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Kyriakos Mitsotakis, investido como primer ministro de Grecia

El líder del partido conservador de la Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, habla fuera de la sede del movimiento, después de las elecciones generales en Atenas, Grecia, el 7 de julio de 2019.
El líder del partido conservador de la Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, habla fuera de la sede del movimiento, después de las elecciones generales en Atenas, Grecia, el 7 de julio de 2019. Costas Baltas / Reuters

Un día después de que el partido de Kyriakos Mitsotakis, Nueva Democracia, arrasara en las elecciones de Grecia, el líder conservador juró como primer ministro.

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El conservador Kyriakos Mitsotakis, líder de Nueva Democracia (ND) y vástago de unas de las familias de la casta política helena, transformó este domingo 7 de julio a Grecia en el país más reciente de Europa en volver a la casilla de salida. La de los partidos tradicionales que recobran el poder y pone así un freno a la descomposición política que, como en otros países europeos, ha vivido Grecia en los últimos años.

Los electores griegos, motivados en buena medida por el enojo, el resentimiento y la frustración de haber tenido que pagar la factura de la última gran crisis económica, oprtaron por el partido de Mitsotakis.

¿La crisis no ha acabado pero la de época de los rescates sí?

En este regreso, que esconde en Grecia una batalla ideológica inclinada a la derecha, Mitsotakis se enfrentará a retos abrumadores desde el primer día. El principal de estos desafíos será precisamente, según analistas y observadores, liderar un país con una ciudadanía profundamente empobrecida.

“La crisis socioeconómica no ha acabado. La época de los rescates ha acabado. Pero la crisis todavía está ahí y la recuperación llevará aún tiempo”, sostiene el politólogo progresista Dimitris Rapidis. “Es necesario que se creen nuevos puestos de trabajo, mejoren los salarios, bajen los impuestos y aumenten las inversiones”, añade.

Foto de archivo del antiguo templo del Partenón sobre el sitio arqueológico de la colina de Acrópolis en Atenas, Grecia, el 26 de junio de 2015.
Foto de archivo del antiguo templo del Partenón sobre el sitio arqueológico de la colina de Acrópolis en Atenas, Grecia, el 26 de junio de 2015. Marko Djurica / Reuters

Grecia ya no es un país que asusta a Europa. Pero su economía continúa apoyándose cada vez más, en verdad en las entradas derivadas del turismo, un sector que equivale a un 20% de su PIB el promedio global es un 10%, según el Consejo Mundial del Viaje y el Turismo (WTTC), en detrimento de la industria, que es menos volátil y menos subordinada de las inestabilidades inmediatas que vienen desde fuera.

En este clima, algunos indicadores explican los porqués del malestar del griego de a pie de calle. El PIB per capita de los griegos bajó de los 21.800 euro en 2008, a los 16.800 de 2017, según cifras de Eurostat. Tanto así que Grecia es en la actualidad uno de los países con el mayor número de personas en riesgo de pobreza y exclusión social, antecedida en la UE en números totales solo por Romania.

La lucha contra la corrupción, uno de los principales retos de Mitsotakis

Para cumplir con esto, los analistas consideran que Mitsotakis debería emprender una titánica lucha contra las dos mayores plagas de Grecia, el trabajo en negro y la corrupción, algo que sus detractores consideran paradójico por algunos personajes que han sido vinculados a él.

“Cabe solo recordar que Mitsotakis mantiene una buena relación con el empresario (y dueño del equipo de fútbol Olympiacos, Evangelos) Marinakis, quien está bajo investigación por delitos como asesinato y narcotráfico. Él ha apoyado financieramente a ND, un partido que además está en bancarrota”, añade Rapidis.

Una gran batalla que se anuncia, en este frente, será con algunas empresas europeas e internacionales acusadas de ser también parte de algunas de las mayores tramas de corrupción que se abatieron sobre Grecia, como la farmacéutica Novartis, que Mitsotakis ha anunciado que el próximo Parlamento heleno investigará.

Sin embargo, atender los problemas de los griegos también significará frenar el incesante goteo de jóvenes que abandonaron el país, unos 500.000, según algunas estimaciones. Sumado a esto, otro reto será hacer frente también a las empresas han abandonado el país en los últimos años, para evitar las grandes subas de impuestos. En total, tan solo entre 2015 y 2016, los últimos datos disponibles de Eurostat, desaparecieron 11.294 empresas de la economía griega.

“La cuestión más urgente es cómo reactivar el crecimiento económico. Podría llevar otros 10 años para que la economía griega se transforme en una verdadera economía de mercado, con un sector público más limitado”, afirma el economista liberal Yorgos Vitros. “Será difícil (lograr este objetivo), porque se producirán muchas protestas”, añade.

Las relaciones con sus vecinos, ¿una piedra en el zapato para el nuevo primer ministro?

No obstante, hay otros asuntos que también podrían suponer un dolor de cabeza para el nuevo Ejecutivo. En el frente internacional, por ejemplo, Grecia tiene dos frentes abiertos: la consolidación de la paz diplomática con Macedonia del Norte, el vecino país con el cual Tsipras logró un acuerdo histórico tras casi tres décadas de peleas, y la ácida relación con Turquía.

Sobre la primera cuestión, Mitsotakis no ha pronunciado, hasta la fecha, de una manera clara. En una de sus últimas alocuciones sobre el tema, afirmó que Grecia podría poner el veto sobre el acceso de Macedonia del Norte en la Unión Europea, “si los intereses nacionales griegos no se garantizan”, según reportó el diario griego Naftemporiki.

El líder del partido conservador de la Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, acompañado por su hija Dafni, llega a la sede del partido en Atenas, Grecia, el 7 de julio de 2019.
El líder del partido conservador de la Nueva Democracia, Kyriakos Mitsotakis, acompañado por su hija Dafni, llega a la sede del partido en Atenas, Grecia, el 7 de julio de 2019. Costas Baltas / Reuters

El escritor y periodista griego Dimitri Deliolanes cree, sin embargo, que finalmente Mitsotakis intentará evitar poner trabas a que Macedonia del Norte acceda a la UE y a la Organización del Atlántico del Norte, cuestiones sobre las que por décadas Grecia puso un veto que Tsipras, en su momento, prometió levantar.

“Creo que al final también Mitsotakis terminará por apoyar ese acuerdo. Él es un personaje bastante moderado. La incógnita es si gobernará él o su partido, una formación en la que en los últimos tiempos han entrado personajes procedentes de otros partidos de la derecha griega”, puntualiza Deliolanes.

Las figuras a las que se refiere este intelectual son, por ejemplo, algunos exintegrantes del partido nacionalista de extrema derecha LAOS, que en 2012 se quedó sin escaños y fue parcialmente absorbido por ND, entre ellos Adonis Georgiadis, un abierto antisemita que en 2013 llegó a promover una ley para hacer exámenes del VIH a prostitutas, indigentes e inmigrantes, y que hoy es ocupa el cargo de vicepresidente de ND.

En cuanto a Turquía, país con el cual Grecia mantiene un conflicto desde 1974 sobre la dividida Chipre, que en los últimos años se ha parcialmente intensificado por la supuesta entrada de aviones turcos en el espacio aéreo griego y la búsqueda de Ankara de hidrocarburos en aguas de la pequeña isla mediterránea, el líder conservador mantuvo posiciones más determinadas. Llegó incluso a pedir sanciones para Turquía de parte de la UE.

Como último, pero no menos importante, Grecia también estará llamada a encarar más adecuadamente las llegadas de migrantes y solicitantes a su país, que en la actualidad suman a más de 68.000 migrantes registrados en el país, miles de ellos menores de edad en estado de desamparo.

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