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México no se aleja la sombra de los aranceles de Estados Unidos

El ministro de Relaciones Exteriores de México , Marcelo Ebrard, junto al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, México, el 10 de junio de 2019.
El ministro de Relaciones Exteriores de México , Marcelo Ebrard, junto al presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, durante una conferencia de prensa en el Palacio Nacional de la Ciudad de México, México, el 10 de junio de 2019. Gustavo Graf / Reuters

El Ejecutivo mexicano trató de despejar las dudas acerca del acuerdo alcanzado con su vecino, que le permitió evitar la imposición de aranceles a cambio de un mayor control migratorio. Washington insiste en que lo firmado no es definitivo.

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Queda cada vez más claro que se trató más de un respiro para Andrés Manuel López Obrador que de una solución duradera. El viernes 7 de junio, tanto desde la Ciudad de México como en la Casa Blanca, celebraron la conclusión de una declaración conjunta, que permitió eludir, o más bien aplazar por 90 días la entrada en vigor de los aranceles de Trump.

“Estoy muy contento (…) feliz, porque evitamos una crisis económica, financiera, no era una cosa menor”, resaltó el lunes 10 de junio el presidente mexicano. Pero más allá de la felicidad, el mandatario y su equipo tendrán que entregar resultados.

“México incrementará significativamente su esfuerzo (…) a fin de reducir la migración irregular, estipula la declaración, que solo precisa el envío de miembros de la Guardia Nacional a la frontera sur como medida concreta. Una medida que, hasta ahora, genera más incertidumbre que alivio.

Migrantes centroamericanos cruzando el río Suchiate en una balsa desde Tecun Uman, en Guatemala, a Ciudad Hidalgo, México, el 10 de junio de 2019.
Migrantes centroamericanos cruzando el río Suchiate en una balsa desde Tecun Uman, en Guatemala, a Ciudad Hidalgo, México, el 10 de junio de 2019. Jose Cabezas / Reuters

“Aquellos que crucen la frontera sur de Estados Unidos para solicitar asilo serán retornados sin demora a México”, afirma por otra parte el documento, pero poco se sabe de la implementación de este punto. “México no puede permitir que haya un flujo de millón y medio de personas sin ni siquiera saber cómo se llaman”, enfatizó el Secretario de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard, insistiendo que se agudizarán los procesos de registros de los migrantes.

Un “acuerdo” que implica prontos resultados

El canciller, quien se enorgulleció de haber salido de la negociación “con la dignidad intacta”, reivindicó el éxito de haber logrado separar los temas económicos y migratorios en este pulso con Estados Unidos, pero también insistió en el aspecto regional de esta problemática.

El hecho que “respalden que hay que hacer una inversión en Centroamérica para darles opciones a quienes están migrando por pobreza” es un “avance importante”, comentó, ya que, según él, “es una cosa totalmente distante a la forma en que ellos piensan”.

Ebrard se refirió al apoyo tácito de Estados Unidos a Plan de Desarrollo Integral de Centroamérica impulsado por la administración de Andrés Manuel López Obrador, que espera el apoyo de Estados Unidos con miles de millones de dólares. Un apoyo que no se dará mientras no “demostremos en 45 días que sí vale la pena, que lo podemos hacer entre todos”, admitió.

Precisamente, su homólogo estadounidense, Mike Pompeo, se apresuró a especificar que no ofrecieron “ninguna asistencia de recursos al Gobierno mexicano” hasta que se evidencien resultados. “Si no avanzamos lo suficiente, existe el riesgo de que esas tarifas vuelvan sobre la mesa”, avisó el Secretario de Estado estadounidense.

Así que en un este delicado juego, la pelota se encuentra en cancha mexicana, y pese al relativo buen ambiente que parece regir las relaciones bilaterales, poco le hará falta a Donald Trump para desenfundar de nuevo a sus aranceles.

La seguridad de los migrantes y la de sus defensores en cuestión

En el terreno, preocupa el rumbo que escogió el Gobierno mexicano. Mientras López Obrador y su ministro entregaban declaraciones a la prensa, unos manifestantes pidieron la liberación del defensor de los derechos de los migrantes Cristóbal Sánchez, arrestado la semana pasada acusado del delito de trata de personas. Los activistas denuncian maltratos y una persecución policial a los que lideran ese tipo de acción.

Por otra parte, integrantes del grupo Centro de Inmigración (IH, en sus siglas en inglés), resaltaron a su vez que este pacto logrado a último minuto hace peligrar aún la vida de los migrantes. “México no es un tercer país seguro en muchas zonas; no es un lugar seguro para que las familias esperen hasta que sus audiencias ocurran”, relataron.

La frontera entre México y Estados Unidos figura entre las más letales del mundo, y entre los migrantes reportados muertos, no se contabiliza a los que desaparecen.

Con EFE y Reuters

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