Cigarrillos electrónicos

San Francisco, primera ciudad de EE.UU. en prohibir los cigarrillos electrónicos

Un hombre fuma un cigarrillo electrónico en Washington DC., el 2 de octubre de 2018.
Un hombre fuma un cigarrillo electrónico en Washington DC., el 2 de octubre de 2018. Eva Hambach / AFP

San Francisco prohibió la venta, fabricación y distribución de cigarrillos electrónicos por considerarlos una amenaza para la salud, particularmente para los jóvenes en quienes su uso es cada vez más popular.

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Los populares cigarrillos electrónicos que llegaron con fuerza al mercado en los últimos años fueron prohibidos en San Francisco, California, la primera ciudad de Estados Unidos en vedar la venta, fabricación y distribución de estos aparatos.

Según las autoridades de San Francisco, el argumento principal es que aún no está determinado qué tan perjudiciales para la salud son estos aparatos, que cada día se vuelven más populares entre los más jóvenes.

De acuerdo con la legislación, la única manera en la que se pueda retirar la prohibición, es si la administración de alimentos aprueba dichos productos.

Shamann Walton, miembro de la Junta de Supervisores de San Francisco, aseguró que los jóvenes son los que más exponen la salud con este tipo de cigarrillos. "Tenemos compañías irresponsables como Juul que toma por objetivo a nuestros jóvenes", dijo haciendo referencia a la marca de cigarrillos electrónicos más popular en Estados Unidos.

La fabricante Juul, que fue fundada hace dos años en San Francisco, ha logrado posesionarse como la número uno en todo el país. Juul representa más de dos tercios de la cuota del mercado y se espera que sus ventas alcancen los 3.000 millones de dólares este año.

¿La prohibición abre la puerta al consumo de cigarrillos tradicionales?

El número de estudiantes en las escuelas de Estados Unidos que usan cigarrillos electrónicos aumentó en casi un 80% durante 2018, por lo que quienes apoyan la prohibición dicen que Juul es responsable de los efectos perjudiciales en los jóvenes aunque aún no hayan sido plenamente identificados.

Entre las mayores preocupaciones de sus críticos está que su consumo puede afectar el desarrollo cerebral en los adolescentes.

"Privar a esos fumadores del acceso a los cigarrillos electrónicos, que sabemos que son sustancialmente menos perjudiciales (que los tradicionales) es una decisión terrible", dijo Neil McKeganey, del Centro para la Investigación de Uso de Sustancias a la AFP.

Además, quienes se oponen a la legislación sostienen que al impedir el uso y venta de los cigarrillos electrónicos se está abriendo la puerta hacia el consumo de los cigarrillos tradicionales, en los cuales está comprobado su efecto negativo al cuerpo: enfermedades del corazón y cáncer entre otros.

"La prohibición de los productos de vapor deja el tabaco como única opción a los fumadores adultos", indicó la compañía Juul en un comunicado tras la decisión de la ciudad.

Mientras tanto, y como una gran contradicción, San Francisco seguirá vendiendo cigarrillos, cannabis y alcohol a los mayores de 21 años.

Con Reuters, EFE y AFP

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