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En México, asesinan a tres periodistas en una semana

Foto de archivo: unos casquillos de bala en la calle cerca de una escena de crimen en Acapulco, México, 7 de mayo de 2019.
Foto de archivo: unos casquillos de bala en la calle cerca de una escena de crimen en Acapulco, México, 7 de mayo de 2019. Javier Verdin / Reuters

No han parado de aumentar los ataques a periodistas desde 2006 y los medios prefieren dejar de tratar ciertas temáticas en vez de arriesgarse a perder más colegas. México es el lugar más peligroso de Latinoamérica para ejercer periodismo.

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Se llamaba Jorge Ruiz, era reportero para El gráfico de Xalapa, en el Estado de Veracruz. Fue atacado a balazos poco después de las 9:00 pm hora local este viernes 2 de agosto mientras viajaba en una carretera del municipio de Actopan, pese a que las autoridades le tenían un esquema de protección. Jorge investigaba supuestos desfalcos del alcalde de esta ciudad.

Ese mismo día, cayó Édgar Nava, editor de La verdad de Zihuatanejo, en el Estado de Guerreo. Lo mataron mientras realizaba actividades con niños en una playa. El martes, Rogelio Barragán, director del portal Guerrero Al Instante, fue hallado muerto y con signos de tortura en un baúl de un vehículo.

Ya van 13 periodistas asesinados desde el inicio del mandato de Andrés Manuel López Obrador (AMLO), el 1 de diciembre de 2018, que se suman a los 47 que lo fueron durante la administración de Enrique Peña Nieto (EPN) en el transcurso de los cuatro años anteriores.

El país más violento para periodistas

En 2018, México se convirtió en el país sin guerra más peligroso para los medios de comunicación, y el más letal para el año en curso. La cuenta llega a 130 periodistas ejecutados durante los últimos 18 años, según la organización Article 19.

En 2006, se creó una entidad especializada en la lucha contra este fenómeno, Fiscalía Especializada para la Atención de Delitos cometidos contra la Libertad de Expresión (FEADLE), pero, desde esta fecha, los ataques contra periodistas no han cesado de aumentar y las ONG evalúan a 99,6 % la tasa de casos que quedan impunes.

La FEADLE y las demás instituciones se encuentran desamparadas e ineficaces frente a los que se empeñan a silenciar las voces que no les convienen. Y los asesinatos son solo la parte más trágica y visible de este deterioro, ya que, tan solo durante el periodo de EPN, se registró un total 2.347 agresiones contra los medios de comunicación, con consecuencias directas para la libertad de expresión.

Violencia e impunidad por las nubes y una creciente autocensura

Luego de sufrir de un ataque con cocteles molotov el pasado martes, el diario El Monitor de Parral, del Estado de Chihuahua, decidió no publicar más artículos políticos. Una autocensura directamente inducida por la inseguridad y el peso de las mafias, cuya primera consecuencia es la desaparición de información en zonas enteras.

Reporteros Sin Fronteras colocó a México en el puesto 144 sobre 180 países para 2019, y explica la impunidad “por la corrupción generalizada que reina en el país” que “alcanza niveles récord y alimenta el círculo vicioso de la violencia.”

A falta de justicia, muchos tratan de honrar la memoria de los periodistas muertos y valorizar su trabajo. A eso se dedicó la iniciativa de la ONG Propuesta Cívica y Twitter México en abril, que ‘revivió’ cuentas de algunos asesinados por informar. “Me asesinaron como asesinaron a otros colegas que en estos años nos atrevimos a denunciar lo más podrido de nuestra sociedad”, expresa un hilo llevando el nombre de Miroslava Breach, ultimada a balas frente a su hijo en marzo de 2017, “quienes tuvieron que haberme protegido, sabían lo que me sucedería, y lo permitieron.”

Ante una "evidente complicidad de las autoridades" y posibles "crímenes contra la humanidad", Propuesta Cívica y RSF acudieron en marzo pasado a la Corte Penal Internacional con la esperanza que investigue a estos crímenes.

Con EFE y Reuters

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