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Italia podrá formar nuevo Gobierno hasta el 27 de agosto

El líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, se dirige ante los medios tras la ronda de consultas con el presidente de la República, Sergio Mattarella, del jueves 22 de agosto.
El líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, se dirige ante los medios tras la ronda de consultas con el presidente de la República, Sergio Mattarella, del jueves 22 de agosto. Remo Casilli / Reuters

El presidente Sergio Mattarella cree que hay una mayoría parlamentaria que puede conformar un nuevo Ejecutivo. Mientras, el líder del Movimiento 5 Estrellas, Luigi Di Maio, anunció que las negociaciones con el Partido Demócrata comenzaron.

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Cinco días tendrán los principales partidos políticos italianos para formar un Gobierno alternativo que evite las primeras elecciones otoñales del país desde 1919. La tarea se antoja complicada por las grandes discrepancias entre los grandes partidos, pero todo parece apuntar que o el partido antisistema Movimiento 5 Estrellas (M5S) se entiende con el progresista Partido Democrático o haya elecciones.

El presidente de la República, Sergio Mattarella, es quien tiene la potestad de convocar elecciones y gestionar los plazos de negociación entre los partidos. Y parece que quiere agotar todas las vías antes de convocar elecciones en otoño. El 27 de agosto será la fecha clave para conocer si se celebrarán o no.

"Se me ha comunicado por parte de algunos partidos políticos que se han iniciado unas negociaciones para formar otro Gobierno" de mayoría parlamentaria "y se me ha pedido tiempo para desarrollar estas negociaciones", dijo Mattarella, en una comparecencia ante los medios este 22 de agosto.

Mattarella conversó durante dos días con los responsables de las formaciones políticas, tras la dimisión presentada por el todavía primer ministro en funciones, Giuseppe Conte, el 20 de agosto.

Conte renunció al cargo después de que el líder de la ultraderechista Liga, ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno en funciones, Matteo Salvini, diera por rota la alianza con su socio, el antisistema Movimiento Cinco Estrellas (M5S), y presentara una moción de censura, que no llegó a votarse.

Las negociaciones comenzaron y Salvini confía en que fracasen

El Partido Demócrata, que en el espectro ideológico se sitúa en la centroizquierda, fue el primero en abrirse a las negociaciones con el antisistema M5S de Di Maio para formar un Gobierno que evite el ascenso de la ultraderecha, liderada por Matteo Salvini. Sin embargo, se encuentra profundamente dividido entre los partidarios de formar la coalición y los detractores.

Entre los detractores, o partidarios con una serie de condiciones exigentes, se encuentra el actual líder de la formación, Nicola Zingaretti. Sin embargo, el expresidente Matteo Renzi aseguró hace tan solo unos días en una entrevista en El País que, a pesar de las notables diferencias, es "de responsabilidad" entenderse con la formación de Di Maio. A pesar de que Renzi ya no está en la cúpula del partido, sigue teniendo gran poder en él.

Por su parte, el líder ultraderechista de la Liga, Matteo Salvini, volvió a ofrecer su mano a Di Maio para formar otro Gobierno "siempre y cuando dejen de negarse a todo y formen un equipo". Esto parece muy improbable por las fuertes acusaciones entre los dos líderes en las últimas semanas.

Salvini dinamitó la coalición de Gobierno con el M5S hace dos semanas con el único objetivo de convocar elecciones, dado los buenos resultados que le auguran las encuestas y el hundimiento en las mismas de su socio de Gobierno. Pero si estas no se llegasen a convocar, su movimiento sería un fracaso porque la Liga pasaría a la irrelevancia en la oposición.

El líder del partido ultraderechista de la Liga, Matteo Salvini, se dirige a los medios de comunicación tras la ronda de consultas con Sergio Mattarella.
El líder del partido ultraderechista de la Liga, Matteo Salvini, se dirige a los medios de comunicación tras la ronda de consultas con Sergio Mattarella. Remo Casilli / Reuters

Por último, el líder de la formación de centro-derecha Forza Italia, Silvio Berlusconi, afirmó que "la mejor opción es que se convoquen nuevas elecciones" porque Forza Italia solo "está dispuesta a dar sus votos para que un Gobierno de derechas se forme". Algo imposible con la actual mayoría.

Sus declaraciones cerraron la puerta a otra de las opciones que estaban sobre la mesa, el "modelo Úrsula", que comprendía un Gobierno de concentración que aglutinaba al M5S, al Partido Democrático y a Forza Italia. Este peculiar nombre se le dio porque fueron los tres partidos italianos que votaron a favor de la nueva presidenta de la Comisión Europea en el Parlamento de Estrasburgo.

Las exigencias del PD complican las negociaciones con el M5S

El Partido Demócrata presentó cinco exigencias clave que no se deben obviar para negociar. La primera de ellas es que Italia vuelva a ser un país de vocación europeísta; además, exigen un desarrollo económico basado en la sostenibilidad ambiental y revertir las políticas migratorias aprobadas por la Liga durante este año. Por último, plantean un cambio en la política económica y vetan el regreso de Giuseppe Conte.

Di Maio advirtió que los vetos son un mal comienzo para estas negociaciones, que algunos expertos tildan de insalvables. Sin embargo, está por ver si Zingaretti está usando una estrategia para negociar mejor o si, efectivamente, se distancia de las posiciones consignadas por su predecesor, Matteo Renzi.

Con EFE y Reuters

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