Saltar al contenido principal

Trump ya no irá a Dinamarca tras negativa de su Gobierno de venderle Groenlandia

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen (izquierda) y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (derecha) ya no se reunirán en septiembre
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen (izquierda) y el presidente de Estados Unidos, Donald Trump (derecha) ya no se reunirán en septiembre AFP

El presidente de EE. UU. se iba a reunir en septiembre con la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, durante una gira por Europa. Sin embargo, desistió de su visita luego de conocer que la isla más grande del mundo no está en venta.

Anuncios

Rechazar una invitación real es un lujo que pocos se dan. El episodio más reciente lo protagonizó el año pasado la mamá de la duquesa de Sussex, Meghan Markle, cuando no quiso pasar navidad con la familia real británica en Sandringham, a pesar de que era el deseo de la reina Isabel II. Ahora el turno fue para el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.

Hace unas semanas, el primer mandatario había sido invitado al país por la reina Margarita II de Dinamarca. Trump aceptó y programó su visita para el 2 y 3 de septiembre, luego de ir a Francia y Polonia, en el marco de la cumbre del G7. Pero al menos una de sus intenciones era clara: comprar la isla de Groenlandia.

Aunque todo comenzó como un rumor, el propio presidente lo confirmó el pasado 18 de agosto. "Es solo algo de lo que hablamos. Surgió el concepto y es estratégicamente interesante", dijo y aclaró que no era su prioridad.

La respuesta de Copenhague cuando supo que no se trataba de un capricho pasajero, sino de una propuesta, fue directa: "Groenlandia no está en venta. Groenlandia no es danesa, es groenlandesa. Espero de verdad que no sea nada que se haya dicho en serio", afirmó el 19 de agosto la primera ministra danesa Mette Frederiksen.

Después de la advertencia, el jefe de Estado tardó apenas un día en cancelar sus planes de visita. "Dinamarca es un país muy especial con gente increíble, pero según los comentarios de la primera ministra, Mette Frederiksen, según los cuales no tendría interés en discutir la compra de Groenlandia, pospondré nuestra reunión programada en dos semanas para otro momento", advirtió en Twitter.

Además, elogió la contundencia de la primera ministra danesa y le agradeció por haberle "ahorrado tiempo y gastos" a Estados Unidos:

"La primera ministra fue capaz de ahorrar una gran cantidad de gastos y esfuerzo tanto para Estados Unidos como para Dinamarca al ser tan directa. ¡Le agradezco por eso y espero reprogramar en algún momento en el futuro!", publicó el magnate en Twitter.

Políticos daneses, entre la sorpresa y la indignación

Las reacciones al anuncio de Trump de que pospondría su visita a Dinamarca no se hicieron esperar. La Casa Real danesa y la primera ministra mostraron su sorpresa, aunque esta última aclaró que no existe una crisis diplomática y que el desplante no afectará la relación de ambos países.

En una diplomática respuesta, afirmó en rueda de prensa que "por supuesto que me apena y me sorprende que el presidente de Estados Unidos haya cancelado su visita" y agregó que este país es su más importante aliado en política de seguridad.

Pero mantuvo intacta su posición y la reforzó con las conclusiones de una reunión del Consejo Nórdico en Islandia en la que se abordó el tema el 20 de agosto: "ha habido una discusión sobre una potencial venta de Groenlandia. Esa posibilidad ha sido rechazada por el presidente groenlandés, Kim Kielsen. Y yo apoyo ese rechazo".

La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, habla con la prensa el 21 de agosto de 2019 en Copenhague, Dinamarca, después de que el presidente de Estados Unidos cancelara su visita de estado.
La primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, habla con la prensa el 21 de agosto de 2019 en Copenhague, Dinamarca, después de que el presidente de Estados Unidos cancelara su visita de estado. Ritzau Scanpix / AFP

Quienes no escondieron su rechazo y consideraron el anuncio de la Casa Blanca como una "ofensa" fueron los partidos políticos daneses.

"No es una vergüenza permanecer alejado cuando no eres invitado, sino que te 'auto-invitas'. Un enorme trabajo de recuperación transatlántica. Bueno, tenemos el Reino Comunitario", expresó el exprimer ministro danés y actual líder de la oposición, el liberal Lars Løkke Rasmussen.

Cuando todo era un rumor, muchos dudaron de si era broma, otros ironizaron sobre la salud mental del presidente Trump y algunos más lo acusaron de colonialista, pero ninguno creía que la propuesta era seria. Todos estaban equivocados.

¿Qué tiene Groenlandia que no tengan los otros?

Groenlandia, uno de los dos territorios autónomos que componen el Reino de Dinamarca (el otro son las Islas Feroe), está ubicada al noreste de Canadá y cubierta por hielo en un 75% de su superficie. Sus 2,1 millones de kilómetros cuadrados hacen de ella la mayor isla del mundo, aunque habitada por apenas unas 56.000 personas, en su mayoría de etnia inuit.

Un buen acceso a recursos naturales minerales, de petróleo y gas natural, así como una ubicación geográfica estratégica por su cercanía al Ártico, son algunas de las virtudes que pudieron haber hecho a Groenlandia atractiva para Estados Unidos. Su capital Nuuk está más cerca de Nueva York que la capital danesa, Copenhague.

Pero a pesar de su gran riqueza, el desarrollo económico ha sido lento, dejando su economía dependiente de la pesca y los subsidios anuales de Dinamarca. Muestra de ello es que tiene un potencial para explotar vastos recursos minerales, incluidos el uranio y las tierras raras, pero solo tiene una pequeña mina en funcionamiento. También tiene un estimado de 50.000 millones de barriles de reservas de petróleo y gas en alta mar, aún sin explotar.

Políticamente, la isla pertenece a Dinamarca, aunque se trata de un territorio autónomo que desde 2009 maneja todas las competencias excepto política exterior, defensa y política monetaria.

Estados Unidos ocupó en 1941 Groenlandia para evitar una posible invasión nazi de la isla después de que los alemanes ocupasen Dinamarca, situación que se prolongó hasta el fin de la guerra en 1945.

Con EFE y Reuters

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.