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Ciudadanos entregan sus armas a cambio de dinero en Nueva Zelanda

Esta foto tomada el 4 de julio de 2019 muestra ejemplos de armas en una vista previa de la prensa antes de un plan de recompra de armas en el hipódromo de Trentham en Upper Hutt, cerca de Wellington, Nueva Zelanda.
Esta foto tomada el 4 de julio de 2019 muestra ejemplos de armas en una vista previa de la prensa antes de un plan de recompra de armas en el hipódromo de Trentham en Upper Hutt, cerca de Wellington, Nueva Zelanda. Dave Lintott / AFP

El gobierno neozelandés compensó con 289 mil dólares a los 169 ciudadanos que entregaron 224 armas en Christchurch, en el marco de una estrategia para evitar la circulación de estos artefactos semiautomáticos en el país.

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Para evitar que la masacre de Christchurch se repita, las autoridades decidieron organizar un plan para comprar a los ciudadanos todas las armas semiautomáticas que tengan en su poder. De modo que el Gobierno organizó este 13 de julio el primero de 258 eventos previstos hasta fin de año, en el que pretenden sacar de circulación todos estos artefactos de Nueva Zelanda.

En la primera reunión, las autoridades pagaron 289.000 dólares a las169 personas que llegaron hasta el hipódromo de Riccarton, en la región de Canterbury, para entregar 224 armas de fuego prohibidas y 217 piezas y accesorios. El gobierno decidió devolver a los propietarios el 95% del costo original de estos artefactos, en caso de ser nuevos, y a los de uso prolongado, evaluar el estado del arma, para fijar un precio. Para el programa completo de compra, el Ejecutivo destinó 139 millones de dólares.

Despojarse de un arma no es fácil para algunos ciudadanos, incluso después de la tragedia que vivió el país el pasado 15 de marzo, en el que murieron 51 personas. Pero al final, muchos cedieron. “Obviamente no quería hacerlo, pero no era una reliquia, no era una antigüedad, solo un arma de fuego que puedo obtener de nuevo”, aseguró uno de los hombres que se acercó hasta el hipódromo a entregar uno de estos elementos.

Por eso, para la policía local, este paso inicial fue todo un “éxito”. La actitud de quienes participaron fue "sobresaliente. Ellos realmente se han involucrado en el proceso hoy y hemos tenido comentarios positivos", comentó el oficial de policía de Canterbury, Mike Johnson.

Los ataques de Christchurch fueron el punto de inflexión para poner en marcha profundas reformas en materia de seguridad. Días después de este episodio, la primera ministra Jacinda Ardern daba un ultimátum: "les puedo decir una cosa ahora mismo, nuestras leyes de armas cambiarán", y las leyes, efectivamente, cambiaron.

El Parlamento neozelandés allanó el camino para la salida de las armas de fuego

El pasado 1 de abril, por una votación de 119 a 1 en abril, el Parlamento aprobó una ley de reforma de armas, para prohibir la circulación y el uso de la mayoría de armas de fuego semiautomáticas como los rifles AR-15, las piezas que convierten las armas de fuego en semiautomáticas, las revistas de cierta capacidad y algunas escopetas.

El segundo paso fue poner en marcha la compra de armas. En ese marco, las autoridades anunciaron una amnistía hasta el próximo diciembre para que los dueños realicen la entrega de estos artefactos, considerados ilícitos desde hace cuatro meses. Las personas que quieran entregar armas que no estén prohibidas también pueden hacerlo, pero no recibirán una recompensa por ello.

La policía dijo que estaba utilizando máquinas hidráulicas para destruir las armas y los mecanismos de disparo de estos artefactos que se entregan, volviéndolos inoperables.

Esta foto tomada el 4 de julio de 2019 muestra a los oficiales de policía manejando un arma en una vista previa de la prensa antes de un plan de recompra de armas en el hipódromo de Trentham en Upper Hutt, cerca de Wellington, Nueva Zelanda.
Esta foto tomada el 4 de julio de 2019 muestra a los oficiales de policía manejando un arma en una vista previa de la prensa antes de un plan de recompra de armas en el hipódromo de Trentham en Upper Hutt, cerca de Wellington, Nueva Zelanda. Dave Lintott / AFP

El ministro de Policía, Stuart Nash, reiteró que los resultados de esta primera recolección fueron muy alentadores. "Muchos de los que entregaron armas de fuego comentaron lo fácil que es el proceso, cómo los precios son justos y cómo la policía hizo que todo el evento saliera bien", dijo Nash en un comunicado.

Pero para la secretaria del Consejo de Propietarios de Armas de Fuego Autorizadas, Nicole McKee, el asunto no es tan simple. McKee dijo que el gobierno estaba tratando de hacer este intercambio a precios bajos.

La iniciativa, que, a la luz de las autoridades, funcionó, tiene varios desafíos por delante. Nueva Zelanda, que tiene poco menos de cinco millones de habitantes, cuenta con entre 1 y 1,5 millones de armas en todo el territorio y al menos 250,000 propietarios de armas con licencia. Y Según revela el Small Arms Survey, el país ocupa el puesto 17 en el mundo en términos de propiedad de armas de fuego por parte de civiles, una cifra que el gobierno espera revertir.

Con EFE y AFP

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