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COPA MUNDIAL FEMENINA

Tras “el mejor Mundial Femenino de la historia”, la FIFA apunta a sumar más equipos en 2023

El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, realiza una conferencia de prensa de balance del Mundial Femenino de Fútbol 2019, en Lyon, el 5 de julio de 2019.
El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, realiza una conferencia de prensa de balance del Mundial Femenino de Fútbol 2019, en Lyon, el 5 de julio de 2019. FIFA

El presidente del ente rector del fútbol mundial, Gianni Infantino, destacó la organización de la Copa Mundial Femenina en Francia y reveló su deseo de aumentar de 24 a 32 la cantidad de selecciones participantes en la próxima edición.

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Es el primer Mundial Femenino que se organiza bajo su mandato y, para Gianni Infantino, el torneo organizado en Francia ha sido “el mejor de la historia”. Desde su llegada al liderazgo de la FIFA, el suizo no ocultó su objetivo de promocionar e impulsar el fútbol jugado por mujeres, tradicionalmente relegado y menospreciado por la propia organización.

Por eso, no sorprende el entusiasmo con el que Infantino se refirió a la cita celebrada en Francia, que ha registrado cifras récords de audiencia –según el líder de la FIFA, el alcance mundial del torneo superará los 1.000 millones de espectadores en todas las plataformas-, además de altos niveles de concurrencia a los estadios –según el l y una mayor difusión mediática.

“Esta Copa del Mundo Femenina en Francia ha sido fenomenal, increíble, emocionante, apasionante, fantástica, genial, la mejor de la historia”, describió un exultante Infantino durante la conferencia de prensa brindada en Lyon, en la previa de la final que el domingo 7 de julio enfrentará al tres veces campeón del mundo Estados Unidos y la debutante en finales mundialistas Países Bajos.

Según el mandatario de la FIFA, “muchas personas en todo el mundo han sintonizado por primera vez un partido de fútbol femenino debido al evento porque, por supuesto, siempre es especial tener una Copa del Mundo”.

Para Infantino, mucha gente descubrió que “esto es fútbol” y que “tenemos mujeres que juegan con habilidades técnicas, físicas, tácticas, y hemos visto grandes partidos”.

Entusiasmado, el mandatario de la FIFA dio señales de querer aprovechar el viento a favor para apuntalar su joya, la Copa del Mundo, y masificar su alcance. Y como ocurre con el torneo masculino, el objetivo apunta a sumar más selecciones para captar el interés de más países.

Hasta Alemania 2011, el Mundial Femenino reunía a 16 seleccionados, mientras que en Canadá 2015 la cifra creció a 24. Infantino reveló que “deberíamos intentar llevar el número de participantes a 32 en 2023” y no descartó posponer la decisión sobre la sede del torneo para facilitar su implementación.

En abril, la FIFA cerró la inscripción de candidaturas para las naciones interesadas en albergar la próxima Copa Mundial y en marzo de 2020, el Consejo de la FIFA debería dar a conocer al vencedor, pero esos planes podrían retrasarse.

De momento, Argentina, Australia, Bolivia, Brasil, Colombia, Japón, Nueva Zelanda, Sudáfrica y Corea del Sur presentaron sus candidaturas, aunque, en el caso sudamericano, la Conmebol podría encolumnarse detrás de la postulación argentina, que habría cedido la final de la Copa América 2020 a Colombia a cambio de ese apoyo.

Sin embargo, esas propuestas fueron elevadas para albergar un torneo de 24 equipos. Con la potencial ampliación, Infantino se mostró dispuesto a “reabrir el proceso de licitación para permitir que todos tengan una oportunidad” o para que algunas naciones decidan presentar una candidatura conjunta.

Más inversión, incremento de premios y un Mundial de Clubes, las propuestas de la FIFA

Infantino destacó que el éxito de la Copa Mundial Femenina de Francia es una “oportunidad” para impulsar varias propuestas que favorezcan el desarrollo del fútbol femenino.

Una de las medidas sería duplicar el monto destinado a los premios del Mundial Femenino: de los 30 millones de dólares actuales pasaría a 60, aunque todavía lejos de los 400 que entregó el certamen masculino en Rusia 2018.

Además, el mandatario de la FIFA prometió que la institución aumentará su inversión en la disciplina en todo el mundo a 1.000 millones de dólares (en lugar de los 500 millones previstos) durante el próximo ciclo de cuatro años.

En esta receta para impulsar el fútbol disputado por mujeres, Infantino también propuso la implementación de un Mundial de Clubes “que inicie lo antes posible, el próximo año o el siguiente”. “Necesitamos que se pueda jugar incluso cada año para exponer a clubes de todo el mundo, para que esas instituciones inviertan aún más y para que realmente brille en el escenario mundial”, remarcó.

Además, en su batería de ideas, el suizo sostuvo su intención de crear una liga femenina internacional, con ascensos y descensos –al estilo de la Liga de Naciones masculina de la UEFA- para mejorar la competitividad en la Copa del Mundo.

“En muchas partes del mundo, desafortunadamente, la clasificación para el Mundial se basa en un torneo, no existe una clasificación adecuada. Incluso, donde hay, existen rondas preliminares en las que algunos equipos son eliminados después de dos partidos y, luego, durante cuatro años, ya no juegan al fútbol femenino. No podemos permitir que esto suceda”, subrayó el jefe del ente rector del fútbol mundial.

El domingo 7 de julio, en Lyon, Estados Unidos y Países Bajos bajarán el telón del octavo Mundial Femenino de Fútbol. Un torneo que ha despertado el entusiasmo en el liderazgo de la FIFA, aunque todavía resta ver que las propuestas dibujadas por Infantino se cristalicen en hechos durante los próximos años.

Con Reuters

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