Sudán se apresta a firmar un acuerdo de transición hacia un poder civil

Anuncios

Jartum (AFP)

Los militares en el Gobierno y los líderes de la protesta en Sudán se aprestan a sellar este sábado un acuerdo histórico que abre el camino a una transferencia del poder a los civiles.

En una ceremonia prevista por la tarde en Jartum a orillas del Nilo se firmarán los documentos que definirán los 39 meses de transición hacia un gobierno que se espera aporte libertad y prosperidad.

Si el camino hacia la democracia parece largo aún, la atmósfera es de celebración, y dignatarios extranjeros y miles de sudaneses ya llegaban el viernes a la capital.

El acuerdo concluido a principios de agosto puso fin a cerca de ocho meses de una protesta inédita que provocó la caída del presidente Omar Al Bashir, tras treinta años en el poder, antes de volverse contra los generales del Consejo Militar de Transición que lo sucedió.

Alcanzado gracias a una mediación de Etiopía y la Unión Africana, este acuerdo fue recibido con alivio por ambas parte: los manifestantes celebraron la victoria de su "revolución" y los generales se atribuyeron el mérito de haber evitado una guerra civil.

En Atbara, una ciudad del centro del país donde se registraron las primeras manifestaciones contra la decisión del Gobierno de triplicar el precio del pan el 19 de noviembre, algunos bailaban y cantaban en los andenes de la estación de tren antes de partir hacia Jartum, según imágenes publicadas en las redes sociales.

- Primeras etapas -

La primera etapa tras la firma del acuerdo sería el anuncio, el domingo, de la composición del Consejo Soberano, constituido en su mayoría por civiles y encargado de llevar adelante la transición.

El jueves, la Alianza por la Libertad y el Cambio (ALC), que lidera el movimiento contestatario, designó a Abdalla Hamdok, un execonomista de la ONU, para el cargo de primer ministro. El Consejo Soberano debe anunciar el martes si lo confirma en el puesto.

Hamdok tendrá la dura tarea de poner en pie a la economía del país, que se desplomó luego de que la secesión del Sur en 2011 la dejara sin tres cuartas partes de sus reservas de petróleo. La inflación y la escasez fueron los motores de la protesta.

Las elecciones están previstas para 2022, pero muchos sudaneses dudan ya de la capacidad de las instituciones de transición para limitar el poder de la élite militar.

Y aunque las fuerzas armadas serán minoría entre los 11 miembros del Consejo Soberano que debe gobernar a 40 millones de sudaneses, un general estará al frente de ese órgano en los primeros 21 meses. Y los ministros de Interior y de Defensa serán elegidos por los militares.

El primer ministro etíope participará en la ceremonia junto a dirigentes de otros países de la región.

Una de las primeras consecuencias del acuerdo en materia diplomática será el fin de la suspensión de Sudán como miembro de la Unión Africana, en vigor desde junio.

El día de la firma debía ser también el de la apertura del proceso contra Al Bashir, inculpado por corrupción, pero el inicio del proceso fue postergado a una fecha aún no determinada.