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Soldados de África serán honrados por el 75 aniversario del desembarco en Provenza

Esta foto fue tomada en agosto de 1944, cuando las tropas aliadas aterrizaron en Saint-Tropez, Francia.
Esta foto fue tomada en agosto de 1944, cuando las tropas aliadas aterrizaron en Saint-Tropez, Francia. Archivo AFP

Emmanuel Macron conmemorará el jueves el 75 aniversario del desembarco en Provenza junto a los presidentes de Costa de Marfil y Guinea. Será una oportunidad para centrarse en la participación de estos soldados africanos.

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Alassane Amadou, Boudjema Ben Hamou, Bruneta Maurice, Cisse Samba, Diegane Douf, Morana François, Niakara Ballo, Rabah Ben Ali, Sedio Traoré, Yahyaoui Mouhoub... Tiradores senegaleses, argelinos, tunecinos y pieds-noirs ('pies negros'). Delante de las tumbas de estos soldados africanos el jefe del Estado francés, Emmanuel Macron, presentará sus respetos el jueves 15 de agosto, 75 años después del desembarco en Provenza.

Ocurrirá en la necrópolis nacional de Boulouris, cerca de Saint-Raphaël, en el Var, donde están enterrados 464 combatientes del ejército francés B, que más tarde se convirtió en el primer ejército de Francia.

En agosto de 1944, cerca de 250.000 soldados de las fuerzas francesas participaron en el desembarco de Provenza. El 90% de ellos venían de África del norte y subsahariana, tanto europeos como no europeos.

Tradicionalmente, esta conmemoración anual es una oportunidad para saludar la contribución de los combatientes de las antiguas colonias francesas a la liberación. En el 50 aniversario, en 1994, 18 países africanos estuvieron representados y en el 60, en 2004, unos 15 jefes de Estado de África y Magreb estuvieron presentes.

En esta ocasión, el presidente Jacques Chirac subrayó su compromiso: "Cazadores africanos, goumiers, tabors, spahis, tiradores, zouaves... Sus nombres siempre resonarán en nuestros recuerdos. Luchadores ejemplares, a menudo herederos de tradiciones bélicas inmemoriales, admirables por su valor, audacia y lealtad, fueron los incansables artífices de la victoria".

Los goumiers norteafricanos desfilan sobre el puerto de Marsella, Francia, en agosto de 1944, pocos días después del desembarco en Provenza.
Los goumiers norteafricanos desfilan sobre el puerto de Marsella, Francia, en agosto de 1944, pocos días después del desembarco en Provenza. Archivos AFP

"Una historia que compartimos"

Pero recientemente, un grupo de 22 personalidades, entre ellas Lilian Thuram, Rachid Bouchareb y Alain Mabanckou, expresaron su preocupación por la falta de interés de las autoridades francesas en este 75 aniversario. En un artículo publicado en el periódico francés 'Le Monde', estos intelectuales y artistas pidieron un evento digno de la ocasión.

"Aïssata Seck, responsable de los asuntos de la memoria en el ayuntamiento de Bondy (comuna en la región de Isla de Francia), me dijo que no se había previsto nada ni en el ejército ni en el Elíseo, mientras que en junio se habían celebrado conmemoraciones muy importantes del 75 aniversario del Desembarco de Normandía, en el que habían participado muy pocos franceses y, sobre todo, ningún africano", explica el historiador Pascal Blanchard, uno de los signatarios de este texto." Estábamos muy sorprendidos y decidimos movilizarnos", agrega.

Esta llamada fue escuchada. Emmanuel Macron estará presente en las ceremonias e incluso estará acompañado por sus homólogos africanos, los presidentes de Costa de Marfil, Alassane Ouattara, y de Guinea, Alpha Condé.

Para Pascal Blanchard era impensable no marcar con un gesto importante estos 75 años. "Estamos en la víspera del año de África de 2020. Es una historia que compartimos y que resuena en nuestro interior", dice este especialista en historia colonial francesa. "Sin el 90% de los combatientes que vinieron de África e hicieron el sacrificio de desembarcar en estas playas, no podríamos estar hoy aquí, defendiendo valores comunes".

Con el general Charles de Gaulle "había una política para redimirse"

El 15 de agosto de 1944, poco después de la medianoche, los primeros soldados franceses de los comandos africanos subieron al acantilado de Cap Nègre, situado al este del Lavandou, en la región de Provenza-Alpes-Costa Azul.

Al mismo tiempo, los comandos americanos y canadienses de la fuerza especial "Sitka" entraron en las islas de Le Levant y Port-Cros. Finalmente, el grupo de asalto naval francés, encargado de las operaciones de sabotaje, aterrizó en Pointe de l'Esquillon, al oeste de Cannes. Al día siguiente, el Ejército B pisó Cavalaire.

En menos de dos semanas, la Provenza fue liberada. "En ese momento lo sabíamos, lo glorificamos, pero no lo mostramos. Es muy difícil encontrar imágenes. Casi no había tropas negras marchando", describe la historiadora Catherine Coquery-Vidrovitch, también signataria de esta plataforma. "Había una política para redimirse. Para De Gaulle, era absolutamente necesario demostrar que Francia se había resistido. Y esta resistencia tenía que ser blanca y metropolitana", continúa esta especialista en historia africana. "Esto también se ha visto acentuado por la presión estadounidense. Estados Unidos no quería que viéramos hombres de color luchando. Esto era contrario a su principio de segregación. Así que pidieron a los franceses que mantuvieran los soldados negros ocultos".

Como resultado, en el otoño de 1944, este blanquemiento de las tropas coloniales llevó a la retirada de miles de tiradores senegaleses del frente de guerra y a su sustitución por combatientes de la resistencia de las Fuerzas Internas Francesas (F.F.I.) dentro del primer ejército francés.

Las razones oficiales aducidas fueron el frío y la incapacidad de los soldados africanos para resistir al invierno. Sin embargo, las tropas del imperio colonial estuvieron presentes en junio de 1945 durante el desfile de la victoria en París, pero poco a poco su historia fue ocultada.

En 1959, durante la descolonización, un decreto congeló las pensiones de los nacionales de las antiguas colonias que habían servido en la administración o el ejército francés. En 2002, el gobierno francés desbloqueó parcialmente la revalorización de la pensión de estos soldados "olvidados". Pero esta última, calculada en función del nivel de vida del país de residencia, seguía siendo inferior a la de los combatientes franceses.

Cuatro años más tarde, la película 'Indigènes', dirigida por Rachid Bouchareb, resalta esta situación al abordar el sacrificio de los soldados norteafricanos en la liberación de Francia. En 2010, bajo la presidencia de Nicolas Sarkozy, las pensiones de todos los veteranos, independientemente de su nacionalidad y lugar de residencia, fueron finalmente alineadas.

"Un desafío para la juventud de Francia"

Sin embargo, este episodio de la historia de Francia sigue siendo en gran medida desconocido. Para el historiador francés Laurent Moënard, esta omisión se explica también por el concurso del Día D, el 6 de junio de 1944: "No tenemos todo el poder mediático de la comunicación estadounidense. Si hubiéramos tenido un Steven Spielberg que hubiera hecho lo mismo en el Desembarco de la Provenza que en el de Normandía, hablaríamos un poco más de ello", dice el autor de 'Desembarco de la Provenza' (ediciones Ouest-France).

Para él, sin embargo, esta fecha es esencial: "Es la primera vez desde la derrota de 1940 que un verdadero ejército francés reconstituido regresa a su tierra y lucha en su propio suelo. Sin Provenza no hubiéramos tenido la operación en Normandía. Fueron necesarios estos dos acontecimientos para hacer retroceder al ejército alemán".

Más allá de este recuerdo histórico, Pascal Blanchard también ve en estas conmemoraciones una manera de reunir a franceses de todos los orígenes. "¿Cómo pueden nuestros jóvenes conocer su historia, su ciudadanía y su lugar en la sociedad si se les quitan estos elementos importantes?, insiste el historiador. Se trata de una cuestión importante para los jóvenes franceses procedentes de familias repatriadas o de la inmigración postcolonial. Debemos recordarles que esta es su historia".

Las tropas coloniales del Imperio francés pagaron un precio alto. Entre 1940 y 1945, 55.000 soldados tunecinos, marroquíes, argelinos y africanos de África Occidental Francesa y de África Ecuatorial Francesa perdieron la vida.

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