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Luces y sombras de los primeros seis meses de Gobierno de López Obrador en México

El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habla durante su habitual rueda de prensa matutina, el 29 de mayo, en el Palacio Nacional, en Ciudad de México, México.
El presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, habla durante su habitual rueda de prensa matutina, el 29 de mayo, en el Palacio Nacional, en Ciudad de México, México. Mario Guzmán / EFE

Los claroscuros tiñen los primeros seis meses del Gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Pese a su alta popularidad, su estrategia en seguridad y corrupción todavía no da frutos. La cuarta transformación que prometió no despega.

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Andrés Manuel López Obrador cumplirá este 1 de junio medio año en la Presidencia de México. Si se le pregunta cómo avanza su Gobierno en el plano económico, político y social, su respuesta, singularmente, es: "requetebién", ignorando la masiva movilización del pasado 5 de mayo en su contra.

El primer mandatario de izquierda de México llegó al poder el 1 de diciembre de 2018, prometiendo consolidar la cuarta transformación en la segunda economía más grande de América Latina. Seis meses después de su posesión, esa revolución que brillaba con ilusión en los ojos de sus seguidores todavía no se pone en marcha.

Su popularidad, que en los primeros 100 días llegaba al 80%, se desplomó más de diez puntos. Ahora 7 de 10 ciudadanos aprueban su gestión. "Ha cometido varios errores, el más importante es el económico al haber cancelado el aeropuerto de Ciudad de México, el revivir a Pemex, el consumo de recursos financieros no ha gustado, es un grave error en esta administración”, dice a France 24, Santiago Roel, director y fundador de Semáforo Delictivo, un proyecto social ciudadano para la paz en México.

La consultora De las Heras Demotecnia presenta encuesta de los primeros 6 meses de AMLO.
La consultora De las Heras Demotecnia presenta encuesta de los primeros 6 meses de AMLO. France 24

Pero es su cercanía con el pueblo lo que todavía le permite un margen de confiabilidad alto y maniobra para sus propuestas. Ese es uno de sus aciertos más significativos en estos primeros meses. "Es una persona sumamente popular y cercana al pueblo. Su discurso ha sido en favor de los pobres y eso ha caído bien en sus simpatizantes. La gente lo ve como un presidente humilde y con ánimos de velar por ellos", contrasta el analista político mexicano, Joselo Rangel.

Así, su gestión se resume en seis meses de altibajos, de luces y sombras que develan una transformación en suspenso.

"Se esperaba una transformación de fondo en materia de corrupción"

Uno de los ejes más importantes de su proyecto político en campaña fue precisamente la corrupción. Su fortín político, exitoso en todo caso, fue proyectarse como un político antisistema que derogaría la falta de transparencia de gobiernos anteriores como el de su antecesor, Enrique Peña Nieto. Pero las cifras en materia de contratación lo contradicen.

En los tres primeros meses de Gobierno solo el 18% de los contratos fueron designados mediante licitación pública, es decir, el 74% de los 28.458 contratos registrados en Compranet se adjudicaron directamente, según datos de Mexicanos Contra la Corrupción y la Impunidad (MCCI), datos que levantan preocupaciones. "Se esperaba una transformación de fondo en materia de corrupción", señala Rangel.

Manifestantes asisten a la primera gran movilización contra el gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en la Ciudad de México, México, 5 de mayo de 2019.
Manifestantes asisten a la primera gran movilización contra el gobierno del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en la Ciudad de México, México, 5 de mayo de 2019. Luis Cortes / Reuters

También surgieron cuestionamientos sobre la falta de procesamiento de altos funcionarios por cargos de corrupción, que en la última semana de mayo vio los primeros avances con la orden de detención del exdirector de Petróleos Mexicanos (Pemex), Emilio Lozoya, presuntamente implicado en sobornos de la constructora brasileña Odebrecht. El primero en ser identificado desde que López Obrador asumió el cargo. Más allá de esto, México sigue siendo uno de los países, junto a Venezuela, que todavía no ha tenido investigados de alto perfil por este tema.

AMLO prometió reformar la ley para incluir dentro de los delitos graves la corrupción, el robo de combustible y el tráfico de influencias, aunque de momento esta bandera no la pueda izar con total orgullo. Eso sí, la estrategia de evitar el robo de gasolina le ha funcionado. "La corrupción no es un problema que se resuelva de la noche a la mañana, pero sí podemos decir que son pasos firmes y un mensaje positivo para una ciudadanía que, el pasado 1 de julio de 2018, se decidió por un quiebre de la política tradicional", opina el analista Jorge Aljovín.

La inseguridad "no se resuelve con policías o militares de la Guardia Nacional"

AMLO, como se le conoce por las iniciales de su nombre, no se ha traicionado. Las contradicciones que le definían como candidato parecen acompañarlo en la Presidencia. La creación de la polémica Guardia Nacional para reducir la desbordada inseguridad se atraviesa como un recordatorio de las críticas que dirigió al expresidente Felipe Calderón por su lucha contra las drogas.

Este enfoque militar en la seguridad pública, utilizado en el pasado infructuosamente, fue denunciado hasta el cansancio por el impacto que tendría en la sociedad en un momento en el que la violencia alcanzó un nuevo récord en el primer trimestre del año.

Oficiales de policía y personal militar trabajan en una escena del crimen cerca de un auto quemado en Acapulco, México, el 7 de mayo de 2019.
Oficiales de policía y personal militar trabajan en una escena del crimen cerca de un auto quemado en Acapulco, México, el 7 de mayo de 2019. Javier Verdin / Reuters

Para el investigador del CIDE, Juan Espíndola, esta Guardia refleja las luces y sombras de AMLO en DD.HH., porque, aunque "plantea que los militares que cometan violaciones a los DD. HH. serán juzgados en tribunales civiles (hasta ahora han sido juzgados por tribunales militares), sigue siendo un cuerpo militar" expuesto a cometer abusos de fuerza, como ha ocurrido.

Dudas que se siembran con sensatez, ya que, aunque el presidente niegue que en su Gobierno los homicidios se han disparado, hubo más de 2.800 homicidios cada mes durante el primer trimestre de su gobierno.

"Creo que el presidente tiene un genuino interés por mejorar la situación del país en el tema de seguridad. No estuvo mal planteado su plan de paz y seguridad en la mayoría de los puntos, pero le apuesta demasiado al efecto de los programas sociales y a la Guardia y se le olvida la regulación de algunas drogas como una condición inicial de paz, porque el mayor problema es el crimen organizado, es decir el narcotráfico", asegura Roel.

Víctimas de homicidios dolosos en México. Cifras Mensuales 2018 – 2019. Sistema Nacional de Seguridad Pública de México.
Víctimas de homicidios dolosos en México. Cifras Mensuales 2018 – 2019. Sistema Nacional de Seguridad Pública de México.

Para el experto, el origen del 80% de estos asesinatos, que afectan especialmente a los 34 millones de mexicanos que viven en la pobreza, "tienen una causa muy puntual y es el mercado de drogas, esto no se resuelve con policías con militares con guardia nacional o con programas sociales, sino eliminando el mercado negro de drogas y se resuelve de manera económica porque está en su plan".

AMLO y su política de austeridad, ¿no gastar, aunque se requiera?

Estos primeros seis meses se han caracterizado por una estricta política de austeridad. Al comenzar su mandato, López Obrador puso en venta el avión presidencial y ahora viaja en vuelos comerciales. Transformó la sede presidencial Los Pinos en un centro cultural abierto al público, recortó los privilegios a los altos funcionarios, así cómo su sueldo y los obligó a declarar sus bienes.

"El resultado económico palpable de estas políticas de austeridad es la implementación de políticas públicas que dan cuentan de los problemas reales de las clases desprotegidas, las cuales durante muchos años no tuvieron la atención de la política tradicional", dice Aljovín.

Pero la llamada austeridad republicana del presidente no se limitó a recortar los excesos de la élite burocrática del gobierno anterior o a eliminar los gastos y cargos inoficiosos. "Se le quitó presupuesto a los centros médicos (aunque después se les regresó) para invertir ese dinero en sus proyectos de Nación como la Refinería de Dos Bocas Tabasco y el Tren Maya", destaca Roselo. Un tema que inmediatamente sintieron los ciudadanos.

Una vista general muestra la refinería de Salamanca de la petrolera estatal de México, Pemex, durante un recorrido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en Salamanca, estado de Guanajuato, México, el 26 de mayo de 2019.
Una vista general muestra la refinería de Salamanca de la petrolera estatal de México, Pemex, durante un recorrido del presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, en Salamanca, estado de Guanajuato, México, el 26 de mayo de 2019. Folleto / Reuters

De hecho, hace poco más de una semana, el secretario del Instituto del Seguro Social (IMSS) Germán Martínez renunció por los recortes. El consultor independiente mexicano y estudiante de Doctorado en Economía de la Universidad de Nueva York resumió este tema escuetamente: "Mientras que la primera reestructuración parece haberse hecho con bisturí y con extremo cuidado a las especificidades, las siguientes parecen haberse hecho con un machete. Ello ha limitado el impacto positivo de la reorganización del gasto público y de la reestructuración de los programas sociales".

AMLO ostenta un amplio poder, con su partido, el Morena, controlando las dos Cámaras. Sin una oposición solida que le haga contrapeso, el control político a decisiones como la de cancelar la construcción del nuevo aeropuerto de Ciudad de México, que incluiría perdidas por suspender el megaproyecto que se calcula en cerca de 120.000 millones de pesos mexicanos y algunos pleitos judiciales de algunos empresarios intentado recuperar el dinero invertido, e incluso la marcha atrás en temas de licitaciones energéticas en el sector privado, se han reducido peligrosamente.

El presidente también dijo que iba a lograr una tasa de crecimiento económico del 4%, un tema que los analistas ven improbable. "Sin embargo, contrario a los pronósticos de los expertos, en el primer trimestre del año la inversión extranjera directa fue superior a US$10.000 millones (de dólares), 7% más que el mismo período de 2018 y la inflación tuvo un comportamiento similar a sexenios anteriores”, argumenta Aljovín.

En política exterior: ni muy cerca a Maduro, ni muy lejos de Trump

En relaciones exteriores se puede decir que es un balance de "claroscuros", califica Rangel. El internacionalista asegura que "si bien salió un artículo que señalaba un aumento del 140% en el número de abogados consultores en los consulados (para la protección de los inmigrantes) y se han atendido a 18.975 mexicanos, en estos seis meses su política externa ha sido muy criticada, desde la postura sobre el caso Venezuela, la disculpa que el Gobierno ha pedido a España por la conquista y la inasistencia al Foro Económico Mundial en Davos, Suiza (inasistencia que se justificó por el combate frontal al robo de gasolina)".

Frente a Caracas, AMLO se ha mantenido neutral: no apoyó frontalmente al Gobierno de Nicolás Maduro como lo hicieron , pero tampoco lo desconoció. "Me parece que molestó a gran parte de la población, pero no al grado de representar un riesgo a su Gobierno", dijo el analista.

Es por el lado de Estados Unidos que ha sorprendido, porque si bien en campaña lo criticó, en su salto a la Presidencia el líder tabasqueño ha suavizado su tono hacia el presidente Donald Trump y ha endurecido sus políticas migratorias, dicen algunos analistas, en concordancia con Trump. "En sus famosas conferencias matutinas le cuestionaron sobre la postura de Trump y el mandatario respondió: 'Él (Trump) tiene una visión que respeto y considero legítima', explicó Rangel.

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Eso explica que el enfoque humanitario que en principio manejó con los migrantes centroamericanos haya cambiado drásticamente. Al inicio de su mandato, el presidente les ofreció visas por un año para trabajar en el país que, a las pocas semanas, canceló abruptamente. Y con el tiempo optó por una política dura contra los indocumentados, respondiendo a las presiones de Trump, según sus detractores.

Pero paradójicamente, en el Plan de Desarrollo que entregó al Congreso el 1 de mayo, AMLO definió la relación bilateral con Washington como su prioridad. "Yo creo que más que complacerlo es entender que increparlo no es una buena opción", sentencia Rangel, mientras Espíndola señala que "su política migratoria es una moneda de cambio para tratar de atraer inversiones de EE. UU.".

Por ahora, su promesa de invertir millones de dólares en oportunidades para los migrantes sigue en el aire, en un momento en el que cada vez más personas intentan atravesar el país de forma ilegal. Una situación que mina su palabra y que, en principio, prueba que el tono reivindicativo que manejó desde la oposición se diluye ahora que está al mando del gobierno. Las ambivalencias también marcan los primeros seis meses de López Obrador.

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