Estados Unidos, Cuba

Estados Unidos suspende los cruceros y viajes culturales a Cuba

Unos turistas pasan en uno de los característicos coches cubanos frente a un crucero en La Habana, Cuba, el 7 de mayo de 2019
Unos turistas pasan en uno de los característicos coches cubanos frente a un crucero en La Habana, Cuba, el 7 de mayo de 2019 Alexandre Meneghini / Reuters

El gobierno de Estados Unidos anunció la prohibición de los viajes en crucero y por motivos culturales a Cuba, en un nuevo capítulo de la ola de sanciones de Trump contra la economía del país latinoamericano.

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Una nueva restricción de Estados Unidos se suma a las sanciones contra el sector turístico de Cuba: este martes 4 de junio, el departamento del Tesoro del país anunció la prohibición de los viajes en crucero y de los viajes con motivos culturales a la isla, además de restringir también los vuelos privados.

En un comunicado, el secretario del Tesoro Steven Mnuchin advirtió que la administración estadounidense “tomó la decisión estratégica de revertir la distensión en las sanciones y restricciones al régimen cubano”. “Estas acciones ayudarán a mantener los dólares estadounidenses lejos de las manos de los servicios de seguridad, la inteligencia y el ejército cubano”, agregó.

La nueva medida busca agregar presión sobre la economía cubana y su sector turístico, en un contexto de tensión internacional excepcional entre Estados Unidos y el Gobierno de Nicolás Maduro en Venezuela, apoyado por el Gobierno cubano.

La reacción de las autoridades isleñas no se hizo esperar. El canciller cubano, Bruno Rodríguez, emitió un mensaje de Twitter donde rechaza “enérgicamente” las nuevas sanciones de Estados Unidos. “Pretenden asfixiar la economía y dañar el nivel de vida de los cubanos para arrancarnos concesiones políticas. Fracasarán otra vez”.

El sector turístico cubano, en la mira de Trump

Las medidas estadounidenses pueden conllevar un duro golpe para el sector turístico cubano, la segunda fuente de ingresos de divisas en el país. Estados Unidos es el segundo emisor de turistas hacia Cuba, y en los primeros cuatro meses de 2019 se registraron las visitas de 257.500 turistas norteamericanos, según los datos del Ministerio cubano de Turismo.

La cifra significa un crecimiento interanual del 93,5 %, a pesar de que legalmente los estadounidenses no tienen permitido viajar a Cuba como turistas. De los 257.500 visitantes, el 55 % llegó al país caribeño en crucero.

No es la primera vez que Trump impone sanciones contra el sector turístico, ya que también promovió una reforma legal que podría impactar al sector hotelero de la isla, al apartar los beneficios del negocio a los propietarios de inmuebles que hubieran sido expropiados en la Revolución cubana de 1959.

La otra cara de las nuevas restricciones es la prohibición de los viajes culturales, es decir, todas las visitas a Cuba que tuvieran algún fin educativo o académico. Solo se permitirán los viajes de esta categoría que hayan sido pagados antes del 5 de junio, cuando se prevé que entre en vigor la medida.

Grandes instituciones como la National Geographic, el grupo de museos Smithsonian o el Museo Metropolitano de Nueva York (MET) se verán perjudicados, ya que organizaban este tipo de viajes a Cuba.

Las medidas revierten el deshielo promulgado por Obama

La mayoría de las sanciones impuestas por el actual gobierno de Estados Unidos revierten las medidas impulsadas por el expresidente Barack Obama, quien capitaneó un acercamiento de las relaciones entre el país norteamericano y Cuba, conjuntamente con el entonces presidente de la isla, Raúl Castro.

Entre las consecuencias de este deshielo estaba, precisamente, la apertura de las posibilidades de viajar desde Estados Unidos a Cuba, lo que dinamizó el sector turístico cubano. Reinato Martínez, guía en la isla, fue contundente al afirmar que las medidas son “un golpe fatal”: “es una lástima que los avances que se habían logrado hayan disminuido de esta manera”, agregó, ya que teme una “fuerte crisis económica para toda la familia y los cubanos”. Por su parte, el taxista Gustavo Pinto reflexionó que “el principal polo de turismo de los cruceros es Cuba”.

La administración de Trump, contrariamente a la de Obama, lleva una estrategia de más confrontación, especialmente intensificada tras la crisis en Venezuela, que dividió el continente americano entre los países que apoyaban al gobierno de Maduro y los que reconocieron al opositor Juan Guaidó como presidente interino del país.

El comunicado del departamento del Tesoro estadounidense lo describe así: “Cuba sigue jugando un papel desestabilizador en el hemisferio occidental, proporcionando una base comunista en la región e impulsando a los adversarios de Estados Unidos en lugares como Venezuela y Nicaragua”.

Con EFE, Reuters y AP

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