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Tensión entre Londres y Teherán por la detención de un buque petrolero iraní en Gibraltar

El buque petrolero Grace 1 es visto cerca de las costas de Gibraltar, el 4 de julio de 2019.
El buque petrolero Grace 1 es visto cerca de las costas de Gibraltar, el 4 de julio de 2019. Stringer / Reuters

Las fuerzas de seguridad británicas abordaron aguas que rodean al peñón un barco que transportaba crudo iraní a Siria, aduciendo que vulneraba sanciones internacionales. Desde Irán calificaron la operación de “ilegal”.

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El Cuerpo de Marines Reales británicos lideró una operación para detener un barco petrolero de Irán en Gibraltar, navío que intentaba llevar petróleo a Siria, lo que representaba una potencial violación de las sanciones de la Unión Europea. Este movimiento despertó el enojo de Teherán y tensó aún más las relaciones entre Reino Unido e Irán.

El petrolero Grace 1 fue incautado en aguas de Gibraltar, en el extremo sur de España, luego de un largo recorrido desde Medio Oriente alrededor de África hasta la desembocadura del Mediterráneo para continuar su camino hacia Siria. Esta ruta busca evitar el canal de Suez, controlado por Egipto, aliado de Estados Unidos.

El Gobierno de Gibraltar, liderado por el ministro principal Fabián Picardo, consideró que había “motivos razonables” para creer que se estaban “infringiendo” las sanciones de la Unión Europea a Siria, que se encuentra en guerra desde hace más de ocho años. Por esa razón, recurrieron a las fuerzas de seguridad para frenar la marcha del buque.

Como respuesta, el ministerio de Relaciones Exteriores de Irán convocó al embajador británico en Teherán para expresarle su “muy fuerte objeción a la toma ilegal e inaceptable” del barco. Esta reacción iraní despejó las dudas sobre la propiedad iraní del barco, que enarbolaba una bandera de Panamá –según la Autoridad Marítima de ese país, ese navío no forma parte del listado internacional panameño desde el 29 de mayo- y estaba registrado como administrado por una compañía en Singapur.

El asesor de Seguridad Nacional de Estados Unidos, John Bolton, calificó de “excelente noticia” a la intervención británica y advirtió que “Estados Unidos y sus aliados continuarán impidiendo que los regímenes de Teherán y Damasco se beneficien de este comercio ilícito”.

Por su parte, desde España, el ministro de Relaciones Exteriores, Josep Borrell, señaló que Reino Unido ejecutó la maniobra a pedido de Estados Unidos y admitió que el Gobierno español está estudiando “de qué manera afecta a nuestra soberanía en la medida en que se ha producido en unas aguas cuya soberanía entendemos que es de España”.

La administración española estudia presentar una queja porque, al no poder ingresar el buque al puerto de Gibraltar, la detención se realizó en aguas adyacentes, sobre las cuales España no reconoce soberanía británica.

La Unión Europea ha prohibido los envíos de petróleo a Siria desde 2011 y, este año, el Consejo Europeo prorrogó esas sanciones hasta el 1 de junio de 2020 al considerar que “la represión contra la población civil no ha remitido”. Sin embargo, nunca había incautado un buque petrolero en el mar y, a su vez, el bloque no tiene amplias sanciones contra Irán.

La detención del buque petrolero, en medio de las crecientes tensiones entre Irán y Occidente

Desde la imposición de sanciones a Siria por parte de la Unión Europea, Irán no ha detenido el suministro de petróleo a sus aliados en Siria. Sin embargo, la decisión de detener el buque petrolero iraní en Reino Unido se da también en medio de las tensiones entre Irán y Occidente por incumplimientos del acuerdo nuclear firmado en 2015.

Desde la salida de Estados Unidos del pacto y la intensificación de las sanciones económicas, Teherán y Washington han aumentado los niveles de confrontación. Mientras la administración de Donald Trump dijo haber suspendido ataques aéreos contra Irán minutos antes de que se produjeran en respuesta al derribo de un avión no tripulado de Estados Unidos, el gobierno de Hasan Rohani ha incrementado los índices de acumulación de reservas de uranio enriquecido, vulnerando el acuerdo nuclear y reclamando a Europa más acciones para proteger ese entendimiento.

Si bien los países europeos firmantes del acuerdo nuclear se han mantenido neutrales frente a la disputa entre Teherán y Washington, en más de una ocasión han advertido a Irán que no tome acciones que pongan en riesgo el acuerdo. Por eso, algunos analistas entienden la detención del buque petrolero iraní en Reino Unido, bajo supuesto pedido de Estados Unidos, como una advertencia contra Irán de que sus acciones pueden tener consecuencias.

Asimismo, las sanciones estadounidenses contra Irán han asfixiado a Siria, aliada de Teherán, causando escasez de combustible en las zonas controladas por el gobierno de Bashar al-Asad.

Con EFE y Reuters

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