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Protestas en Hong Kong durante el aniversario de la entrega a China

Los manifestantes contra el proyecto de ley contra la extradición se ubican detrás de una barricada durante una manifestación cerca de la ceremonia de izamiento de la bandera para el aniversario de la entrega de Hong Kong a China en Hong Kong, China, 1 de julio de 2019.
Los manifestantes contra el proyecto de ley contra la extradición se ubican detrás de una barricada durante una manifestación cerca de la ceremonia de izamiento de la bandera para el aniversario de la entrega de Hong Kong a China en Hong Kong, China, 1 de julio de 2019. Tyrone Siu / Reuters

Un día de protestas en Hong Kong, por un lado, manifestantes pro-China que respaldan el cuestionado papel de la policía y por otro, manifestantes antigubernamentales que buscan reformas democráticas.

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Hong Kong está dividido. Y ad portas del aniversario número 22 de cuando la excolonia británica fue entregada a China, los distintos grupos ciudadanos se toman las calles de una de las ciudades más ricas de Asia.

Por un lado, seguidores del gobierno pro-chino, llevan banderas nacionales y gritan slogans en apoyo a la policía, que fue criticada por la violenta represión de las marchas del pasado 12 de junio.

Por otro, cientos de personas que alegan ver como se socaban las libertades democráticas y se oponen a una ley de extradición a China, también salen a las calles de la ciudad.

En los últimos años, el aniversario de la entrega de Hong Kong ha sido el motivo para que manifestantes denuncien la erosión de libertades democráticas por parte de China continental. En las últimas tres semanas millones de personas salieron a las calles y pidieron la renuncia de la líder Carrie Lam.

Lam suspendió el proyecto de ley, pero no lo ha enterrado

La causa de esas protestas: el descontento de los ciudadanos de Hong Kong sobre una ley que entregaría a personas, incluso extranjeras, para que sean juzgados en China continental en tribunales controlados por el partido comunista.

Lam suspendió el proyecto de ley, pero no lo ha enterrado. Y miles de ciudadanos ven en este hecho una seria amenaza a su estado de derecho y a sus libertades individuales.

Beijing ha rechazado estar detrás del polémico proyecto de ley, pero el alboroto por el proyecto reaviva un movimiento que venía perdiendo fuerza desde 2014. En ese año miles de manifestantes salieron a las calles para forzar una apertura liberal. Las marchas terminaron con cientos de manifestantes detenidos.

Hong Kong opera bajo una fórmula de “un país, dos sistemas” que permite una mayor libertad a la que viven sus pares en China continental, tales como: derecho a la protesta e independencia judicial. Por tanto, la ley de extradición podría ser el último paso de una serie de retrocesos.

En el 2018 las marchas tuvieron una baja participación, ante la pérdida de fuerza de la oposición. La policía dijo que menos de 10.000 personas salieron a manifestarse. Este año, en un contexto de mayor polarización, la convocatoria puede ser muy distinta.

Con Reuters y AFP

 

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