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Argelia venció a Senegal y ganó la Copa Africana de Naciones tras 29 años

El plantel de Argelia celebra la obtención de la Copa Africana de Naciones 2019 en el estadio Internacional de El Cairo, Egipto, el 19 de julio de 2019.
El plantel de Argelia celebra la obtención de la Copa Africana de Naciones 2019 en el estadio Internacional de El Cairo, Egipto, el 19 de julio de 2019. Suhaib Salem / Reuters

Un gol tempranero de Baghdad Bounedjah, con un desvío en Salif Sané, sentenció el 1-0 de los ‘Zorros del Desierto’, que alzaron el título por segunda vez en su historia y frustraron a los ‘Leones de Teranga’, que buscaban su primer trofeo.

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Argelia completó su recorrido triunfal en Egipto. Un camino que construyó en base a regularidad, buenos resultados y pasajes de buen fútbol y que coronó este viernes 19 de julio al convertirse en el nuevo campeón de la Copa Africana de Naciones, 29 años después de su último y único éxito continental.

En un estadio Internacional de El Cairo colmado, con alrededor de 10 mil argelinos que se movilizaron a la capital egipcia, los ‘Zorros del Desierto’ vencieron 1-0 a Senegal con un gol de Baghdad Bounedjah en el inicio del partido y conquistaron el trofeo africano.

Como es habitual, los campeones suelen sumar a todas sus virtudes una pizca de fortuna y es la que tuvo Bounedjah para abrir la cuenta: a los 2 minutos, el delantero de Al Sadd de Qatar –goleador de la última temporada de ese país con 48 goles en 35 partidos- se adelantó y sacó un derechazo en la puerta del área, que se desvió en el defensor Salif Sané e hizo una parábola por encima del arquero Alfred Gomis. Con ese tanto fortuito, el ariete argelino quebró una racha de más de 400 minutos sin marcar desde su gol en el debut ante Kenia.

Pese a dar batalla, sobre todo en el segundo tiempo, Senegal no pudo torcer el resultado y sumó su segunda frustración en idéntica cantidad de finales: en su única definición por el título africano en 2002 cayó por penales ante Camerún.

Para Argelia, el título es una ratificación de su nivel. En la primera edición de la Copa Africana de Naciones con 24 equipos, marcada por algunos resultados sorpresivos y pocos momentos de fútbol de alto vuelo, los ‘Zorros del Desierto’ fueron los más regulares, ganaron 6 de sus 7 encuentros (solo empataron con Costa de Marfil en los cuartos de final y se impusieron por penales), fueron el equipo más goleador (13 tantos) y el de mejor diferencia de gol (+11).

Los premios individuales también reflejaron el buen rendimiento de Argelia: Ismael Bennacer (centrocampista de 21 años que juega en Empoli de la segunda división de Italia y estaría en la mira de AC Milan) fue nombrado el mejor jugador del torneo y también el joven más destacado del certamen, mientras que el arquero Rais M’Bolhi fue designado mejor arquero y figura de la final. El único no argelino en el palmarés fue Odion Ighalo, de Nigeria, que recibió el botín de oro por haber sido el goleador del torneo con 5 tantos.

Un gol fortuito y la solidez habitual le dan el título a Argelia

La final presentaba a dos equipos con más similitudes que diferencias. Ambos se habían mostrado regulares en su andar –la única derrota de Senegal antes de la final había sido precisamente ante Argelia en fase de grupos- y contaban con una gran figura por lado: Sadio Mané en Senegal y Riyad Mahrez en Argelia.

Incluso sus entrenadores poseían un pasado común: el argelino Djamel Belmadi y el senegalés Aliou Cissé protagonizaban, desde el banco, la primera final con estrategas africanos desde 1998. Ambos nacieron en 1976, con apenas un día de diferencia; compartieron barrio durante su infancia en Champigny-sur-Marne, en los alrededores de París; jugaron juntos un tiempo en París Saint-Germain; fueron internacionales con sus selecciones; y se formaron como entrenadores en Francia.

Por eso no sorprendió que El Cairo fuera testigo de una final tan apretada, que se definió de manera fortuita. El gol tempranero de Bounedjah le alcanzó a Argelia para doblegar a Senegal, que careció de ideas para remontar la historia.

Con la ventaja rápida, los ‘Zorros del Desierto’ –que nunca estuvieron en desventaja en un partido en todo el torneo- apostaron a una fórmula habitual: retroceder unos metros y apostar por algún contraataque letal con su tridente Riyad Mahrez, Bounedjah y Youcef Belaili.

La misión se cumplió por la mitad en ese primer tiempo: los dirigidos por Djamel Belmadi no contragolpearon, pero tampoco sufrieron demasiado, más allá de una ráfaga senegalesa con un tiro libre de Henri Saivet que atrapó M’Bolhi a los 27’ y un zurdazo de M’Baye Niang que se fue apenas arriba a los 37’.

En la etapa complementaria, Senegal se volcó de lleno a la ofensiva y Argelia resignó opciones ofensivas casi por completo. En el minuto 60, los ‘Leones de Teranga’ se ilusionaron con la posibilidad del empate luego de que el árbitro camerunés Alioum Alioum marcara un penal por una mano de Adlène Guédioura, pero luego, tras revisarlo con el videoarbitraje (VAR), se retractara.

Aun así, Senegal insistió en la búsqueda del empate y tuvo algunas ocasiones: al minuto 66, Niang eludió a M’Bolhi pero se quedó sin ángulo para definir; al 70’, el lateral Youssouf Sabaly sacó un zurdazo desde el vértice del área que el arquero argelino desvió; y a cinco minutos del final, Ismaila Sarr intentó una volea que se fue alta.

Los últimos intentos de Senegal fueron estériles y, cuando Alioum marcó el final, se desató la celebración de Argelia, que se proyectó desde El Cairo hasta Alger –que vivió una jornada dividida entre las protestas políticas y las celebraciones futbolísticas- e incluso París, donde la numerosa comunidad argelina colmó el Arco del Triunfo. Todos unidos en un único grito, el de campeón africano luego de 29 años.

Con Reuters y EFE

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