Economía - Italia

La Unión Europea podría imponer sanciones a Italia si no toma acciones para reducir su deuda

El vicepresidente y líder de la Liga, Matteo Salvini, llega a una conferencia de prensa en la sede de su partido en Milán, Italia, el 27 de mayo de 2019.
El vicepresidente y líder de la Liga, Matteo Salvini, llega a una conferencia de prensa en la sede de su partido en Milán, Italia, el 27 de mayo de 2019. Reuters

Bruselas propone abrir un procedimiento disciplinario a Italia por no haber reducido la deuda pública a los niveles requeridos por el bloque. El Gobierno italiano se mostró abierto al diálogo pero insiste en mantener su política de crecimiento.

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Roma y Bruselas vuelven a la arena y el motivo es, nuevamente, la reticencia de Italia a abrocharse el cinturón. Este 5 de junio la Comisión Europea dijo que la creciente deuda pública italiana infringe las normas del bloque y que por lo tanto este podría abrir un procedimiento disciplinario contra Roma, lo que complicaría aún más la ya de por si difícil relación entre las partes.

Bruselas planteó la jugada en un tono conciliador al decir que el proceso podría detenerse si Roma se pone manos a la obra para reducir la deuda. Por su parte, el Gobierno italiano, conformado por el Movimiento Cinco Estrellas y la ultraderechista Liga, se mostró dispuesto al diálogo, aunque firme a defender sus políticas de crecimiento:

"La única forma de reducir la deuda creada en el pasado es reducir los impuestos", dijo el vicepresidente italiano y ministro del Interior, Matteo Salvini. El líder ultraderechista considera que las normas fiscales de la Unión Europea son obsoletas y niega la necesidad de reducir el gasto.

Por su parte, Luigi di Maio, también vicepresidente del país y líder del Movimiento Cinco Estrellas, opinó que "es inconcebible que a un país con seis millones de desempleados y miles de empresas que producen por debajo de su potencial se le ponga una cruz porque quiera invertir en crecimiento, trabajo y recortes de impuestos".

Sin embargo, y después de advertir que la reforma de las pensiones aprobada por su Ejecutivo, que prevé una rebaja de la edad de jubilación, "no se toca", Di Maio aseguró que miembros del Ejecutivo viajarán a Bruselas para dialogar, con responsabilidad pero no "para destruir sino para construir".

Según la Comisión, si Italia no cumple con su compromiso de realizar reformas estructurales, esto "podría afectar negativamente el potencial de crecimiento" del país. Los últimos datos del Ejecutivo europeo indican que la deuda pública italiana alcanzó el 132,2% en 2018 y podría aumentar al 133,7% este año y al 135,2% en 2020.

Bruselas podría imponer sanciones por valor de 3.500 millones de euros

De llegar a aplicarse la medida anunciada por Bruselas, esta podría dar lugar a sanciones que podrían alcanzar los 3.500 millones de euros, el equivalente al 0,2% del PIB del país mediterráneo. Sin embargo, es difícil que esto llegue a suceder y de ser así, se trataría de un hecho sin precedentes.

Para que el mecanismo se active, los Estados miembros tendrían que respaldar en las próximas dos semanas la evaluación de la Comisión en la que se indica que la deuda de Italia es inaceptable. Luego, Bruselas podría iniciar el procedimiento, algo que previsiblemente se haría en julio, en la próxima reunión de ministros de la UE.

Si bien es poco probable que Italia reciba la reprimenda, una nueva ronda de discusiones con Bruselas podrían ser negativas para la economía de todo el bloque al afectar los mercados financieros comunitarios, así como incrementar la deuda italiana.

Con Reuters, AFP y EFE

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