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La discusión entre una de las capitanas de la selección femenina de fútbol de Estados Unidos y Donald Trump

A la izquierda, Megan Rapinoe, jugadora de la selección femenina de Estados Unidos y a la derecha el presidente Donald Trump.
A la izquierda, Megan Rapinoe, jugadora de la selección femenina de Estados Unidos y a la derecha el presidente Donald Trump. Reuters

Megan Rapinoe dijo que si ganan el Mundial femenino no irán “a la p**a Casa Blanca”. El mandatario le contestó que “debería ganar primero antes de hablar”. Es el último desencuentro entre Trump y el deporte, algo que se ha visto en la NFL y la NBA.

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Megan Rapinoe se considera a ella misma como una “protesta andante” en contra de las políticas de Donald Trump. No canta cuando suena el himno de Estados Unidos ni se pone la mano en el corazón. Lo hace en solidaridad con la conocida como 'protesta de la rodilla', una manifestación que consiste en no rendir homenaje a la bandera en rechazo a la violencia policial, sobre todo contra la población afroamericana.

A Rapinoe le preguntaron en el marco del Mundial Femenino si le emocionaba la idea de ir a la Casa Blanca, una tradición reservada para campeones. La delantera expresó que no irá “a la p**a Casa Blanca (…) No nos van a invitar, lo dudo”.

Estas declaraciones tuvieron una respuesta por parte del mismo Donald Trump. El presidente de Estados Unidos le contestó que “debería ganar primero antes de hablar”. Para Trump, Megan “debería estar orgullosa por la bandera que lleva”. A pesar de este desencuentro, Trump invitó al equipo “gane o pierda” a la residencia presidencial.

No es la primera que el líder de la Unión Americana se muestra crítico con una manifestación contra el himno. Ya en 2017, cuando nació el movimiento de la rodilla, Trump hasta afirmó que quienes respaldaran esta protesta eran unos “hijos de perra”. Es una relación que ha desembocado en que no invitara a los Philadelphia Eagles, campeones de la NFL el año pasado, ni a los Golden State Warriors, campeones de la NBA en 2018.

Ahora, el último desencuentro entre el deporte y el presidente llega a uno que goza de gran popularidad entre las mujeres. Es el fútbol, ‘soccer’ para los estadounidenses, disciplina en la que el combinado femenino del país es toda una potencia.

Estados Unidos no es solo la actual campeona, sino una de las grandes favoritas al título y Megan Rapinoe es su alma. Es un espíritu tan crítico contra Trump que llegó a arrodillarse cuando sonaba el himno y la Federación de fútbol tuvo que adoptar una normativa obligando a las jugadoras a mantenerse en pie mientras sonaba el cántico nacional.

No solo Rapinoe critica a Trump dentro del equipo de Estados Unidos

Alex Morgan es quizás la estrella más mediática que tiene la selección estadounidense. Es compañera de Rapinoe en el ataque estadounidense y antes de la Copa ya había adoptado la misma postura de rechazo sobre el mandatario.
En mayo le dijo a la revista Time que no iría a la Casa Blanca si las invitan. “No respaldo muchas cosas que defiende la actual Adminsitración”, afirmó. Morgan ha sido muy crítica sobre todo con la política de separación de familias migrantes en la frontera. Se trata de una crisis que la afecta de manera particular y es que la familia de su esposo es de México.

Rapinoe y Morgan fueron también dos de las jugadoras que lideraron una demanda que presentaron 28 jugadoras de la selección contra la Federación de Fútbol de Estados Unidos, por una “discriminación de género institucionalizada”. Entre sus demandas figuran una igualdad salarial sobre el combinado masculino.

Con AP

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