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En medio de disensos, los líderes de la UE se reúnen para elegir a los altos cargos del bloque

El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, asisten a una cena de trabajo durante una cumbre de líderes de la Unión Europea que tiene como objetivo seleccionar candidatos para los mejores puestos de las instituciones de la UE, en Bruselas, Bélgica, el 30 de junio de 2019.
El presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Juncker, el primer ministro de Luxemburgo, Xavier Bettel, asisten a una cena de trabajo durante una cumbre de líderes de la Unión Europea que tiene como objetivo seleccionar candidatos para los mejores puestos de las instituciones de la UE, en Bruselas, Bélgica, el 30 de junio de 2019. Geoffroy Van Der Hasselt / Reuters

En juego están los cargos más importantes de la UE: la presidencia de la Comisión, del Consejo y del Parlamento europeo, el jefe de la política exterior comunitaria y la presidencia del Banco Central Europeo. ¿La tercera cumbre será la vencida?

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Este 30 de junio los jefes de gobierno de los Veintiocho emprendieron por tercera vez en un mes, la titánica tarea de escoger a los responsables de los más altos cargos de la eurozona en Bruselas, la capital comunitaria. Una cumbre que se prevé compleja ya que los líderes deben llegar a un acuerdo sin dejar de lado equilibrios en materia de género, de geografía y de partidos políticos, punto en el que radican los desacuerdos más profundos dentro del bloque.

El encuentro se retrasó tres horas, ya que algunos mandatarios se reunieron previamente para tejer algunas estrategias de cara a las horas decisivas de la votación frente a uno de los cargos que más genera asperezas entre las familias políticas: el presidente de la Comisión Europea (CE). Se conoció que el actual presidente del Consejo Europeo, Donald Tusk, anticiparía esta noche una propuesta que optaría por la familia socialdemócrata para la presidencia de CE en la próxima legislatura, propuesta que de entrada apoya el socialista presidente español, Pedro Sánchez.

El nombre que más suena para este cargo, en reemplazo del luxemburgués Jean-Claude Juncker, es el holandés Frans Timmermans, candidato propuesto por el Partido de los Socialistas Europeos, que quedó segundo en las elecciones europeas por detrás del Partido Popular Europeo (PPE). Pero en este punto se concentra la tensión y los cálculos empiezan a ser determinantes: el PPE no quiere ceder tan fácilmente el cargo de mayor jerarquía de la Euro Cámara.

"La gran mayoría de los primeros ministros del PPE no creen que debamos renunciar a la presidencia tan fácilmente, sin una pelea", aseguró el primer ministro irlandés Leo Vadakar, mientras el primer ministro portugués, Antonio Costa, aseguró que “Desde el principio, Timmermans tenía las mejores condiciones para convertirse en presidente de la CE. Todas las familias políticas tienen que estar representadas y debemos encontrar un equilibrio en diferentes campos, como género y geografía. Soy optimista".

Una “maratónica” cumbre por el poder

La canciller alemana, Ángela Merkel, fue más reservada y aseguró que las “conversaciones no serán fáciles”. Y es que en la presidencia de la CE hay mucho en juego, es la joya de la corona.

Su presidente es el jefe del ejecutivo comunitario, el encargado de delinear la agenda política de la Unión Europea, de proponer nuevas leyes y representar a los líderes en las citas internacionales más determinantes. Como bien reseñó el diario español ‘El País’, “la magnitud de sus poderes es directamente proporcional a la batalla que cada lustro desata su elección”.

Pero la posibilidad de que Timmermans presida la CE molesta al grupo de países de Europa central conformados por Polonia, Hungría, República Checa y Eslovaquia e Italia, quienes consideran que, como vicepresidente primero de la actual Comisión, el holandés se ha inmiscuido en asuntos internos de los países miembros. El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, consideró en tal sentido que sería "humillante" que el PPE, vencedor de los comicios europeos, acepte la presidencia en la Comisión de Timmermans.

Foto de archivo del vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, candidato del Partido de los Socialistas Europeos (PSE), que habla durante la noche electoral para las elecciones europeas en el Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, el 27 de mayo de 2019.
Foto de archivo del vicepresidente de la Comisión Europea, Frans Timmermans, candidato del Partido de los Socialistas Europeos (PSE), que habla durante la noche electoral para las elecciones europeas en el Parlamento Europeo en Bruselas, Bélgica, el 27 de mayo de 2019. Francois Lenoir / Reuters

La elección de este cargo, sin embargo, es más compleja de lo que se precisa. En principio, el Consejo Europeo tiene la capacidad de elegir al aspirante por mayoría cualificada, que debe estar constituida al menos por dos tercios de los países de la Unión Europea, pero es difícil que un cargo tan importante que demarcará el futuro del bloque por el próximo lustro se defina con más de cinco países en oposición.

Mientras la primera ministra británica, Theresa May, confió en que haya una "discusión constructiva", aunque no se pronunció sobre el reparto de cargos que se abordará hoy. La canciller federal austríaca, Brigitte Bierlein, dijo que para Austria lo importante es que la decisión sea "equilibrada, con capacidad de ser mayoritaria y que refleje la voluntad de las elecciones". El primer ministro italiano, Giuseppe Conte, solo anticipó a su arribo que la cumbre será "maratónica”.

¿Cuáles son los otros cargos en juego en la Unión Europea?

Dentro de los puestos a elegir también se encuentra la presidencia del Consejo Europeo, quien preside este cargo actualmente es el polaco Donald Tusk. A su sucesor le deja varias tareas: entre ellas dar cuentas al Parlamento sobre las decisiones de los países miembros, representar a la UE en materia de política exterior y seguridad común y allanar el camino entre los Veintiocho para generar consensos difíciles en varios asuntos, como en esta cumbre, por ejemplo.

También está el presidente del Parlamento Europeo, un cargo que ocupa el italiano Antonio Tajani, quien funge como el más alto representante de la primera institución del sistema constitucional comunitario, que ejerce los poderes legislativos dentro de la Eurozona.

Las banderas de la Unión Europea ondean fuera de la sede de la Comisión Europea, en Bruselas, Bélgica, el 30 de junio de 2019.
Las banderas de la Unión Europea ondean fuera de la sede de la Comisión Europea, en Bruselas, Bélgica, el 30 de junio de 2019. Yves Herman / Reuters

Así empiezan a repartirse los cargos menos codiciosos dentro del pastel político de la Unión Europea, entre ellos también el Alto Representante en Política Exterior del bloque, cargo que cederá la italiana Federica Mogherini. Finalmente, quedará por debatir quién precidirá el Banco Central Europeo, un cargo importante que los líderes prefirieron no abordar en esta reunión debido a los difíciles consensos y puntos a tener en cuenta para las elecciones políticas.

El grupo de los Veintiocho decidió tomar esta decisión más adelante pero no ciñiendola a equilibrios de género o políticos, sino a un tema de meritocracia. En este tema no hay tanta prisa ya que la presidencia del italiano Mario Draghi en el Banco Central Europeo concluye el próximo 31 de octubre.

Con EFE y Reuters

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