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Recorte presupuestario, falta de cargos para investigadores: la crisis en la ciencia de Argentina

Archivo: Gastón Amable, biotecnólogo argentino y becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), lleva a cabo una investigación en el Hospital Universitario "Hospital de Clínicas José de San Martín" en Buenos Aires.
Archivo: Gastón Amable, biotecnólogo argentino y becario del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET), lleva a cabo una investigación en el Hospital Universitario "Hospital de Clínicas José de San Martín" en Buenos Aires. Eitan Abramovich / AFP

La comunidad científica denuncia una persistente desfinanciación, lo que está llevando a una desaceleración de sus actividades y un aumento en la diáspora de científicos en el país. ¿Qué piden? ¿Qué responde el gobierno?

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"Trabajamos en el desarrollo de nuevas terapias para el cáncer, y vinimos acá porque si recaudamos algo es para nuestro grupo científico", le dijo días atrás Marina Simian, doctora en ciencias biológicas, al presentador del programa de preguntas y respuestas del canal 'Telefé' "¿Quién quiere ser millonario?", Santiago del Moro, semanas atrás.

La decisión de la científica, que trabaja con su equipo de la Universidad de San Martín (en los alrededores de la capital, Buenos Aires) sobre los mecanismos de resistencia a las terapias del cáncer de mama, de concursar en un programa de televisión para financiar su investigación da cuenta del estado de cosas en el sector.

Antes de llegar al gobierno, Mauricio Macri y su equipo de gestión de la alianza Cambiemos habían prometido más que duplicar la inversión pública y privada en ciencia, tecnología e innovación, llevándola a un 1,5% del PBI, argumentando que el impulso de ese sector había sido una de las mejores políticas de los años anteriores a su llegada al poder.

Sin embargo, ocurrió lo contrario y en 2017 la inversión pública y privada fue del 0,55% del PBI, con una caída especialmente fuerte en la inversión pública, que quedó ese año en 0,4%, según publicó el sitio Chequeado.

Más aún, según el presupuesto 2019, este año se destinaría 1,11% del gasto total del Estado a Ciencia y Técnica, mientras en 2015 era del 1,45%.

¿Qué implica esto?

Lo resumió en diálogo con France 24 en Español Juan Pablo Paz, físico, investigador del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET, principal ente público de promoción de la ciencia y la tecnología en Argentina): "Tiene manifestaciones tanto en el descenso de los salarios de los investigadores, que son los más bajos de América Latina, o de los países de desarrollo similar a Argentina; en la disminución del número de ingresos de nuevos investigadores, que ha caído brutalmente, expulsando a generaciones de jóvenes formados con una formación muy valiosa; y en la pulverización del poder adquisitivo de los proyectos de investigación, que hoy en una gran cantidad están paralizados".

Juan Pablo Paz, investigador del CONICET.
Juan Pablo Paz, investigador del CONICET. Natalio Cosoy / France 24

Paz es integrante de la Mesa Coordinadora del Plenario Nacional de Directores y Directoras de Institutos del CONICET (representa al 90% de los institutos de esa entidad), que demanda acciones para paliar esta situación.

En 2019 "el financiamiento a la función Ciencia y Técnica descendería 37,7% en términos reales"

El estado de cosas generó preocupación más allá de las fronteras del país: el 30 de abril la prestigiosa revista 'Science' publicó un artículo titulado: "Miles de científicos en Argentina hacen huelga para protestar por el recorte presupuestario". Hacía referencia a una medida de fuerza que tuvo lugar ese día, una de varias protestas, de diverso tipo, que siguen llevando adelante desde el sector.

Según estimaciones del Centro de Investigación y Formación de la República Argentina, publicadas en un trabajo de junio de 2019, "el financiamiento a la función Ciencia y Técnica descendería 37,7% en términos reales" durante la gestión del actual gobierno, con un recorte de 28.421 millones de pesos (US$665,4 millones al cambio actual), en valores de 2019 actualizados por inflación.

"No es que cayó la inversión pública", dijo a France 24 en Español Jorge Aguado, secretario de de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. "Si se hace un análisis de la evolución del presupuesto en moneda constante entre 2015 y 2019 hay una evolución del 198% del presupuesto".

Aunque reconoce que "cuando se analiza el poder de compra del presupuesto, definitivamente la devaluación le pega, a finales de 2018 y este año", porque en definitiva todo cae bajo una gran política macro del gobierno de déficit cero.

Pero insiste en que "todos los años hicimos un proceso de incremento presupuestario cada vez que lo hemos necesitado."

Según un documento de la Mesa Coordinadora del Plenario Nacional de Directoras y Directores de Institutos CONICET para mantener una inversión similar a la de 2015, en 2018 el Estado debería haber sumado 18.000 millones de pesos al presupuesto (US$420 millones al cambio de hoy).

Jorge Aguado, secretario de de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación.
Jorge Aguado, secretario de de Planeamiento y Políticas en Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva de la Nación. Cortesía Secretaría de Gobierno de Ciencia

"Nosotros hablamos con los directores de institutos", dijo Aguado, "el número ese varía y definitivamente supongo yo que lo sacan con un esquema que incluye inflación y devaluación, pero no es que le hemos sacado".

El área de Aguado también fue afectada desde el diseño del organigrama estatal: pertenece hoy a la Secretaría de Ciencia, Tecnología e Innovación Productiva, que hasta septiembre de 2018 era un ministerio y hoy está dentro de la órbita de Educación. Algo que también reclaman desde el Plenario: que vuelva a ser un Ministerio.

"Desde el punto de vista de la gestión no ha habido ninguna problemática de ningún tipo, la gestión es la misma, las políticas son las mismas", ni en los presupuestos, aseguró el funcionario. Y dice que si siguen en el Gobierno tras las elecciones de octubre de este año, "por la proyección que vienen viendo de Hacienda, nosotros estamos trabajando en un presupuesto en 2020 que pueda elevar el poder de compra".

"Las remuneraciones de los más jóvenes, los becarios doctorales y postdoctorales, están por debajo de la línea de pobreza"

El 5 de abril el CONICET, que emplea a unos 10.000 investigadores y ofrece un apoyo económico a unos 11.000 becarios, anunció que apenas tenía para ofrecer 450 nuevos puestos de investigadores para 2600 doctores con capacidad de postular a esas posiciones.

¿Hasta cuándo puedo seguir disminuyendo mi propio salario en pos de mantener el laboratorio funcionando?"

Marina Simian, doctora en ciencias biológicas

Sumado a ello, la falta de ajuste salarial alineado con una inflación que hoy está por encima del 50% anual ha llevado a que el poder de compra de los salarios de los científicos del CONICET haya caído en un 35% desde 2015, según datos del Plenario Nacional de Directoras y Directores de esa entidad.

Lo dijo la doctora Simián en entrevista con el diario 'La Nación': "Lo que yo hice no es una solución". Porque, planteó: "¿Hasta cuándo puedo seguir disminuyendo mi propio salario en pos de mantener el laboratorio funcionando?".

Y el documento difundido por el Plenario subraya: "Las remuneraciones de los más jóvenes, los becarios doctorales y postdoctorales, están por debajo de la línea de pobreza y no hacen más que alentar el éxodo".

Ante el estado de cosas muchos han decidido o empiezan a pensar en la posibilidad de dejar el país. Por otra parte, en los últimos años se redujo el número de científicos que reciben ayuda de un programa llamado Raíces, originariamente creado en 2001, que tiene por fin repatriar investigadores. Cayó de un máximo de 153 en 2010 a 32 en 2018.

"La verdad es que el número más grande que después (de 2010) tampoco es que se mantuvo todos los años igual", respondió a France 24 en Español el secretario Aguado, quien dijo que esa cifra varía mucho.

"Es imposible concebir un futuro para un país como Argentina sin un desarrollo industrial basado en el conocimiento"

Para Paz, hay un impacto que va más allá del sector de ciencia y técnica. "Argentina empieza a perder la posibilidad de seguir teniendo un sistema científico que pueda ser parte de un proyecto de desarrollo productivo", le dijo a France 24 en Español. "Es imposible concebir un futuro para un país como Argentina sin un desarrollo industrial basado en el conocimiento".

No obstante, Aguado insistió en que desde el gobierno han puesto el foco en la vinculación con el sector privado y la transferencia de capacidades, "que permita hacer crecer la economía argentina".

Dijo que en tres años desde 2015, cuando llegó esta gestión, "crecimos en 22% en estos tres años y medio en los contratos de vinculación de transferencia del CONICET". Esos 46.300 contratos incluyen servicios técnicos de alto nivel (certificación de insumos, por ejemplo), proyectos de mejora de maquinaria, convenios específicos de investigación y desarrollo y licenciamiento y transferencia de patentes.

Y que la facturación por esos contratos creció en ese período un 160% hasta alcanzar 660 millones de pesos (US$15 millones) que se reinvierten en las áreas de investigación.

Un cartel de reclamo dice: "sin ciencia no hay soberanía".
Un cartel de reclamo dice: "sin ciencia no hay soberanía". Natalio Cosoy / France 24

Tras reuniones y negociaciones el dinero sigue sin alcanzar

A fines de mayo los investigadores, luego de protestas en todo el país, se reunieron con Aguado y otras autoridades de la Secretaría. Más allá de que hubo un diálogo fluido, la conclusión a la salida de la reunión es que el dinero sigue sin alcanzar.

Por un lado, que de los 1.000 millones de pesos (US$23,4 millones) extra que el Gobierno había anunciado, 500 correspondían a lo que ya estaba destinado para el CONICET en el presupuesto 2019. Según Aguado esos 500 millones ya estaban contemplados de cierta forma en el presupuesto y solo requerían una decisión de la jefatura de gabinete para poder ser incorporados.

En todo caso, aclaró Juan Pablo Paz, tras la reunión: "Al CONICET le faltan 4300 millones (de pesos) para llegar a los niveles presupuestarios de 2015".

Mientras tanto, entre los centros de investigación que siguen esperando fondos para continuar su trabajo, hay algunos que desarrollan métodos para producir semillas transgénicas de trigo resistentes a las sequías (en un país que es de los principales productores mundiales), o nuevos métodos de extracción de litio, o que estudian enfermedades infantiles para encontrar tratamientos viables, o que avanzan en la aplicación de nanotecnología en salud.

Por su parte, la doctora Simián consiguió algunos... pero en la televisión: ganó medio millón de pesos, fondos que necesitaba especialmente para adquirir insumos para los experimentos que desarrolla su laboratorio.

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