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Un nuevo barco de rescate desafía el veto de Italia, al atracar con 41 migrantes a bordo en Lampedusa

Imagen tomada de un video, que muestra al barco 'Alex', de la ONG Mediterránea, tras atracar en el puerto de Lampedusa, el 6 de julio de 2019, pese al veto de Italia.
Imagen tomada de un video, que muestra al barco 'Alex', de la ONG Mediterránea, tras atracar en el puerto de Lampedusa, el 6 de julio de 2019, pese al veto de Italia.

El barco 'Alex' de la ONG italiana Mediterránea llegó este 6 de julio al puerto de Lampedusa, con lo que reta la orden del ministro italiano, Matteo Salvini, quien advirtió que no permitirá el desembarco de los rescatados en sus costas.

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Una acción humanitaria para unos, pero un acto de desobediencia a las normas italianas, para otros.

El nuevo navío, un velero de 20 metros de eslora, accedió a aguas territoriales italianas sin autorización y atracó con los 41 migrantes hacinados en su cubierta, según registró la ONG en sus redes sociales.

Mediterránea explicó que su barco llegó al puerto de Lampedusa, pese a la prohibición del Gobierno italiano, al asegurar que en su interior se vive una “situación higiénico-sanitaria intolerable” y que no cuenta con el espacio suficiente, pues el bote solo tiene capacidad para 18 personas.

"Ante la intolerable situación higiénico-sanitaria a bordo, 'Alex' ha declarado el 'estado de necesidad' y se está dirigiendo hacia el puerto de Lampedusa, el único puerto posible y seguro de desembarque", señaló horas antes la ONG en su cuenta de twitter.

Aún no se ha procedido al desembarco de los ocupantes, excepto un migrante que se encontraba muy enfermo.

“Una ONG caprichosa”: Salvini

El ministro del interior italiano, Matteo Salvini, había pedido al pequeño velero que se dirigiera a la isla de Malta.

Imagen de video de Reuters televisión, que muestra a un grupo de los 41 migrantes a bordo del velero, de 20 metros de eslora, de la ONG Mediterránea, tras llegar al puerto de Lampedusa, el 6 de julio de 2019.
Imagen de video de Reuters televisión, que muestra a un grupo de los 41 migrantes a bordo del velero, de 20 metros de eslora, de la ONG Mediterránea, tras llegar al puerto de Lampedusa, el 6 de julio de 2019. Reuters

Italia y Malta, que suelen discutir entre sí por el rechazo a la acogida de migrantes rescatados en el Mar Mediterráneo, habían acordado que el velero 'Alex' atracara en el puerto de La Valeta, la pequeña capital maltesa.

Pero, la ONG decidió no dirigirse a aguas de ese país, debido a los 144 kilómetros de distancia de los que se encontraba. Indicó que supondría un riesgo si se tiene en cuenta el pequeño tamaño del velero y el exceso de ocupantes.

Fue entonces cuando se dirigió a Lampedusa, Italia, isla frente a la que se encontraba.

"Finanza (policía de frontera italiana) está llevando a cabo la incautación penal preventiva de la nave de los centros sociales. Está bien", escribió Salvini en su cuenta de twitter, luego de que el barco atracara en Lampedusa.

Antes de la llegada de 'Alex' a Lampedusa, el ministro del interior italiano había declarado: "tengo que tratar con otra ONG caprichosa que la semana pasada no quiso ir a Túnez y que tampoco quiere ir a Malta. En este punto, deberían decirnos cuándo se van, o si prefieren la costa de Amalfi, la costa del Adriático, la Riviera francesa o incluso Cinque Terre para que podamos organizarles unas vacaciones a estas ONG's", declaraba irónico Matteo Salvini.

Salvini mantiene una política de puertos cerrados a las ONG. Asegura que por años su país se ha hecho cargo de la mayor cantidad de migrantes rescatados en el mediterráneo. Una situación que considera injusta y desigual con relación a las otras naciones europeas.

En medio de este alegato, el ministro italiano impuso una política de puertos cerrados a las ONG, a las que acusa de instar a la inmigración irregular y ha impulsado un decreto que establece multas de hasta 50.000 euros por el desembarco de migrantes rescatados.

El desafío de la embarcación de la ONG Mediterránea sigue así el caso de la capitana alemana del barco Sea-Watch 3 que, el pasado 29 de junio, también atracó en Lampedusa, pese al veto, con 40 migrantes a bordo.

Fue detenida por la policía y posteriormente liberada por la justicia italiana, lo que provocó la ira de Salvini.

En estos momentos otra embarcación humanitaria se encuentra en espera de un puerto seguro frente a las costas de Lampedusa: “Aylan Kurdi”, de la ONG alemana Sea-Eye, con 65 migrantes a bordo, cuya posible entrada también es rechazada por las autoridades italianas.

Con Reuters y EFE

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