Saltar al contenido principal

El Brexit, la página en blanco del "problemático" legado de Theresa May en el Reino Unido

En esta foto de archivo tomada el 30 de junio de 2019, la exprimera ministra británica, Theresa May, llega a una Cumbre del Consejo Europeo en el edificio Europa en Bruselas, el 30 de junio de 2019.
En esta foto de archivo tomada el 30 de junio de 2019, la exprimera ministra británica, Theresa May, llega a una Cumbre del Consejo Europeo en el edificio Europa en Bruselas, el 30 de junio de 2019. Kenzo Tribouillard / AFP

Los tres años de May como primera ministra estuvieron dominados por el Brexit. Esta fue su gran frustración en una carrera de más de 20 años en la política. Expertos coinciden en que su legado está en entredicho.

Anuncios

Theresa May y Margaret Thatcher, las dos únicas primeras ministras del Reino Unido, asumieron las riendas del país en momentos complejos. Paradójicamente, las dos fueron forzadas a renunciar por presión de su partido y sus posturas sobre la Unión Europea (UE). May por no concretar ese divorcio anhelado históricamente dentro de los ‘Tories’ (conservadores), y Thatcher por sus profundos desacuerdos con su partido sobre la Unión Europea.

En sus gobiernos, las frecuentes conspiraciones de sus copartidarios fueron la constante para   obligarlas a renunciar. Tanto así que las dos fueron sometidas a una moción de censura del Comité 1922 de su partido. Las dos superaron la prueba con una minoría.

En el caso de Theresa May, el Brexit fue, sin duda, su verdugo. Aunque su futuro político de premier estaba trazado incluso antes de llegar al cargo. Se necesitaba un jefe de Gobierno que lo materializara, así como restablecer la tranquilidad al país, tras la incertidumbre y sensación de crisis que dejó el referendo de 2016.

Y así fue: May pasó todo su mandato negociando internamente con su partido, con el Parlamento y con la Unión Europea los términos de la retirada. Luego, defendiéndolo pese a que no convenció ni a los propios ‘Tories’.

La primera ministra británica, Theresa May, hace una declaración para anunciar su renuncia en Londres, Reino Unido, el 24 de mayo de 2019.
La primera ministra británica, Theresa May, hace una declaración para anunciar su renuncia en Londres, Reino Unido, el 24 de mayo de 2019. Toby Melville / Reuters

Desde que anunció su renuncia, hace poco más de un mes, May se dedicó a gobernar sobre asuntos diferentes al Brexit. El gran interrogante que queda es qué tipo de primera ministra hubiera sido sin que el Brexit estuviera encabezando su ‘to do list’.

La directora de la Foreign Press Association de Londres, Deborah Bonetti, señaló a France 24 que en los minutos finales de su Gobierno, May “está desesperada por encontrar algo más (que el Brexit)”.

¿Solo se recordará a May por el Brexit que no fue?

Desde que llegó a Downing Street, el 11 de julio de 2016, May prometió concretar lo que las masas y el sector euroescéptico de su partido aclamaron: el Brexit. Esa fue su obsesión y su mayor frustración. Y así lo resumió en una entrevista de despedida a la ‘BBC’: “El Brexit fue difícil, fue un reto”.

Por concentrar toda su energía en un acuerdo que no tenía mayor futuro, May fue juzgada con dureza. De cinco analistas consultados por este medio, todos coincidieron en que May no tiene un legado bien definido. Otros resaltan que además tuvo uno de los gobiernos más cortos en la historia, este hecho es particularmente importante y muestra entre otros, el malestar que creó su Gobierno.

Al ser Reino Unido una monarquía parlamentarista, los primeros ministros están en el poder sin un tiempo fijo. Margaret Thatcher estuvo 11 años.

El reconocido periodista y autor del podcast ‘RedBox’ de ‘The Times’, Matt Chroley, asegura que "el legado de Theresa May es esencialmente vacío: “Tenía un trabajo que hacer: entregar el Brexit. Y, en ese desafío, ha fracasado claramente. Cuando se convirtió en primera ministra no sabíamos cuándo ni cómo Gran Bretaña dejaría la UE... y tres años después no tenemos mayor claridad".

Durante todo su Gobierno, la crítica constante a May fue la improvisación en las propuestas a Europa. Localmente, se le acusa de haber cedido mucho ante las exigencias de su contraparte, mientras que en Bruselas se asegura que no tenía una estrategia de fondo.

Captura de video de la primera ministra británica, Theresa May, haciendo una declaración en el Parlamento británico en Londres, Reino Unido, el 25 de marzo de 2019.
Captura de video de la primera ministra británica, Theresa May, haciendo una declaración en el Parlamento británico en Londres, Reino Unido, el 25 de marzo de 2019. Reuters TV / Reuters

Por sus diferencias en la concepción del Brexit más de 30 ministros y funcionarios renunciaron. Entre ellos, dos ministros del Brexit y el excanciller Boris Johnson quien la reemplazará.

Lo cierto es que el Brexit es tan polarizante que es muy difícil que un acuerdo, cualquiera que sea, deje felices a todas las partes.

El profesor Simon Usherwood, especialista en política de la University of Surrey, asegura que “su legado es muy problemático. Siempre iba a definirse por su éxito en el Brexit. Al final de su Gobierno, todavía no lo ha entregado y no ha logrado convencer a su propio partido y al país para que acepten el acuerdo que negoció”.

Usherwood resalta que otro pendiente de May es con su polarizado partido, que no ha podido ponerse de acuerdo sobre el tipo de Brexit que quiere.

Pero May y su Gobierno han insistido con gran vehemencia recientemente que en su Gobierno se concretaron metas importantes en dar soluciones de vivienda, medidas contra la violencia doméstica y una inyección de 20 billones de libras esterlinas para el sistema público de salud.

“No creo que todas sus acciones en esos departamentos en particular sean lo suficientemente grandes para que la gente las recuerde”, señala Bonetti.

A pesar de todo, May asumió con entereza sus derrotas en el Parlamento

Margaret Thatcher, conocida como la “Dama de Hierro” por su carácter recio, asumió las riendas del país en 1979, un momento convulso en el que la economía estaba estancada, había huelgas constantes y en general por la transformación del estado bienestar del que Gran Bretaña era el gran impulsor.

Durante su Gobierno, Thatcher enfrentó la guerra con Argentina por las islas Falklands, o las islas Malvinas, territorialmente cercanas a Argentina.

Por su parte, May, también enfrentó momentos tan difíciles como dolorosos. El 2017 fue particularmente trágico por los atentados terroristas perpetrados en Inglaterra, siendo el de Manchester, el más trágico por la muerte de 22 personas, especialmente jóvenes que asistían al concierto de Ariadna Grande.
Ese año también murieron 72 personas en el incendio del edificio Grenfell Tower, en el que vivían personas de escasos recursos, en un sector exclusivo de Londres. Las acciones del Gobierno en ese particular siguen siendo altamente criticadas.

May también lideró una campaña de diplomacia internacional contra Rusia, luego del ataque en territorio británico a un exespía ruso y su hija con el agente nervioso Novichok.

Hasta sus últimos días como premier, May soportó los constantes ataques del presidente Trump por no lograr el Brexit como él se lo recomendó.

La primera ministra británica Theresa May, llega a una cumbre de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el 13 de diciembre de 2018.
La primera ministra británica Theresa May, llega a una cumbre de líderes de la Unión Europea en Bruselas, Bélgica, el 13 de diciembre de 2018. Francois Lenoir / Reuters

May, generalmente indescifrable, incluso para los cercanos, asumió con dignidad las tres derrotas que sufrió en el Parlamento que rechazó su Brexit y los desaires de sus colegas conservadores. Son muy famosas las fotos en las que se ve aislada en las frecuentes cumbres de los líderes europeos.

Si Thatcher es vista actualmente como una líder valiente y fuerte, May será recordada por su resiliencia y fuerza para sobreponerse a las dificultades. Estas dos mujeres ya entraron a la historia con la certeza de que no serán las únicas primeras ministras británicas. Cuándo habrá una nueva mujer primer ministra es tan impredecible como la misma conclusión del Brexit.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.