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El expresidente sudafricano, Jacob Zuma, comparece por primera vez ante la justicia por corrupción

El expresidente sudafricano, Jacob Zuma, comparece ante la Comisión de Investigación sobre Captura Estatal en Johannesburgo, Sudáfrica, el 15 de julio de 2019.
El expresidente sudafricano, Jacob Zuma, comparece ante la Comisión de Investigación sobre Captura Estatal en Johannesburgo, Sudáfrica, el 15 de julio de 2019. Wikus de Wet / Reuters

En su primera aparición ante una comisión que lo investiga por corrupción estatal, el expresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, aseguró que existe una motivación política detrás de los señalamientos en su contra.

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Entre aplausos, el exmandatario hizo su entrada ante un tribunal en Johannesburgo. El motivo, serias acusaciones en su contra por corrupción en los más altos niveles del gobierno. Zuma es investigado por saquear al Estado a través de una red de acuerdos que presuntamente habría tejido con el sector privado y varios de sus funcionarios del Congreso Nacional Africano (CNA). También de favorecer a sus allegados para beneficiarse de los recursos del Estado, e incluso permitirles influir en los nombramientos de su Gobierno.

El expresidente negó las acusaciones de entrada, calificó todo como una conspiración de sus enemigos políticos para removerlos del poder y dijo que detrás de su caso, había serias motivaciones políticas. "He sido vilipendiado, se dice que soy el rey de los corruptos", dijo en su discurso de apertura, luciendo distendido y vestido con un traje oscuro y una corbata roja. "Esta comisión, según tengo entendido, fue realmente creada para que yo viniera aquí, y quizás para encontrarme cosas", agregó. "Ha habido un impulso para sacarme de la escena, es una conspiración en mi contra", agregó el político de antaño.

Ha habido un impulso para sacarme de la escena, es una conspiración en mi contra"

Expresidente de Sudáfrica, Jacob Zuma

Además, negó cualquier intimidad sospechosa con el sector empresarial. "No soy un empresario, no sé nada de negocios, soy un político, se de política (…) Nunca hice nada con ellos ilegalmente, solo seguían siendo amigos (...) Nunca, nunca discutí ningún asunto que no les pertenezca. Eran solo empresarios exitosos”, insistió el expresidente.

Esta fue la primera de cinco audiencias que serán transmitidas por televisión, en un proceso que ha despertado el interés nacional. Pero a la cita, no solo asistió Zuma. La comisión, presidida por el juez Raymond Zondo, también llamó a declarar a algunos testigos, entre ellos al exministro de finanzas, Mcebisi Jonas, quien proporcionó un contundente testimonio contra su exjefe. Jonas no solo aceptó que le fueron ofrecidos sobornos, sino que fue amenazado de muerte por una poderosa familia, los Gupta, a quienes han vinculado como uno de los beneficiados por las irregularidades del expresidente.

“Me dijo que si trabajaba con él (Zuma), me haría muy rico y que podría ofrecerme inmediatamente 600 millones. Pero al final de la reunión, el señor Gupta, repitió que él tenía información mía y que, si yo llegaba a sugerir que este encuentro tuvo lugar, él me mataría”, explicó ante una sala bastante concurrida.

Zuma y su largo historial de irregularidades

Tanto la investigación, como la exposición mediática que ha tenido su caso, empañan aún más la imagen de Zuma, que durante casi una década manejó los hilos del poder en su país (2009-2018), en un gobierno marcado por sonados escándalos de corrupción.

Quizá el punto que selló su ocaso en la vida política, que desató las suspicacias fue su expulsión del gobernante CNA en febrero de 2018, donde fue reemplazado por el actual presidente Cyril Ramaphosa, ya que varios de sus compañeros, incluido Ramaphosa, temían que los escándalos que lo rodeaban pudieran manchar de manera indeleble la reputación del partido.

Un partidario del expresidente Jacob Zuma asiste a una investigación pública sobre contra Zuma sobre corrupción estatal, en Johannesburgo, Sudáfrica, el 15 de julio de 2019.
Un partidario del expresidente Jacob Zuma asiste a una investigación pública sobre contra Zuma sobre corrupción estatal, en Johannesburgo, Sudáfrica, el 15 de julio de 2019. Siphiwe Sibeko / Reuters

Desde que iniciaron las pesquisas, tras un informe realizado en 2016 en el que se pretendía investigar la denuncia de que tres hermanos Gupta habían podido influir en algunos nombramientos ministeriales y habían obtenido contratos estatales de manera inadecuada, Zuma se había negado a ofrecer declaraciones públicamente. En ese momento la poderosa familia sudafricana, Gupta, de origen indio, negó las acusaciones y abandonó el país después de que el presidente fue expulsado de su partido.

Pero en perspectiva, las acusaciones en su contra están fechadas desde 1999, cuando fue acusado de recibir más de 700 pagos vinculados a un acuerdo para comprar material militar a las fuerzas armadas mientras era vicepresidente. Aunque los cargos por corrupción no le fueron retirados hasta 2009, momento en que pudo alcanzar la presidencia, la ciudadanía en general, empezó a conocer en detalle sus acciones irregulares durante todo su mandato.

¿Será este el fin de su carrera política?

Con un amplio historial de leyes quebradas, desde su expulsión, Zuma se ha mantenido activo en redes, pero hasta ahora, no ha corrido riesgos de ir preso por alguna de las alegaciones por irregularidades.

Pero ahora la línea de investigación se centra en la relación entre Zuma y los Gutas y la portavoz de la Autoridad Nacional de Procesamiento, Phindi Mjonondwane, aseguró que esta vez “la evidencia en su contra es consistente”, aunque el exmandatario se muestre en comparecencia tan tranquilo como si estuviera en la sala de su casa.

El proceso, en todo caso, avanza en una comisión de alto perfil con la intención del llegar hasta el fondo del asunto, pero Zuma dio pronto señales de que no se rendiría fácilmente.

Un día antes de su aparición en el tribunal, el exmandatario utilizó su cuenta de Twitter en el que fue granado bailando y burlándose de tres hombres que cantaba " Zuma debe caer", en las protestas de 2016, cuando los manifestantes que exigían renunciara hace varios años.

Con Reuters

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