Saltar al contenido principal

Países europeos acuerdan "repartirse" los migrantes rescatados por el barco Gregoretti

Migrantes desembarcan del barco de rescate Sea-Watch 3 en Lampedusa, Italia, 29 de junio de 2019.
Migrantes desembarcan del barco de rescate Sea-Watch 3 en Lampedusa, Italia, 29 de junio de 2019. Guglielmo Mangiapane / Reuters

El ministro de Interior de Italia, Matteo Salvini, anunció que tras un acuerdo con Alemania, Francia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal permitirá el desembarco de los migrantes rescatados por el barco italiano.

Anuncios

135 personas que salieron de las costas de Libia la semana pasada en pateras fueron rescatadas por el Gregoretti, un barco patrullero con bandera italiana. Y pasaron varios días de zozobra hasta que este 31 de julio los países europeos acordaron "repartirse" los migrantes, hecho que usó Matteo Salvini, el polémico primer ministro italiano, para permitir el desembarco.

En los primeros días en los que la embarcación deambuló por el Mediterráneo con los migrantes a bordo, se les permitió el desembarco a una madre en el octavo mes de gestación y a varios niños no acompañados. A pesar de eso, la Fiscalía de Siracusa le abrió una investigación a la tripulación.

El fiscal informó que las condiciones del barco eran muy delicadas: solo había un baño para 116 personas y 29 personas sufrían enfermedades como sarna. Incluso se reportó un caso de tuberculosis.

Según Salvini, Alemania, Francia, Irlanda, Luxemburgo y Portugal aceptaron recibir a los migrantes que desembarcaran en suelo italiano. Según las leyes y convenios internacionales, un país está obligado a aceptar a las personas que huyen de conflictos armados o persecución política.

El político italiano, con más del 50% de popularidad, se ha convertido en la cara más visible del endurecimiento de las políticas migratorias de la mayoría de naciones europeas. Incluso sus opositores lo acusan de tener un discurso xenófobo en medio del clima de un país que sufre una fuerte crisis económica.

Salvini vs. los barcos de rescate humanitario

Sin embargo, no es la primera vez que Salvini prohíbe a un barco italiano con migrantes desembarcar en su suelo propio. En agosto pasado la patrullera de la guardia costera, Diciotti, fue bloqueada durante cinco días frente a las costas de Sicilia.

Esa vez Salvini fue acusado de "secuestro de personas" al no tener razones legales para haber evitado el desembarco de la nave italiana. El Senado, de mayoría gobiernista, votó en contra de la apertura de la investigación judicial y el caso quedó allí.

A pesar de las prohibiciones y los obstáculos, los migrantes siguen intentando llegar a Europa. La mayoría de la África subsahariana, donde huyen de los conflictos, las hambrunas, los efectos del cambio climático e incluso de la epidemia del ébola que amenaza al Congo y los países vecinos.

En las últimas horas, el barco Alan Kurdi de la ONG alemana Sea Eye rescató a 40 migrantes en el Mediterráneo central. Se prevé que pida desembarcar en la isla italiana de Lampedussa, cerca de las costas libias.

Y es posible que vuelva a suceder un nuevo round con el ministro italiano. Así lo anunció en Twitter: "En los próximos minutos firmaré la prohibición de entrada y tránsito en aguas territoriales italianas para el buque Alan Kurdi que ha recogido a 40 inmigrantes frente a Libia. Es una ONG alemana, por lo que sabe a dónde puede ir, pero no a Italia. Punto".

Con EFE

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.