Saltar al contenido principal

México anuncia plan migratorio para contrarrestar una "confrontación con EE. UU."

Un grupo de migrantes camina después de cruzar el río Suchiate en una balsa desde Tecun Uman, en Guatemala, el 13 de junio de 2019.
Un grupo de migrantes camina después de cruzar el río Suchiate en una balsa desde Tecun Uman, en Guatemala, el 13 de junio de 2019. Jose Cabezas / Reuters

México enviará a 6.000 integrantes de la Guardia Nacional a la frontera sur para "abordar el flujo migratorio". López Obrador anunció que no aceptará que un número indeterminado de migrantes sean devueltos a su territorio mientras piden asilo.

Anuncios

Tras días de incertidumbre, el Gobierno mexicano finalmente reveló su plan de acción para mantener a raya las amenazas de Donald Trump que rondan sobre la economía Mexicana. El anuncio se hizo en la habitual rueda de prensa matutina del presidente Andrés Manuel López Obrador, en compañía de su ministro de Relaciones Exteriores, Marcelo Ebrard.

Este 14 de junio el canciller informó las primeras medidas que el Gobierno de AMLO pondrá en marcha para frenar el flujo migratorio hacia EE. UU.: el despliegue de 6.000 efectivos de la Guardia Nacional a la frontera con Guatemala y la contratación de 825 agentes migratorios. "El despliegue de la Guardia Nacional estará concluido para el día martes de la semana que entra", anunció el ministro.

Las medidas entran en funcionamiento en medio de las amenazas arancelarias del presidente estadounidense Donald Trump, quien las detuvo después de que el pasado 7 de junio el Gobierno de López Obrador se comprometiera a frenar el flujo de migrantes centroamericanos hacia el norte en un plazo de 45 días.

La decisión del Gobierno mexicano ha levantado revuelo entre organizaciones de derechos humanos que denuncian que este tipo de acciones contribuyen a aumentar el tráfico ilegal de personas. Human Rights Watch calificó la medida como una "locura".

Migrantes centroamérica forman una cadena humana para cruzar el río Bravo para ingresar ilegalmente a Estados Unidos para solicitar  asilo en El Paso, Texas, EE. UU. Ciudad Juárez, México, el 11 de junio de 2019.
Migrantes centroamérica forman una cadena humana para cruzar el río Bravo para ingresar ilegalmente a Estados Unidos para solicitar asilo en El Paso, Texas, EE. UU. Ciudad Juárez, México, el 11 de junio de 2019. Jose Luis Gonzalez / Reuters

De acuerdo con datos proporcionados por el canciller Ebrard, esta actividad ilícita deja beneficios de 6.000 millones de dólares anuales en dinero negro que provienen de miles de familias que, forzadas por la necesidad de migrar, se ven forzadas a pagar entre 3.500 y 7.000 dólares para que ellos o sus familiares puedan cruzar al país vecino.

Además del despliegue de la Guardia Nacional, el Gobierno mexicano anunció otras cuatro medidas en el paquete de acción: 2) 825 empleados nuevos entrarán al Instituto Nacional de Inmigración, 3) la Secretaría de Bienestar se trasladará a la frontera sur, 4) identificarán nuevos puntos para recibir solicitudes de asilo y 5) se buscará mayor contacto con los países de los que más migrantes llegan a México: Honduras, Guatemala y El Salvador.

México se niega a aceptar un número indeterminado de solicitantes de asilo

Presionado por las amenazas económicas a la economía del país azteca, México se comprometió a cumplir con un programa para limitar la entrada de los migrantes que establece que los solicitantes de asilo en EE. UU. deban regresar a México y esperar allí el resultado del trámite.

Ebrard explicó que aún está por determinar en qué ciudades se haría efectivo el programa, el cual se ha nombrado como 'Permanecer en México' y actualmente opera en Tijuana, Mexicali y Ciudad Juárez.

El canciller Mexicano también subrayó la necesidad de medir el volumen de personas y las nacionalidades que México estaría dispuesto a aceptar. Desde enero, cerca de 12.000 personas han sido devueltas a México desde Estados Unidos.

En el trato alcanzado la semana pasada, México también acordó un plan que podría convertir al país en "tercer país seguro", es decir, un país a donde los migrantes podrían pedir asilo en caso de que les fuera negado en EE. UU. Ante esta posibilidad, el presidente estadounidense afirmó que: "es correcto y eso es lo que va a pasar".

La medida debería ser antes aprobada por el Congreso mexicano. El órgano Legislativo también recibe presiones de Estados Unidos, que dice que de no reducirse el flujo de migrantes en el tiempo acordado, las medidas arancelarias entrarán en acción.

Con Reuters y AFP

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.