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Theresa May busca asegurar un acuerdo de libre comercio con Trump antes de renunciar

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inspecciona un guardia de honor en el Palacio de Buckingham. 3 de junio de 2019
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, inspecciona un guardia de honor en el Palacio de Buckingham. 3 de junio de 2019 Toby Melville / Reuters

Esta visita de Estado será el último compromiso de Theresa May como primera ministra. La agenda de los mandatarios incluye sentar las bases para un posible acuerdo de libre comercio bilateral después del Brexit, entre otros.

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Theresa May fue la primera mandataria internacional en reunirse con Donald Trump, una semana después de haberse posesionado como presidente de Estados Unidos en 2017. Su encuentro incluyó una invitación de la reina Isabel para cumplir con la pomposa visita de Estado al Reino Unido, que fue aplazada en varias oportunidades por la resistencia que genera el mandatario entre los británicos.

En 2018, Trump realizó una corta visita de trabajo marcada por gigantescas marchas de rechazo en Londres. Pero, finalmente, el presidente es el invitado especial de la reina, en uno de los momentos más complejos de la crisis política que vive el Reino Unido desde hace casi tres años, por cuenta del Brexit, que ya ha tumbado a dos primeros ministros. La más reciente víctima es Theresa May quien acompañará a Trump, a pocos días de despedirse definitivamente de Downing Street y abrir camino para un nuevo liderazgo en el partido Conservador.

El jefe del programa para Estados Unidos y América del prestigioso Royal Institute of International affairs de Chatham House, doctor Jacob Parakilas, en una declaración para France24, explica el efecto de la renuncia de May ante a la visita del gran aliado del Reino Unido.

La reina Isabel II, el presidente de Estados Unidos Donald Trump y su esposa Melania, caminan por el Palacio de Buckingham.
La reina Isabel II, el presidente de Estados Unidos Donald Trump y su esposa Melania, caminan por el Palacio de Buckingham. Carlos Barria / Reuters

El anuncio de la primera ministra ha reducido la posibilidad de que los resultados importantes de la visita sean de “leves” a “básicamente ninguno". “Dichas visitas rara vez producen acuerdos importantes”, pero “el estado de poca autoridad de May y la continua incertidumbre sobre el Brexit significa que hay muy poco margen para un progreso sustancial en la relación”.

El doctor Parakilas dice que, sin embargo, hay asuntos importantes que deben abordarse. Son las malas relaciones entre Estados Unidos e Irán, así como la tensión con China surgida por las medidas de Washington contra el gigante chino de las telecomunicaciones, Huawei. “También hay una pregunta subyacente más profunda sobre si los instintos anti-transatlánticos del presidente representan una ruptura temporal o un cambio fundamental en la dirección de la política exterior de Estados Unidos".

Dentro de los temas que están sobre la mesa se encuentra un posible acuerdo de libre comercio con Estados Unidos que se ha convertido en una prioridad para Reino Unido una vez se firme el divorcio con la Unión Europea.

La directora de Republicans Overseas en Reino Unido, Sarah B. Elliott señala, en entrevista con France24, cuál debería ser la relación de las potencias tras el Brexit.

“Debería estar más cerca que nunca. Creo que debería haber un acuerdo de libre comercio entre bienes y servicios. Estados Unidos es el mayor exportador a Reino Unido y el Reino Unido es el cuarto mayor exportador a Estados Unidos. Es muy importante que nuestros países continúen trabajando juntos de una manera sensata, ya que culturalmente y con el lenguaje somos muy similares y necesitamos una relación angloamericana fuerte que haga del mundo un lugar más seguro y más próspero”.

La misma Theresa May ha explicado que una vez el Brexit sea una realidad, se empezará a negociar acuerdos de libre comercio con terceros países, posibilidad que ahora no existe pues mientras el Reino Unido haga parte de la Unión Europea, solo podrá firmar acuerdos a través de esa comunidad.

White tie para el banquete en el Buckingham Palace

Una visita de Estado al Reino Unido tiene un altísimo componente de actividades con la monarquía y toda la pompa y el lujo que implican ser el invitado de honor de la reina Isabel y su familia. Dentro de las varias actividades confirmadas está un banquete de Estado el lunes en el Palacio de Buckingham donde tanto la Reina como Trump ofrecerán un discurso en medio de una de las cenas más exclusivas del mundo. También está previsto un encuentro con el príncipe Carlos, el futuro rey, y su esposa Camilla Parker-Bowles. Trump no será recibido en The Mall, como se acostumbra, para un recorrido en el carruaje de oro de la reina hasta el palacio, evitando, seguramente, la furia de los manifestantes.

Ya Jeremy Corbyn, el jefe del Partido Laborista, ha dicho que no asistirá a ese banquete ni tampoco el presidente del Parlamento, el portavoz John Bercow, que en una oportunidad anterior le negó la invitación a Trump para dar un discurso ante el Legislativo.

Trump irá además a Downing Street, la sede oficial de la primera ministra, para una reunión formal con Theresa May. Luego los mandatarios ofrecerán una rueda de prensa.

Baby Trump, made in England

Se prevé que cientos de personas se unan a las protestas y a las marchas convocadas en todo el país durante esta visita de Estado de tres días. En el caso de Londres, la cita es el martes 4 de junio en la Plaza de Trafalgar, en el centro de la capital británica.

El famoso ‘Baby Trump’, un enorme globo de plástico de un bebé anaranjado que usa un pañal, con un teléfono en su mano y que parodia al presidente estadounidense, volverá a volar por los cielos de Londres. Fue creado y presentado en esta misma ciudad en julio de 2018 durante la primera visita de Trump como presidente.

Sadiq Khan, primer alcalde musulmán de Londres, fue una de las primeras voces en rechazar que se “pusiera una alfombra roja” para recibir al líder de la Casa Blanca por sus polémicas declaraciones en contra de los seguidores del islam. Consideró que las políticas que defiende Donald Trump son las "antítesis" de los valores que abrazan los londinenses. 

La representante de Republicans Overseas en Reino Unido, Sarah B. Elliott, habla sobre la resistencia que genera Trump en este país. “Creo que lo ven personalmente y no como el jefe de Estado de los Estados Unidos de América, el aliado más grande del Reino Unido y creo que eso es muy malo, especialmente en el aniversario del Día D donde se forjó la alianza angloamericana y liberadora de Europa. Necesitamos ver lo que tenemos en común y cómo podemos trabajar juntos y no sobre nuestras diferencias”.

Los medios ingleses creen que Trump podría reunirse con Nigel Farage y Boris Jonhson, los dos euroescépticos más reconocidos del país. El primero fue el gran ganador de las elecciones europeas con su recién creado Partido del Brexit, mientras el segundo hace fila para ser el sucesor de May y se perfila hasta el momento como el favorito. Ese proceso de renovación arrancará pocos días después de que Trump termine su viaje.

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