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Brexit: los caminos de Boris Johnson frente al divorcio de Reino Unido de la UE

En esta foto de archivo tomada el 29 de septiembre de 2014, el entonces alcalde de Londres, Boris Johnson, se dirige a los delegados en una reunión paralela en el segundo día de la conferencia anual del Partido Conservador Británico en Birmingham.
En esta foto de archivo tomada el 29 de septiembre de 2014, el entonces alcalde de Londres, Boris Johnson, se dirige a los delegados en una reunión paralela en el segundo día de la conferencia anual del Partido Conservador Británico en Birmingham. Leon Neal / AFP

Para resolver la encrucijada del Brexit, que ha paralizado la política británica durante tres años, estas son las opciones principales del nuevo primer ministro, Boris Johnson.

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Boris Johnson es bien conocido por su euroescepticismo y prueba de ello fue el contundente mensaje que lanzó este jueves 25 de julio de 2019 en su primera aparición frente a la Cámara de los Comunes como primer ministro: sí o sí, el Reino Unido abandonará la Unión Europea antes del próximo 31 de octubre.

Y aunque se mostró dispuesto a negociar un nuevo acuerdo con los líderes de la Comisión Europea, el bloque cerró la opción de un solo portazo y rechazó cualquier posibilidad de modificar el pacto ya acordado con Londres. Esto abre la puerta a que Boris Johnson se incline por una salida sin acuerdo y a regañadientes.

A medida que el Reino Unido se dirige hacia una salida sin acuerdo, el líder conservador tiene ahora tres escenarios principales (y un cuarto opcional):

1. Un nuevo acuerdo: Parece ser el escenario menos probable. La apuesta de Johnson da sus frutos y la amenaza de una salida abrupta persuade a las mayores potencias de la Unión Europea, como Alemania y Francia, a aceptar una revisión significativa del acuerdo de divorcio.

Normalmente, la Unión Europea cedería y aceptaría un nuevo acuerdo. Sin embargo, poco tardó la Comisión Europea en responder con un rotundo “no” apenas supo de la disposición de Johnson de sentarse a negociar.

En el hipotético caso de que cambiaran de parecer, para volver a trabajar un acuerdo, se necesitaría el apoyo de la canciller alemana, Angela Merkel, del presidente francés Emmanuel Macron, así como de los irlandeses.

De todas formas, cualquier acuerdo renegociado tendría que ganar una mayoría en el Parlamento británico, de 650 escaños, donde el Partido Conservador no tiene una mayoría sólida y está dividido sobre la mejor manera de lograr el Brexit.

Boris Johnson entra en el 10 de Downing Street tras pronunciar su discurso.
Boris Johnson entra en el 10 de Downing Street tras pronunciar su discurso. Stefan Rousseau / Reuters

2. Salida sin acuerdo (la preferida de Boris Johnson): Un escenario que parece ser mucho más probable que el anterior. La Unión Europea se niega a participar en el juego de Johnson, no concede un retraso y el Reino Unido sale del bloque el 31 de octubre.

Muchos inversionistas dicen que un Brexit sin acuerdo enviaría un mensaje negativo a la economía mundial, sumiría al Reino Unido en una recesión, enturbiaría los mercados financieros y debilitaría la posición de Londres como el principal centro financiero internacional.

"Sin condicionales, sin peros. Nos iremos el 31 de octubre. Y lo que sea que pase, los ciudadanos de la Unión Europea que estén aquí pueden estar seguros de su derecho a quedarse", anunció el Partido Conservador en Twitter.

Sacar al Reino Unido del bloque sin un acuerdo significa que no habrá un pacto de transición formal para cubrir todos los aspectos, desde la expedición de pasaportes posterior al Brexit, hasta los acuerdos de aduanas en la frontera de Irlanda del Norte.

Los partidarios de un Brexit sin acuerdo dicen que, si bien puede haber algunas turbulencias a corto plazo, a más largo plazo la economía prosperará.

Legalmente, Gran Bretaña se iría el 31 de octubre, siete meses más tarde de lo planeado inicialmente, a menos que el bloque acuerde un nuevo retraso y el Parlamento cambie la fecha de salida consignada en la ley.

La mayoría de los legisladores ha votado anteriormente para tratar de bloquear una salida sin acuerdo, pero retirarse sin el mismo no requeriría de la ratificación del Parlamento.

Aun así, los parlamentarios dicen que usarán la flexibilidad de la Constitución británica para encontrar una manera de evitar que esto suceda.

Johnson podría suspender al Parlamento para salir sin acuerdo pero...

Para contrarrestar el anterior movimiento (que logren exigir la aprobación legislativa para un Brexit duro), el primer ministro podría suspender el Parlamento hasta después del 31 de octubre, un paso radical que desencadenaría una crisis de los poderes Legislativo y Ejecutivo.

El Parlamento, cuya mayoría de miembros se opone a una salida abrupta, tendría que buscar salidas jurídicas para frenar esa táctica.

Johnson no ha descartado públicamente una prórroga, pero recalcó que no es su opción preferida. Algunos conservadores han amenazado con renunciar al partido y votar en contra de su líder para evitar una salida sin acuerdo y derrocar al Gobierno.

Pero suspender las sesiones legislativas no será tan fácil. Gracias a un veto aprobado el 18 de julio, el nuevo mandatario no puede hacerlo, a no ser que consiga autorización de la propia jefa de Estado, la reina Isabel II.

3. Retraso del Brexit… ¿o no Brexit?: En este escenario, Johnson decide que la falta de acuerdo del Brexit sería demasiado perjudicial, por lo que tendría que retrasarse. Los opositores del Brexit han apoyado esta opción durante mucho tiempo con la esperanza de revertir la decisión del referendo.

Para obtener una extensión, es probable que la Unión Europea insista en un plan detallado de Gran Bretaña sobre cómo pretende romper el estancamiento político interno.

O se podría propiciar una elección general, que resultaría en un Gobierno comprometido a permanecer en la UE. Esto podría llevar a un segundo referendo en el que se haga campaña contra el Brexit, o una decisión ejecutiva para cancelar por completo el divorcio.

El Partido Laborista aboga por esta opción, e incluso convocó a una marcha este 25 de julio para exigirlo.

4. (Opcional) Irse, como Theresa May: No ha terminado de instalarse en Downing Street y los analistas ya ven la renuncia de Boris Johnson como una de las opciones que, en últimas, tendrían que tenerse en cuenta si el dilema del Brexit no se logra resolver.

Si Johnson no logra hacer realidad el Brexit y no está dispuesto a convocar una elección, le quedarán pocas opciones. Podría renunciar, como lo hizo Theresa May, sin desencadenar una elección general. Pero el Parlamento también podría tratar de derrocarlo llamando a un voto de no confianza.

Con Reuters

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