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Mauritania: Ghazouani se proclama vencedor de las presidenciales, mientras sus rivales lo rechazan

El candidato Mohamed uld Ghazouani habla en un mitin en Nuakchot, Mauritania, el 20 de junio de 2019.
El candidato Mohamed uld Ghazouani habla en un mitin en Nuakchot, Mauritania, el 20 de junio de 2019. Sia Kambou / AFP

El candidato oficialista Mohamed uld Ghazouani anunció su victoria en las presidenciales del sábado pasado, asegurando que no hará falta una segunda vuelta. Sin embargo, para la oposición este no es más que un “nuevo golpe de Estado”.

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¿Un general para suceder a otro general? Mohamed uld Ghazouani, delfín del presidente Mohamed uld Abdel Aziz y candidato oficialista, se proclamó vencedor de las presidenciales mauritanas, menos de 24 horas después de la celebración de la primera vuelta electoral, de este sábado 22 de junio.

Al anuncio de Ghazouani se sumó luego, de forma oficial, la Comisión Electoral Nacional Independiente (CÉNI), la cual le otorgó una mayoría absoluta con el 52,01% de los sufragios, sobre un 96,5% de colegios electorales. Amparado por este resultado, y proclamado ganador por el presidente de la CÉNI, la mano derecha de Abdel Aziz aseguró que no haría falta una segunda vuelta, ya que en el país esta solo es necesaria si nadie obtiene más de la mitad de los votos.

“Felicitaciones al recién presidente electo Mohamed uld Ghazouani, por la confianza que la gente le ha demostrado. Le deseamos mucho éxito en su trabajo”, expresó el ministro de Comunicaciones, Sidi Mohamed uld Maham al que hasta ahora se había dado como el gran favorito.

Póster electoral de Mohamed uld Ghazouani, candidato del partido en el poder, en una calle de Nouakchot, Mauritania, el 23 de junio de 2019.
Póster electoral de Mohamed uld Ghazouani, candidato del partido en el poder, en una calle de Nouakchot, Mauritania, el 23 de junio de 2019. Mohamedad Messara / EFE

Pero la victoria autoproclamada de Ghazouani, antes que la propia Comisión y antes de que los votos alcanzaran más del 80% del escrutinio, no ha gustado en absoluto a cuatro candidatos, que rechazan los resultados y los califican de “nuevo golpe de Estado”. Y es que la CÉNI deja segundo, con un 18,58%, al defensor anti-esclavitud Biram Dah Abeid, mientras que relega hasta una tercera posición a Sidi Mohamed uld Boubacar, que habría cosechado solo el 17,85% para su grupo, el partido islamista Tawasol, el más grande de toda Mauritania. Muy por detrás queda Kane Hamodou Baba, con un 8,71%.

Una victoria que empieza con acusaciones de “manipulación”

Las acusaciones iniciaron temprano este 23 de junio cuando Ghazouani dijo a sus simpatizantes que era el vencedor, a falta del 20% del escrutinio. Al oír la noticia, el candidato defensor anti-esclavitud, Biram Dah Abeid, acudió colérico a los locales de la CÉNI, calificando de “falsedad” la declaración del oficialista.

Además de eso, en una rueda de prensa de urgencia, afirmó que la proclamación antes de los resultados constituía “un desprecio de esta institución y de los votantes de más de 250 colegios electorales”, y que, según sus datos, habría una segunda vuelta electoral.

No obstante, lejos de recibir un respaldo, la Comisión Electoral pidió a los políticos que dieran muestras de “serenidad y moderación, y que esperaran los resultados”. Solo uno entre seis candidatos, Mohamed Lemine El Mourteji, reconoció la derrota y felicitó al nuevo presidente antes del anuncio final.

Pero los otros cuatro partícipes, Biram, Sidi Mohamed uld Boubacar, Mohamed uld Maouloud y Kane Hamodou Baba, decidieron aparecer en una rueda de prensa conjunta y expresar que los datos que se les habían enviado no daban a ningún candidato más del 50%, sino que mostraban una segunda ronda. Por ello denunciaron “manipulación de unos resultados no anunciados oficialmente por la autoridad competente”.

Uno de los candidatos de la oposición de Mauritania, Sidi Mohamed uld Boubacar, habla durante una conferencia de prensa junto a otros líderes opositores mauritanos en Nouakchot, Mauritania, el 23 de junio de 2019. Todos rechazaron los resultados de las elecciones.
Uno de los candidatos de la oposición de Mauritania, Sidi Mohamed uld Boubacar, habla durante una conferencia de prensa junto a otros líderes opositores mauritanos en Nouakchot, Mauritania, el 23 de junio de 2019. Todos rechazaron los resultados de las elecciones. Mohamedad Messara / EFE

Según EFE, una fuente interna de la CÉNI le llegó a comunicar que Biram obtendría aproximadamente un 18% de apoyos y que Uld Boubacar tendría un 17%. Si bien, dicha fuente no excluyó que la proclamación se anunciara el lunes, por el nivel de verificación que exigen unas presidenciales.

Desde ahora, los rivales de Ghazouani tienen la posibilidad de interponer un recurso en rechazo de los resultados, la única opción que frenaría una proclamación inmediata del oficialismo. Así lo remarcaron Biram y el resto, diciendo que “esto parece un golpe de Estado” y que “estamos unidos y lideraremos una contestación”. Si bien, tanto Biram como Uld Boubacar y Kane han sido convocados por el ministro del Interior, Ahmedou Abdallah, para, a priori, pedirles que acepten los resultados y transmitan calma a sus seguidores.

Unos seguidores que en la tarde de este domingo 23 de junio llegaron a protagonizar altercados en la capital Nuakchot y en Nuadibú, con quemas de neumáticos, en protesta de una posible “manipulación”.

Ghazouani, un general que prolongaría la vida de su amigo Abdel Aziz

A sus 63 años, el general Ghazouani, exministro de Defensa y Jefe de Estado Mayor de los Ejércitos, es por el momento el próximo presidente de Mauritania, y el décimo mandatario, en una línea de militares y políticos rara vez elegidos en el país, tras su independencia en 1960. Tanto es así que los observadores internacionales quedaron sorprendidos al ver que Abdel Aziz se hacía a un lado, luego de dos mandatos de cinco años.

Sin embargo, la victoria de Ghazouani significaría en cierto modo una prolongación de Abdel Aziz, en el poder desde 2009 gracias a un golpe de Estado, y de quien aspira a seguir su “progreso económico y de seguridad”. Su punto más débil es que no ha hecho campaña sobre el desempleo ni la problemática más grande del país, la persistencia de la esclavitud, la cual ha llegado a negar.

En el país africano, decenas de miles de mauritanos viven como esclavos domésticos, usualmente para amos de piel clara de ascendencia árabe o bereber, de acuerdo a organizaciones de Derechos Humanos. Aún cuando esta práctica fue abolida en 1981 y convertida en crimen en 2007.

El presidente de Mauritania, Mohamed uld Abdel Aziz, espera la llegada del presidente francés Emmanuel Macron en el aeropuerto de Nouakchot, Mauritania, el 2 de julio de 2018.
El presidente de Mauritania, Mohamed uld Abdel Aziz, espera la llegada del presidente francés Emmanuel Macron en el aeropuerto de Nouakchot, Mauritania, el 2 de julio de 2018. Ludovic Marin / Reuters / Foto de Archivo

Aunque más allá de ello, Ghazouani, como oficial de la inteligencia militar, cuenta con el respaldo de la mayoría de miembros de la institución. Desde 1987 ha hecho parte del ejército, y es desde entonces que ha tenido como amigo a Mohamed uld Abdel Aziz, después de que estudiaran juntos en la Academia Militar de Meknés, en Marruecos.

Con él estuvo en 2005 contribuyendo al golpe de Estado de Maaoya uld Taya. En 2008, en el golpe que derrocó a Sidi uld Cheij Abdallahi, uno de los pocos elegidos en las urnas. Y hoy, es ese amigo que hasta ahora dominaba la República, el que podría darle la vara del poder en Mauritania.

Con AFP, AP, Reuters y EFE

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