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En Aachen, Alemania, manifestantes ecologistas llaman a una desobediencia civil

Extracción de carbón en la mina de Garzweiler, en el oeste de Alemania, el 19 de junio de 2019.
Extracción de carbón en la mina de Garzweiler, en el oeste de Alemania, el 19 de junio de 2019. AFP

Cientos de ecologistas buscan detener el funcionamiento de una mina de carbón en la región de Garzweiler. Los manifestantes, en su mayoría jóvenes, llegaron de toda Europa para apoyar este movimiento promovido por la ONG Ende Gelände.

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En su tercer día de manifestación, este 21 de junio jóvenes provenientes de toda Europa preparaban el bloqueo y la ocupación de una enorme mina de carbón en Alemania. Más de 5.000 activistas demandan al Gobierno el cierre de esta mina ubicada en la región de Garzweiler, al considerar que contribuye a la contaminación del medio ambiente.

Nike Mahlhaus vocera de prensa de Ende Gelände, una de los organizadores de esta movilización, comentó a RFI que ya es hora de tomar acciones definitivas y de demandar justicia climática: "Queremos detener esta maquinaria que pertenece a un sistema económico tóxico. Necesitamos un sistema basado en la necesidad de la gente y no en los intereses de las grandes compañías de carbón".

La convocatoria de esta ONG, que defiende causas medioambientales, ha logrado reunir más de 5.000 activistas, la mayoría jóvenes, que llegan en buses al área donde se encuentra ubicada la mina.

El grupo de manifestantes está reunido desde el miércoles en lo que llaman un "campamento climático", ubicado en la región alemana de Ruhr. Desde allí ofrecen a los que llegan técnicas de defensa para evitar a la policía. Este campamento cuenta con hospital y hasta un cine al aire libre, una panadería y una guardería.

"Necesitamos actuar y detener este sistema. Necesitamos una desobediencia civil"

Consultada sobre esta ola verde que logró representación en las últimas elecciones europeas, Mahlhaus señaló que están decepcionados con la política.

“No es suficiente esta representación. Ellos no resuelven el problema desde la base. No luchan contra el sistema que es responsable de la crisis climática. Necesitamos actuar y detener este sistema. Necesitamos una desobediencia civil”, recalcó.

Asimismo, agregó que esta medida obedece también al silencio de las autoridades alemanas para detener las minas de carbón: "Llevamos 20 años discutiendo sobre este tema, sin encontrar una solución".

Como se sabe, la renuncia a la energía nuclear prolongó la dependencia de Alemania al carbón, fuente de una energía más previsible, barata y fácil de transportar, en comparación con la eólica o solar.

El Gobierno alemán decidió abandonar el carbón recién en 2038, un plazo que los activistas consideran demasiado largo. Incluso no existe por el momento un calendario preciso para el cierre de las minas.

Por Marilyn Lavado, para RFI

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