Elecciones en Guatemala

Cinco temas determinantes en la carrera a la Presidencia de Guatemala

Migrantes guatemaltecos a las orillas del río Bravo en México, antes de intentar cruzar hacia EE. UU. Ciudad Juárez, México, el 11 de junio de 2019. Foto tomada el 11 de junio , 2019.
Migrantes guatemaltecos a las orillas del río Bravo en México, antes de intentar cruzar hacia EE. UU. Ciudad Juárez, México, el 11 de junio de 2019. Foto tomada el 11 de junio , 2019. Jose Luis Gonzalez / Reuters

La contienda presidencial en Guatemala se lleva a cabo en medio de un fuerte rechazo a la corrupción pero sin alternativas a ella. Una vez más la migración y la violencia son reflejo de la desigualdad con la que el país se presenta a las urnas.

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El país centroamericano acudirá este 16 de junio a las urnas para elegir un nuevo presidente. Como cuatro años antes, la corrupción, la pobreza, la desigualdad y la violencia siguen marcando el curso de los comicios y afectan la vida de los 16 millones de ciudadanos del país.

A esta elección se suma un nuevo factor: una creciente migración en medio del aumento de presión por parte de la Administración de Donald Trump y que refleja las difíciles condiciones de millones de habitantes. Veamos cuáles son los principales temas de esta contienda y cuáles son los retos que enfrenta el próximo presidente del país .

Hastiados de la corrupción, en 2015 los guatemaltecos eligieron como presidente del país al cómico Jimmy Morales, quien con el lema "ni corrupto ni ladrón" se presentó como la figura que debía acabar con el problema en el país.

Sin embargo, cuatro años después, la corrupción no solo sigue siendo protagonista en los comicios, es también una marca que salpica a la Administración saliente. Tras ser señalado de presunta financiación ilícita luego de la detención de su hermano y su hijo por supuestamente haber cometido fraude, Morales inició una guerra contra contra la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), un organismo auspiciado por las Naciones Unidas.

En las actualidad, un 30 % del presupuesto general del Estado guatemalteco es vulnerable a la corrupción y un estudio presentado en enero pasado por la entidad Transparencia Internacional asegura que en 2018 el país obtuvo la calificación más baja de los últimos 12 años en el índice de percepción de la corrupción: había bajado 27 puntos, por lo que llegó a ocupar el puesto 144 de 180.

Las elecciones, no obstante, no significan necesariamente una alternativa para poner punto y final a la corrupción. Varios de los aspirantes a la presidencia han sido señalados de cometer este delito o de haber obtenido financiación electoral ilícita, entre ellos los dos más opcionados a liderar la contienda: la socialdemócrata Sandra Torres y el derechista Alejandro Giammattei.

Uno de los puntos álgidos en la batalla a la presidencia se produjo cuando el pasado 16 de mayo la Corte de Constitucionalidad inhabilitó, con seis votos contra uno, la candidatura de la ex fiscal general Thelma Aldana, una de las favoritas a convertirse en la próxima presidenta y principal abanderada de la lucha contra la corrupción en el país.

El 60% de los guatemaltecos viven en la pobreza o la pobreza extrema

Guatemala es considerado el principal mercado emergente de Centroamérica con una economía que avanza a un ritmo más acelerado que el resto de la región y que cerró 2018 con un crecimiento del 2,8 % del producto interno bruto, mientras Latinoamérica lo hizo con un 1,2 %.

Pero aunque a primera vista las cifras puedan ser alentadoras, estas no reflejan la situación, tan real como alarmante, que vive la población guatemalteca: según las Naciones Unidas, en torno al 60 % de sus ciudadanos están por debajo del umbral de la pobreza y el 23% de la pobreza extrema. Además, muchos de sus habitantes carecen del acceso a necesidades básicas como vivienda, salud o educación.

Gente caminando por el mercado callejero de La Terminal días antes de las elecciones presidenciales. Ciudad de Guatemala, Guatemala, el 12 de junio de 2019.
Gente caminando por el mercado callejero de La Terminal días antes de las elecciones presidenciales. Ciudad de Guatemala, Guatemala, el 12 de junio de 2019. Saul Martinez / Reuters

"Las condiciones más críticas están concentradas en las poblaciones rural e indígena, que han sufrido históricamente exclusión de un Estado que concentra el bienestar en pequeños segmentos urbanos", señala a France 24 Pedro Pablo Solares, abogado y experto en migraciones de la iniciativa Puente Norte. En lo urbano la situación se ve agravada por la acción de pandillas, la corrupción o el narcotráfico.

Pero no son los únicos datos alarmantes. La Oficina del Alto Comisionado de la ONU también reveló que la situación de desnutrición infantil alcanza hasta el 46,5% de los menores de cinco años y que el Estado solamente invierte en la salud pública el 3,15% de su PIB, "en un país donde las enfermedades crónicas van en aumento, incluídas las infecciones con VIH, que han incrementado en un 167% desde 2010", aclara la ONU en un comunicado.

Las comunidades indígenas, las principales víctimas de la desigualdad

A pesar de que Guatemala es uno de los países más ricos y diversos de Centroamérica, su sociedad continúa profundamente dividida entre algunos pocos, que cuentan con grandes privilegios, y una gran mayoría excluida. Según OXFAM internacional, la mitad de la riqueza del país se concentra en el 1% de la población y el 3% de las grandes empresas consolidan el 65% del capital que genera la nación.

Los niveles de desigualdad se acentúan aún más en las comunidades indígenas, que tienen una representación tres veces menor a nivel político, donde las mujeres son las más vulnerables. Las cifras en la infancia son aún más alarmantes: la mitad de las niñas y niños indígenas sufren desnutrición crónica "60 veces mayor en algunas escuelas primarias indígenas rurales que en las capitalinas mestizas", alerta OXFAM.

Cientos de indígenas, campesinos y activistas se manifiestan en las calles de Ciudad de Guatemala exigiendo el fin de la corrupción y la persecución de los líderes políticos en el marco de una campaña de elecciones presidenciales, el 8 de mayo de 2019.
Cientos de indígenas, campesinos y activistas se manifiestan en las calles de Ciudad de Guatemala exigiendo el fin de la corrupción y la persecución de los líderes políticos en el marco de una campaña de elecciones presidenciales, el 8 de mayo de 2019. Johan Ordonez / AFP

Se trata de una discriminación histórica y sistemática basada en la violación de los derechos de estas comunidades así como a su acceso a la Justicia, a la política y al derecho a la tierra. Esta condición se agudiza en las poblaciones rurales por el impacto de inundaciones y sequías que afectan sus cosechas sin que el Estado ponga en práctica medidas para contrarrestar las pérdidas.

Emigración centroamericana, el reflejo de la ausencia de un Estado

Según cifras oficiales, 1,5 millones de guatemaltecos han salido del país para buscar residencia en Estados Unidos. Muchos de ellos lo hicieron debido a la extrema situación de pobreza, a la violencia o la falta de oportunidades laborales. La mayoría de ellos salieron de áreas rurales. "Según información de las aprehensiones (CBP) en la frontera entre Estados Unidos y México, 9 de cada 10 guatemaltecos capturados provienen del área rural", indica Solares.

Durante su mandato, a Morales se le achaca una mala gestión del éxodo migratorio al haber cedido ante las presiones de la administración Trump para bloquear las fronteras del país a las caravanas migrantes que caminan rumbo a Estados Unidos, pero sobretodo por "haber ignorado las causas que expulsan población del país", según señala el experto.

Migrantes centroamericanos llegan a Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas, México, después de cruzar ilegalmente el río Suchiate desde Guatemala en una balsa improvisada, el 10 de junio de 2019.
Migrantes centroamericanos llegan a Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas, México, después de cruzar ilegalmente el río Suchiate desde Guatemala en una balsa improvisada, el 10 de junio de 2019. Pedro Pardo / AFP

Para Solares, el principal reto del próximo gobierno es el de crear las condiciones para atender a la población que se ve obligada a migrar y "adoptar una postura de dignidad en favor de la población migrante".

Las caravanas migrantes, integradas por personas de todas las edades que durante el último año han atravesado el país rumbo a Estados Unidos, se han convertido en un altavoz de protesta política contra los Gobiernos de países como Honduras, El Salvador y Guatemala y su incapacidad para dar respuesta a las necesidades de sus ciudadanos.

Las propuestas de los candidatos para acabar con la violencia

La violencia es otra consecuencia de la desigualdad y la pobreza que acechan al país, especialmente por grupos al margen de la ley y pandillas. Y aunque los homicidios por cada 100.000 habitantes se redujeron durante el primer trimestre de 2019, delitos como la extorsión han superado la capacidad del Gobierno.

En ese contexto, los principales candidatos de la contienda han propuesto cambiar la realidad del país con propuestas que van desde la pena de muerte como método disuasorio del ultraderechista Roberto Arzú, candidato por PAN-Podemos, hasta el patrullaje de militares en las calles, una iniciativa defendida por varios de los aspirantes como Sandra Torres, del partido Unidad Nacional de la Esperanza, o el conservador Alejandro Giammattei, candidato por Vamos.

Sea quien sea el vencedor de la contienda, en sus manos quedará un país profundamente fracturado, no solamente a nivel social por sus índices de pobreza y desigualdad, sino también por la pérdida de la confianza en los líderes políticos que, tras años de prometer en vano, no han logrado librar al país de la corrupción.

Mientras estos problemas estructurales del país sigan acechando a la población, no será raro que el éxodo de migrantes hacia el norte siga siendo por largo tiempo la única opción para muchos guatemaltecos.

Con EFE

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