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ARTE + FRANCE 24

Gardendale, Texas: entre la fiebre del 'oro negro' y la lucha por la biodiversidad

Desde su descubrimiento en 2010, el auge del petróleo y el gas de esquisto ha transformado la economía del sur de Texas, tradicionalmente una de las regiones más pobres de los Estados Unidos...
Desde su descubrimiento en 2010, el auge del petróleo y el gas de esquisto ha transformado la economía del sur de Texas, tradicionalmente una de las regiones más pobres de los Estados Unidos... ARTE

Así es como una de las regiones más pobres de Estados Unidos vivió la bonanza petrolera que hoy los divide entre las cuantiosas ganancias del fracking y el impacto en el medio ambiente.

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Ubicada en la ruta 35 entre San Antonio y la frontera sur entre Texas y México, se encuentra Gardendale, una colonia hispana que pasó de la caza y la ganadería a la extracción de petróleo. "Antes solo había granjas y ranchos y se ganaba mucho dinero en la temporada de caza… Eso era antes", asegura Florián Hernández, que fue testigo del florecimiento de su localidad.

Esta región del sur de Texas fue la más pobre de Estados Unidos hasta 2010, año en el que fueron encontrados grandes yacimientos de hidrocarburos: petróleo y gas esquisto, que dieron inicio a una verdadera carrera por el oro negro que cambió por completo la vida de los habitantes del lugar.

Fue en 2012 cuando este 'boom' de petróleo llegó a su cumbre. Para aquella época se lograron extraer más de 1,2 millones de barriles de crudo al día, logrando así que Estados Unidos pasara de ser el tercer país exportador de petróleo en el mundo al primero, sobrepasando a Arabia Saudita y Rusia.

"Fue como la fiebre del oro", asegura Chris Meyer, que ha vivido por 57 años en el lugar. "Todos los granjeros que habían luchado tanto por sus tierras para sobrevivir, de repente, tenían dinero. Eran millonarios".

Lo mismo asegura el ganadero J. R Mc. Callum, testigo de la veloz instalación de grandes empresas petroleras en el territorio: "Aparecieron como un ejército… Un experto, los de seguridad, los obreros para la construcción y en un abrir y cerrar de ojos hicieron los pozos y empezaron a extraer petróleo en más o menos un mes y ya no dejaron de hacerlo desde entonces".

Cotulla fue otra de las ciudades que se vio beneficiada. Su población pasó de 3.000 a 9.000 habitantes, los hoteles empezaron a llenarse, mientras negocios de ferretería y materiales pasaron de tener entre 200 a 300 clientes al mes, a tener hasta 200 clientes al día.

La población se esforzaba por sacar provecho de la bonanza y empezaron a vivir en casas rodantes para alquilar sus viviendas a un mayor precio a quienes por aquel entonces se instalaron en la nueva 'mina de oro' de Estados Unidos.

Lo que antes era un pueblo "solitario y aburrido" que siempre había vivido en ranchos ahora estaba rodeado de maquinaria pesada y grandes vehículos que se paseaban por sus polvorientas calles.

Petróleo, un recurso rico pero limitado

Nada dura para siempre y menos cuando de trata de un recurso limitado como el petróleo. El 'boom' se apagó de golpe, en 2015, cuando la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) aumentó su producción y puso fin a la bonanza norteamericana. El barril de petróleo pasó de costar 60 dólares a 35, lo que ha llevado a quienes cambiaron su estilo de vida para aprovechar los beneficios del petróleo a buscar nuevas alternativas.

"Estábamos muy cómodos con la forma en la que se estaban dando las cosas pero ahora tenemos la oportunidad de dejar el negocio del petróleo. Lo que quiero decir es que ahora tenemos el dinero y podemos pensar en crear otra empresa que no esté relacionada con este sector... Estamos considerando varias cosas para diversificar".

Entre los años 2015 y 2018 los terratenientes se adaptaron a los cambios del mercado pero en las colonias hispanas, donde antes abundaban las posibilidades laborales, el desempleo aumentó en más de un 10%. Mientras, este año el precio del barril aumentó nuevamente a 60 dólares.

"Aquí ya se acabó el 'boom'. Hace cuatro o cinco años vivía cinco veces más gente. Los hoteles siempre estaban llenos pero ahora en Cotulla hay habitaciones a 30 dólares porque no tienen clientes. No queda nada", asegura Florián Hernández, quien convirtió su rancho en centro de mecánica automotriz.

Para él, como para muchos otros que hacen parte de la colonia hispánica de Gardendale, también es necesario "cambiar el rumbo".

Pérdidas ambientales vs. ganancias económicas

El decaimiento económico no es lo único que afecta actualmente a los habitantes del sur de Texas… les preocupa las consecuencias ecológicas del fracking, una práctica que, según expertos ambientales, socava de manera "drástica e irreversible" la biodiversidad. Han aumentado los terremotos en la región, al tiempo que los efectos en el agua son perjudiciales a mediano y largo plazo.

Según Chris Meyer, miembro del comité local para la protección del agua, "lo que pasa aquí es que, con la facturación hidráulica, se producen grietas en todos los estratos para que el petróleo suba, pero esto va contaminando las agua subterráneas. Además, usamos el agua para el fracking y cuando la sacamos no sirve para nada más. Lo que se hace es contaminar el agua limpia que teníamos".

Meyer advierte que si bien ya hay efectos negativos notables, los más graves no se conocerán sino hasta dentro de 50 a 100 años. Para él, es una lucha entre intereses ecológicos e intereses económicos.

"Si no hay extracciones no ganamos dinero y si no ganamos dinero no podemos seguir viviendo así... así que, volvemos a ese círculo vicioso en el que hay que decidir qué es lo más importante para nosotros: ¿el dinero o tal vez, el medio ambiente?"

Desde que se extrae petróleo aquí, esta zona es totalmente independiente en materia energética y volvió a ejercer gran presión en los mercados internacionales. Quienes aún gozan de esta bonanza petrolera resaltan cómo "Trump ha paralizado el petróleo iraní".

"Lo que hace Trump es gobernar el país como si fuese su empresa y él sabe cómo ganar dinero en los negocios. Así que los sauditas siempre nos controlaron pero eso nunca debió haber pasado. Nosotros somos los líderes mundiales en lo militar, en lo económico y en todo", resalta Meyer.

Es una lucha interna entre el presente y el futuro. Mientras, en Gardendale, las reservas de petróleo se van reduciendo día a día. ¿Y mañana qué?

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