobierno mayoritario de facciones religiosas de derecha o liderado por Likud, el partido del primer ministro.

El exjefe de la cartera de Defensa dijo este miércoles que no estaba dando marcha atrás en lo que calificó como una “cuestión de principio”, y negó las acusaciones del partido Likud de que su verdadera intención era derrocar a Netanyahu y liderar un "campo nacional".

"No soy un hombre vengativo y no guardo rencor", dijo Lieberman, quien el año pasado renunció al Ministerio de Defensa luego de una disputa con Netanyahu sobre la política hacia Gaza.

Se abren las puertas a la primera repetición de elecciones en la historia de Israel

En caso de no lograr conformar una coalición, la estrategia de Benjamin Netanyahu se encamina a forzar nuevas elecciones para que la oposición no tenga opción de intentar formar un Ejecutivo.

Los diputados ya comenzaron a debatir la ley de disolución de la Cámara, que se aprobó en lectura preliminar y primera el lunes y martes 27 y 28 de mayo, respectivamente (con 66 votos a favor de 120) y se votará en segunda y tercera lecturas a lo largo de este miércoles.

Si se disuelve el Parlamento, se convocarán nuevos comicios generales para el próximo 17 de septiembre, lo que supondría la primera vez que debería repetirse el voto en la historia del país.

De no aprobarse la disolución, el presidente israelí, Reuven Rivlin, podrá encargarle la tarea como primer ministro a otro legislador, ya sea del partido de derecha del Likud de Netanyahu, o de la oposición.

También podría ocurrir -aunque parece menos probable-, que el mandatario dé un nuevo plazo de dos semanas al primer ministro en funciones para seguir negociando, algo que debe ser aprobado por mayoría simple del Parlamento.

En preparación para posibles comicios, el partido Likud de Netanyahu cerró el 28 de mayo un acuerdo con el partido Kulanu, de su antiguo ministro Moshé Kahlon, por el que ambas formaciones se presentarían juntas a la siguiente cita electoral, si antes de medianoche se decide que ésta tenga lugar.

El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, da una declaración a los medios de comunicación en Tel Aviv, Israel, el 21 de febrero de 2019.
El Primer Ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, da una declaración a los medios de comunicación en Tel Aviv, Israel, el 21 de febrero de 2019. Ammar Awad / Reuters

El quinto mandato de Netanyahu ahora pende de un hilo

A pesar de las inminentes acusaciones en tres casos de corrupción, Netanyahu parecía estar en curso para un quinto mandato como jefe de un bloque de la derecha después de haber derrotado en las urnas al centrista Benny Gantz, un exjefe de las fuerzas armadas israelíes.

La atención pública se había centrado menos en la formación de coaliciones y más en los movimientos que los partidarios de Netanyahu planeaban en el Parlamento para otorgarle inmunidad y aprobar una ley que garantice que la Corte Suprema no pudiera retirar esa protección.

Netanyahu ha negado cualquier irregularidad en los casos y debe comparecer a una audiencia previa al juicio en octubre próximo, en medio de la intención del fiscal general, anunciada en febrero, de acusarlo de cargos de soborno y fraude.

Con EFE y Reuters

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