Crisis migratoria

Malta: migrantes llevan más de dos semanas varados en el Mediterráneo

El barco de rescate Sea-Watch 3, operado por la ONG alemana homónima, se encuentra frente a las costas de Malta en el Mediterráneo central, el 4 de enero de 2019.
El barco de rescate Sea-Watch 3, operado por la ONG alemana homónima, se encuentra frente a las costas de Malta en el Mediterráneo central, el 4 de enero de 2019. Darrin Zammit Lupi, Reuters

El barco Sea Watch 3, administrado por una ONG alemana, espera en aguas de Malta con 32 personas a bordo, rescatadas en la costa de Libia el 22 de diciembre. Otra embarcación con 17 migrantes también aguarda desde el 29 de diciembre.

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Cerca de 50 migrantes se encuentran varados a bordo de dos barcos humanitarios en el Mar Mediterráneo, en las costas de Malta, a la espera de desembarcar en un puerto seguro, intentos que se ven frustrados por la negativa de las autoridades maltesas y la falta de acuerdo entre los países europeos sobre las políticas de acogida de migrantes.

El caso más urgente es el del barco Sea-Watch 3, operado por la ONG alemana del mismo nombre, que rescató a 32 personas de una embarcación insegura en la costa de Libia el 22 de diciembre. En la tripulación se encuentran tres niños que sufren mareos y cuatro adolescentes, que viajan sin compañía.

El barco se encuentra en aguas maltesas, a merced de las tormentas de invierno, que provocan fuertes vientos y oleaje agitado. Pero las autoridades de Malta se han negado a acoger a los migrantes y, desde entonces, no ha aparecido un país europeo dispuesto a recibirlos.

Según el jefe de la misión de Sea-Watch, Philipp Hahn, el principal problema es que las personas a bordo del buque “muestran problemas mentales, estrés y un deterioro es su estado de salud mental”.

De hecho, en un intento desesperado, uno de los migrantes saltó a las aguas frías el viernes 4 de enero para intentar nadar hacia la orilla, pero fue rápidamente retirado por la tripulación.

“No somos peces, no somos tiburones, somos seres humanos como todos los demás. Hicimos este cruce, arriesgamos nuestras vidas para llegar a Europa, y ahora que hemos llegado, Europa se niega, y no sabemos por qué”, afirmó Bob Kiangala, un migrante de República Democrática del Congo.

Otro barco humanitario, el "Profesor Albrecht Penck" de la ONG alemana Sea-Eye, también se encuentra varada en aguas de Malta con 17 personas que fueron rescatadas el 29 de diciembre.

En medio de la crisis, esta semana, decenas de grupos humanitarios, entre ellos Amnistía Internacional y la Organización Internacional de las Naciones Unidas para las Migraciones (OIM), pidieron a la Unión Europea que ofrezca un puerto seguro para ambas embarcaciones.

Los migrantes, atrapados en un ‘ping pong’ político de la Unión Europea

Este nuevo episodio vuelve a poner en el centro de la escena las diferencias entre los países de la Unión Europea sobre la responsabilidad compartida en la recepción de migrantes y refugiados.

Malta se ha negado a recibir migrantes, asegurando que son recogidos fuera del área de búsqueda y rescate del país, mientras que el gobierno de Italia –de carácter populista y con una postura antiinmigratoria- ha enviado mensajes contradictorios en los últimos días.

El viernes 4 de enero, en un movimiento sorprendente, el viceprimer ministro Luigi Di Maio, líder del Movimiento 5 Estrellas, aseguró que Italia podría aceptar a mujeres y niños si Malta aceptaba abrir su puerto a los dos barcos.

Sin embargo, el también viceprimer ministro y titular de la cartera de Interior, Matteo Salvini, líder de la Liga, rápidamente señaló que Italia no debería admitir a los migrantes e instó que Malta debería abrir el puerto de La Valeta porque los navíos “están en aguas territoriales” de ese país.

“La trata de personas debe ser detenida. Las personas que escapan de la guerra deben venir a Italia en avión, como ya lo hacen muchos, no por barco. Podemos enviar medicinas, alimentos y ropa a los barcos, pero ya fue suficiente de este chantaje”, escribió en su perfil de Facebook.

En tanto, Países Bajos, Alemania y Francia se mostraron listos a recibir algunos migrantes, siempre y cuando otras naciones hagan lo mismo.

Esa es una de las principales trabas en la gestión de la migración en el Mar Mediterráneo: si bien España y Malta en varias ocasiones han aceptado recibir migrantes, las negociaciones no se prolongan a otros países europeos, por lo que varias organizaciones humanitarias han optado por suspender los rescates.

El Papa Francisco pidió un puerto seguro para los dos barcos de migrantes

El Papa Francisco se metió en el conflicto e hizo un llamado a los líderes europeos para que dejen a un lado las diferencias y garanticen un puerto seguro para los dos barcos de migrantes varados en aguas de Malta.

“Desde hace muchos días, 49 personas salvadas en el mar Mediterráneo están a bordo de dos naves de ONG, en busca de un puerto seguro donde desembarcar. Hago un cordial llamamiento a los líderes europeos para que demuestren solidaridad concreta hacia estas personas”, dijo el prelado argentino durante la celebración del Ángelus.

Con sus comentarios ante miles de fieles que abarrotaron la Plaza de San Pedro, el Sumo Pontífice se lanzó de lleno en medio de las tensiones entre Italia y Malta por una crisis que se encuentra bloqueada y sin visos de solución.

Con Reuters y EFE

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