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El ministro de Ecología francés, François de Rugy, en el ojo del huracán por despilfarro de dinero público

Foto de archivo del ministro de Ecología francés, François de Rugy, participando en una conferencia de prensa tras el primer Consejo de Medio Ambiente en el Palacio del Elíseo en París, Francia, el 23 de mayo de 2019.
Foto de archivo del ministro de Ecología francés, François de Rugy, participando en una conferencia de prensa tras el primer Consejo de Medio Ambiente en el Palacio del Elíseo en París, Francia, el 23 de mayo de 2019. Ludovic Marin / Reuters

François de Rugy, quien se muestra defensor de la transparencia y la austeridad, fue acusado de ofrecer lujosas cenas pagadas con dinero público mientras era presidente del Parlamento. Pese al escándalo, el presidente Macron lo dejaría en el cargo.

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El escándalo se desató luego de que el medio digital ‘Mediapart’ reveló que el ministro organizaba ostentosas recepciones cuando era presidente del Parlamento y que gastó decenas de miles de euros, dinero aportado por los contribuyentes, para renovar su apartamento ministerial.

El portal aseguró que de Rugy y su esposa, Séverine, fueron los anfitriones de una docena de cenas de lujo que presuntamente fueron costeadas con fondos públicos. Las fotos publicadas por el medio de comunicación indignaron a los franceses. En lo que parece ser una celebración de San Valentín, se ve al ministro sentado en una mesa redonda decorada con pétalos de rosa, acompañado de su mujer. De pronto aparecen en escena langostas y vinos, que según registró RFI, "provienen de las bodegas de la Asamblea y tienen un valor superior a los 500 euros".

En un intento por disipar los cuestionamientos en su contra, de Rugy respondió a las acusaciones de ‘Mediapart’ en un documento que decidió hacer público en sus redes sociales. El funcionario justificó sus aparatosas recepciones, asegurando que hacían parte de sus funciones.

“Una parte importante del cargo de presidente de la Asamblea Nacional consiste en un trabajo de representación. (…) Esa misión de representación lleva regularmente el presidente de la Asamblea Nacional a acoger, conocer y compartir con responsables políticos, franceses o extranjeros, locales o nacionales, representantes de la sociedad civil, así como personalidades del mundo económico y mediático”, argumentó de Rugy.

Pero esto no fue todo. La polémica se amplió cuando ‘Mediapart’ difundió que el ministro habría pagado, también con dinero público, unos 63.000 euros en obras realizadas en su apartamento ministerial del Hôtel de Roquelaure, en el distrito 7 de París. Lo que hizo fue cambiar la pintura y los baños. Además, instaló un gran vestidor, cuyo precio se elevó a casi 17.000 euros.

Macron, habría dejado a de Rugy en el cargo, pese a la polémica

De Rugy se reunió con el primer ministro Édouard Philippe para informarlo sobre las acusaciones. Tras el encuentro ambos anunciaron su continuidad en el puesto, según fuentes citadas por la cadena ‘BFM TV’.

El ministro también justificó los arreglos en su apartamento. A través de Facebook explicó que todas las obras se efectuaron con un "respeto estricto a las reglas legales y procedimientos en vigor" y tras consultar distintas ofertas para limitar los gastos.

Foto de archivo del ministro de Ecología de Francia, Francois de Rug, y su esposa, Severine Servat, en la 34ª cena anual del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia, el 20 de febrero de 2019, en el Louvre Carrousel en París.
Foto de archivo del ministro de Ecología de Francia, Francois de Rug, y su esposa, Severine Servat, en la 34ª cena anual del Consejo Representativo de las Instituciones Judías de Francia, el 20 de febrero de 2019, en el Louvre Carrousel en París. Ludovic Marin / Reuters

La investigación de "Mediapart", sin embargo, le costó este 11 de julio la dimisión de su directora de gabinete, Nicole Klein, luego de que se revelara que ocupaba una vivienda social en París desde 2001, cuando ya era alta funcionaria, y la conservó de 2006 hasta 2018, época en la que ni siquiera vivía en la capital francesa.

El Gobierno respaldó de Rugy, intentando apagar un fuego que los demás partidos no van a dejar extinguir fácilmente. Excolegas del ministro en el Parlamento exigieron su renuncia y desde la izquierda radical francesa hasta la derecha, denunciaron su “hipocresía”, ya que esta no sería la primera vez que se ve envuelto en un problema de este tipo.

En 2018, según registró RFI, de Rugy organizó su banquete de bodas en los locales de la Asamblea. El ministro, de 45 años, fue miembro del Partido Verde y también activista ambiental, y desde su cargo asumió la tarea de garantizar la transición de Francia a energías limpias. Pero de momento, brillan más sus escándalos que sus avances en esta materia.

Con EFE y Reuters

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