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Ocean Viking, el nuevo barco con el que SOS Méditerranée y MSF rescatarán cerca de Libia

En esta foto de archivo tomada el 20 de junio de 2018, un miembro de Médicos Sin Fronteras (MSF) mira el barco de rescate Aquarius, fletado por la ONG francesa SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras, aquí atracado en el puerto de Valencia, España.
En esta foto de archivo tomada el 20 de junio de 2018, un miembro de Médicos Sin Fronteras (MSF) mira el barco de rescate Aquarius, fletado por la ONG francesa SOS Méditerranée y Médicos Sin Fronteras, aquí atracado en el puerto de Valencia, España. Pau Barrena / AFP

Han pasado siete meses desde que estas organizaciones tuvieran que renunciar al Aquarius, por ataques y presiones políticas. Con este navío, regresan al Mediterráneo y reanudan su labor de salvamento de migrantes cerca de la costa libia.

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A SOS Méditerranée y a Médicos Sin Fronteras (MSF) no les ha importado el cómo, sino el qué; todo el contexto que viven los migrantes que se arriesgan a cruzar el Mediterráneo. Así presentaron este 21 de julio al Ocean Viking, el nuevo barco con el que regresan al mar central y retoman su labor de búsqueda y rescate de personas, especialmente a lo largo de la costa libia, aunque “sin entrar nunca en sus aguas territoriales”.

Un trabajo humanitario que hace siete meses se vieron forzadas a dejar, tras las presiones del Gobierno de Italia, que en 2018 provocaron conflictos a nivel europeo, ataques, procesos judiciales y la perdida de pabellones en Gibraltar y Panamá. Entonces el navío con el que operaban era el famoso Aquarius, que en sus 34 meses de misión les permitió asistir a “cerca de 30.000 personas”, con el respaldo de sociedad civil.

“Hoy más que nunca necesitamos el apoyo de todos los ciudadanos que aún creen en nuestros valores de humanidad en el mar y quieren participar en nuestros esfuerzos para encontrar un nuevo barco y un nuevo pabellón”, había dicho en diciembre la directora general de SOS Méditerranée, Sophie Beau, tras renunciar a seguir fletando el Aquarius. Y como no importaba cómo, sino qué, el barco ya ha llegado con toda la fuerza de los vikingos.

Las operaciones de rescate empezarán a finales de julio

El Ocean Viking se trata de un carguero de pabellón noruego, construido en 1986, y de 69,3 metros de largo y 15,5 metros de ancho. Es “la mejor opción” porque fue pensado para el rescate y fue usado para el aprovisionamiento y salvamento de plataformas petroleras y gasísticas en el mar del Norte. Por eso, al ser concebido así, a finales del mes de julio podría iniciar a operar, con una tripulación de 31 personas.

Entre ellas habrá nueve miembros del dispositivo médico de MSF y trece expertos de SOS Méditerranée, dedicados a la búsqueda y el salvamento, gracias a contenedores creados para atender a los migrantes y una clínica con salas de consulta. Y es que después de siete meses, ambas organizaciones sentían como “imperativo volver al mar”, invocando su promesa de diciembre, al estar “plenamente comprometidos” para volver al Mediterráneo.

Solo que la costa de Libia no es cualquier zona de este mar entre África y Europa, sino “la ruta marítima más peligrosa del mundo”, donde ya casi no quedan barcos de rescate, pero siguen muriendo al menos 426 personas. Esa es la cifra solo entre enero y julio de este año, aunque siempre son más los nombres sin cuantificar. Si se ha reducido es por el bloqueo de Italia con la Guardia Costera Libia.

“Los políticos quieren hacernos creer que las muertes de cientos de personas en el mar y el sufrimiento de los miles de refugiados y migrantes atrapados en Libia son un precio aceptable a pagar para controlar la inmigración”, denunció en un comunicado Sam Turner, coordinador general de MSF para esta misión.

Una misión que cuesta fletar 14.000 euros diarios

Como socios, este domingo volvieron a insistir en la falta de acción de la Unión Europea y los países de la comunidad. En concreto, un “deterioro de la respuesta (…) a la tragedia que se desarrolla”, de acuerdo con el director de SOS Frédéric Penard, con el agravante de que los Estados europeos “siguen haciendo una intensa campaña de criminalización contra los navíos operados por la sociedad civil”.

Porque si los migrantes no llegan hasta barcos como el Aquarius o el ahora Ocean Viking, se enfrentan a la Guardia Costera Libia, que detiene en centros o devuelve a los migrantes: “(Los Gobiernos europeos) están violando sus obligaciones legales y los principios humanitarios que firmaron (…) en algunos casos a centros de detención donde (los migrantes) quedan expuestos a disparos y ataques aéreos”.

Esta labor humanitaria que exigen a Europa, que aún no ha logrado un acuerdo aplicable sobre migración y asilo, les costará a SOS Méditerranée y a Médicos Sin Fronteras unos 14.000 euros diarios solo por fletar el Ocean Viking. Por esa razón, han iniciado una campaña de donanciones ciudadanas a través de sus páginas, frente a la “inacción criminal de los gobiernos europeos”.

"Hace tres años, cuando comenzamos nuestras operaciones con el Aquarius, nunca habríamos pensado salvar casi 30.000 vidas en el mar. Ahora más que nunca, pedimos a los ciudadanos europeos que apoyen a nuestro nuevo barco de rescate civil, que tiene un costo de 14.000 euros por día y permitan que este barco cumpla su misión de salvar vidas".

Con AFP, Reuters y EFE

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