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El Vaticano debatirá ordenar hombres casados como sacerdotes en la Amazonía

El papa Francisco abraza a una niña de Puerto Maldonado, en el Amazonas peruano, durante su visita al país en enero de 2018, en una imagen de archivo
El papa Francisco abraza a una niña de Puerto Maldonado, en el Amazonas peruano, durante su visita al país en enero de 2018, en una imagen de archivo Vincenzo Pinto / AFP

La iglesia Católica abrirá el diálogo sobre la posibilidad de que el celibato no sea un requisito para ser sacerdote en las regiones más aisladas del mundo en el próximo Sínodo sobre la Amazonía.

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Hombres casados ordenados sacerdotes: es uno de los puntos que debatirán los obispos de la iglesia Católica en el Sínodo sobre los problemas de la región de la Amazonía, que se celebrará en Roma del 6 al 27 de octubre de 2019.

En el documento de trabajo sobre el que girarán los debates, el “Instrumentos laboris”, se recoge la propuesta de recuperar “aspectos de la Iglesia primitiva”, como la figura de hombres casados con una fe religiosa demostrada y sólida que puedan ejercer el sacerdocio.

“Afirmando que el celibato es un don para la Iglesia, se pide que, para las zonas más remotas de la región, se estudie la posibilidad de la ordenación sacerdotal para personas ancianas, preferentemente indígenas, respetadas y aceptadas por su comunidad, aunque tengan ya una familia constituida y estable, con la finalidad de asegurar los Sacramentos que acompañen y sostengan la vida cristiana”, apunta el texto.

La Amazonía es una de las regiones con más escasez de sacerdotes y misioneros, ya que cerca del 70% de las comunidades de la zona no tiene acceso a una misa semanal. La Amazonía comprende una gran extensión del continente latinoamericano, y ocupa parte de Brasil, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia, Venezuela, Guayana, Suriname y Guayana Francesa.

La Iglesia busca acercarse a las comunidades amazónicas

La figura del sacerdote no célibe existe desde hace tiempo en las instituciones católicas, a pesar de que nunca se ha materializado, bajo el término “viri probati”, es decir, hombres con probada fe religiosa. Para el jesuita argentino Humberto Miguel Yáñez, entrevistado en la agencia de noticias española EFE, “es la primera vez que se habla de manera tan explícita” sobre el tema y “aparece como forma de propuesta”.

Sin embargo, en el documento de trabajo no aparece la expresión concreta “viri probati”, que en ocasiones pasadas ya se había desestimado que fuera aprobada y que genera recelos porque se remonta a los primeros cristianos.

En una imagen de archivo, peregrinos católicos hacen una procesión en el río Caraparu, en la selva amazónica, en 2012
En una imagen de archivo, peregrinos católicos hacen una procesión en el río Caraparu, en la selva amazónica, en 2012 Paulo Santos / Reuters

Para Yáñez, el debate se pone ahora sobre la mesa porque “el papa Francisco ha abierto los canales de escucha donde aparecen cuestiones que ya estaban, pero no se escuchaban”, y remarca que no se trata de terminar con el celibato, ya que “la excepción a la regla no quiere decir abolir”.

La nueva medida busca acercar la religión católica a las regiones alejadas y a las comunidades indígenas que habitan en la Amazonía al permitir que hombres que forman parte de estas comunidades presten los servicios sacerdotales. “En la región del Amazonas hay lugares donde los sacerdotes llegan cada dos o tres años”, señala Yáñez, quien agrega que a veces “pasan años hasta que” los locales “aprenden la cultura”, “mientras que una persona del lugar puede inmediatamente traducir el evangelio”.

Con el mismo objetivo, el Sínodo también debatirá la manera de “promover vocaciones autóctonas de varones y mujeres”, especialmente “indígenas que prediquen a otros indígenas desde un profundo conocimiento de su cultura y su lengua”.

Además, el documento de trabajo insta a buscar un lugar para las mujeres en la fe cristiana en la Amazonía, “tomando en cuenta el papel central que hoy desempeñan en la Iglesia” de la región.

Para que la propuesta sea aprobada, primero deberá contar con el apoyo de los obispos que participen en el encuentro y después con la ratificación final del papa Francisco.

El Sínodo debatirá cómo proteger la Amazonía

Pero más allá de este histórico debate que abrirá la Iglesia, en el Sínodo también se tratarán propuestas para defender la región amazónica ante su situación de “injusticia, pobreza, desigualdad, violencia y exclusión”, según apunta el documento.

En el encuentro, la institución católica tiene “la oportunidad histórica de diferenciarse netamente de las nuevas potencias colonizadoras, escuchando a los pueblos amazónicos”. Por eso se recogieron los reclamos de las comunidades indígenas con las que trabaja la Iglesia en la región, que denuncian el asesinato de líderes defensores del territorio, la privatización de bienes de la naturaleza y la contaminación que causan industrias extractivas.

“La vida en la Amazonía está amenazada por la destrucción y explotación ambiental, por la sistemática violación de los derechos humanos básicos de la población amazónica, y en especial la violación de los derechos de los pueblos originarios”, concluye el documento eclesiástico.

Con EFE y Reuters

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