Saltar al contenido principal

Donald Trump visitará Dayton y El Paso entre acusaciones de incitar a la violencia con su lenguaje

Vigilia por las víctimas del tiroteo que el 3 de agosto dejó 22 muertos en una tienda Walmart de El Paso, Texas. 6 de agosto de 2019
Vigilia por las víctimas del tiroteo que el 3 de agosto dejó 22 muertos en una tienda Walmart de El Paso, Texas. 6 de agosto de 2019 EFE / EPA / Larry W. Smith

El presidente de Estados Unidos tiene previsto visitar las ciudades de El Paso y Dayton, escenarios de los últimos dos tiroteos masivos que dejaron 31 muertos y decenas de heridos.

Anuncios

Las palabras de Donald Trump durante su discurso del lunes en el que llamaba a la unidad y a la lucha contra el fanatismo en el país no han calmado las preocupaciones de la comunidad hispana en El Paso, Texas, donde un tiroteo el sábado 3 de agosto, dejó 22 víctimas mortales. Menos de 24 horas despúes, otro hombre mataba a nueve personas en Dayton, Ohio. El mandatario hizo un llamado a condenar el "supremacismo blanco" y el racismo, pero culpó de esta violencia a las enfermedades mentales, al odio e incluso a los video juegos y a los medios de comunicación por favorecer el acceso a información violenta. Los detractores del presidente acusan a la retórica antimigrante de Trump de incentivar este tipo de ataques.

En un manifiesto atribuido al sospechoso del tiroteo de El Paso, de 21 años, había críticas contra la supuesta "invasión hispana en Texas", palabras que se podrían relacionar con cómo se ha expresado el presidente estadounidense en relación al flujo migratorio proveniente de Centroamérica y México hacia su país.

Varios residentes de la ciudad texana expresaban su malestar por la visita de Trump, durante una vigilia por las víctimas el martes. Juan Salas le decía a la agencia de noticias AFP que no se sentía muy bien ante la llegada del mandatario, pues asegura que "las palabras que él ha dicho contra los hispanos" es de donde "viene todo lo que está pasando ahorita." Arturo y Rosi Ceniceros, por su parte, sienten que las palabras del presidente son "una falta de respeto para todos, no solo el americano, sino el inmigrante, porque venimos a trabajar y a lucha por la familia."

Los demócratas critican la visita del presidente Trump a El Paso

Beto O’Rourke, nativo del El Paso y precandidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, ha sido uno de los más críticos con esta visita. Desde que se conoció que Trump viajaría a la ciudad, O’Rourke ha expresado su oposición en varios medios de comunicación y en su cuenta de Twitter: "Este presidente, quien ha ayudado a crear el odio que hizo posible la tragedia del sábado, no debería venir a El Paso. No necesitamos más división. Necesitamos sanar. No tiene lugar aquí." Donald Trump reaccionó también a través de esta plataforma y mandó callar al demócrata, quien respondió que no lo van a silenciar.

La Representante en la Cámara del distrito donde está El Paso, la congresista Verónica Escobar, instó al presidente a "considerar el hecho de que sus palabras y sus acciones han desempeñado un papel en (el tiroteo)" y en declaraciones a la cadena de televisión de Estados Unidos MSNBC aseguró que "desde su punto de vista, no es bienvenido aquí". Escobar rechazó una invitación de la Casa Blanca para acompañar a Donald Trump durante su viaje a la ciudad, porque no quiere "ser cómplice de su visita". "Me niego a unirme sin haber tenido un diálogo sobre el dolor que sus palabras y actos racistas y de odio han tenido en nuestra comunidad y en nuestro país". Estas palabras en Twitter llegaron después de que el presidente no aceptara hablar con ella por teléfono por estar "muy ocupado".

El alcalde de El Paso, Dee Margo, del partido republicano, insistió en que estaba dándole la bienvenida al presidente porque era su obligación hacerlo y que no la consideraba como "una visita política".

El portavoz de la campaña electoral de Donald Trump para los comicios de 2020, Tim Murtaugh, afirmó que "es vergonzoso que los demócratas sean incapaces de no politizar en un momento de duelo nacional". La consejera presidencial, Kellyanne Conway, también defendió al presidente quien, según ella, está tratando de "unir al país y sanar a una nación".

Trump visitará primero Dayton, Ohio, donde fueron asesinadas 9 personas

El presidente de Estados unidos visitará primero Dayton, Ohio, donde en horas de la madrugada del domingo nueve personas fueron asesinadas en menos de 30 segundos por otro joven armado con un rifle de alta capacidad.

Nan Whaley, la alcaldesa de la ciudad, describió las palabras de Trump el lunes como "poco útiles". En este discurso el presidente mencionó el control de armas brevemente, pero no ofreció ni propuso una reforma de la ley que controla el porte de armas en Estados Unidos. En su lugar aseguró que son "las enfermedades mentales y el odio aprietan el gatillo, no las armas". Whaley, quien afirmó que "viendo al presidente durante los últimos dos años hablando del problema de las armas, francamente no sé si él sabe cuáles son sus propias creencias", también aseguró en entrevista a CNN que "ningún ciudadano debería necesitar este tipo de arma", refiriéndose al rifle que utilizó el atacante en Dayton, que tiene una capacidad para 100 balas. En su cuenta de Twitter expresó su agradecimiento al congresista de Ohio, Mike Turner, quien apoyó la restricción de venta de armamento militar a civiles.

Donald Trump aseguró el miércoles que no existe la voluntad política para una ley que prohíba los rifles de asalto, y que lo que sí existe es la voluntad de asegurarse de que las personas con enfermedades mentales no puedan portar armas. Además, insistió en que sus palabras, su retórica, no tiene ningún impacto en el país.

Para la alcaldesa, "todo el mundo tiene el poder de acercar a las personas, y todo el mundo tiene el poder de separarlas – y eso depende del presidente de Estados Unidos." El portavoz de la Casa Blanca sin embargo, afirmó que Trump sí quiere "tener una conversación" sobre maneras de prevenir futuros episodios mortales, aunque no ofreció detalles de cuáles serían estas medidas.

Una reciente encuesta del centro de Investigación Pew determinó que el 85% de los adultos en el país creen que el tono en los debates políticos de Estados Unidos se ha vuelto más negativo. Una mayoría asegura que Donald Trump ha empeorado esta situación y más de tres cuartos sienten que el uso de lenguaje agresivo para hablar de ciertos grupos de personas hace que los actos de violencia contra estos sean más probables.

Con EFE, AP, AFP y Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.