Política - Francia

Macron quiere que Francia sea una "potencia de equilibrio" en un nuevo orden mundial

Emmanuel Macron, se dirige al cuerpo diplomático nacional en el encuentro anual de embajadores en el palacio del Elíseo, en París, este 27 de agosto.
Emmanuel Macron, se dirige al cuerpo diplomático nacional en el encuentro anual de embajadores en el palacio del Elíseo, en París, este 27 de agosto. Yoan Valat / Pool via Reuters

El presidente francés, Emmanuel Macron, dio su discurso anual frente sus embajadores alrededor del mundo, donde destacó que Francia debe tener un papel de "equilibrio" en los conflictos internacionales abiertos con China y Rusia.

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El presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue claro: "vivimos el final de la hegemonía occidental". A partir de esa afirmación, el mandatario hiló su proyecto de política diplomática en su discurso anual para los embajadores franceses en todo el mundo. Desde el Elíseo, este martes 27 de agosto Macron llamó a construir un nuevo orden mundial donde Francia tuviera un papel activo.

El líder francés determinó la necesidad de que tanto su país como el continente europeo fueran "potencias de equilibrio" en este nuevo orden mundial multipolar que sustituye la hegemonía occidental. Destacó que Europa no debe alinearse ni con Estados Unidos ni con China, sino que debe ser un foco de "reconstrucción de la civilización" europea para contrarrestar estas tensiones internacionales.

Macron habló durante una hora y media para exponer las bases de su política exterior. Además de los embajadores y del cuerpo diplomático francés, también acudieron personalidades del mundo de la cultura y de los medios de comunicación, elementos claves en la proyección internacional de Francia.

Estos son los cinco puntos que Macron detalló como parte de su estrategia:

1. Equilibrio en un nuevo orden mundial

En su propuesta más destacada, Macron subrayó el papel de Francia como impulsora de Europa en su rol de "potencia de equilibrio". Para el mandatario, esto se traduce en rechazar la lógica que enfrenta Estados Unidos y China como los dos polos del mundo.

En la misma línea, destacó la necesidad de mantener a Rusia en la órbita europea. "Empujar a Rusia fuera de Europa es un error estratégico profundo", afirmó el presidente francés, quien atribuyó a una cierta "debilidad europea" que Moscú estuviera cada vez más alineado con China.

"El continente europeo nunca será estable, ni seguro, si no apaciguamos y clarificamos nuestras relaciones con Rusia", agregó.

Precisamente, la relación con Rusia fue uno de los puntos en los que los países del G7 no lograron encontrar un consenso en la cumbre celebrada el pasado domingo y lunes en Biarritz, Francia.

En sus esfuerzos para "clarificar" las relaciones con Rusia, Macron se reunió con su homólogo Vladimir Putin en Bregancon, en el sur de Francia, el pasado 19 de agosto
En sus esfuerzos para "clarificar" las relaciones con Rusia, Macron se reunió con su homólogo Vladimir Putin en Bregancon, en el sur de Francia, el pasado 19 de agosto Gerard Julien/Pool via REUTERS

Sin embargo, Macron anunció que en las próximas semanas se reunirá con líderes rusos y ucranianos para empezar a acercar posiciones en el conflicto que enfrenta a las dos naciones del este de europa, el principal escollo actual entre los países europeos y Rusia.

2. La nueva carta verde de Macron

Si algo quedó claro después de la cumbre del G7 en Biarritz, Francia, es que Macron piensa tener un papel activo en el debate acerca del cambio climático, la ecología y la diversidad.

Con los incendios que arden en la selva amazónica desde hace más de 20 días, el presidente francés hizo de esta emergencia climática una de las prioridades de la cumbre. Los países del G7 anunciaron una ayuda de 20 millones de dólares para combatir el fuego y la deforestación, y en la declaración conjunta destacaron la importancia de conservar la biodiversidad.

En su discurso, el presidente celebró esta "victoria" del G7 como un ejemplo de lo que llamó la "diplomacia de los bienes comunes", es decir, tener en cuenta la importancia de los recursos naturales y trabajar para la conservación a escala mundial.

3. La soberanía europea, sus fronteras y el derecho al asilo

Macron priorizó la construcción de una Unión Europea (UE) fuerte y con una soberanía conjunta que le permita sobrellevar varios debates que ahora pesan sobre las estructuras comunitarias, como el debate abierto sobre las fronteras, la defensa conjunta y el derecho al asilo.

En un contexto donde la presencia de grupos euroescépticos en varios países y estructuras de gobierno ponen en duda el proyecto comunitario, Macron apostó a aunar aún más los esfuerzos y la cooperación en materia de defensa, por ejemplo.

"Desde los años cincuenta no hemos avanzado sobre el tema de la defensa europea. Es casi un tabú. Escuché de todo cuando hace dos años propuse una iniciativa europea de intervención. Desde entonces, esa iniciativa se firmó y se puso en marcha", recordó Macron.

El mandatario también llamó a afrontar el debate sobre el derecho al asilo y las fronteras europeas, especialmente candente desde que el ministro del Interior italiano, Matteo Salvini, decidió cerrar los puertos italianos a los barcos que rescatan migrantes en el Mediterráneo.

4. La orilla sur del Mediterráneo, en el punto de mira francés

Precisamente, Macron dio espacio en su discurso a las relaciones entre Francia y la orilla sur del Mediterráneo. El presidente destacó el rol que debe tener Francia en esa región en la lucha contra el terrorismo. También priorizó el desarrollo y la educación para ayudar a la región a lograr más estabilidad.

Macron subrayó que "el destino de Europa está ligado a África" y aseguró estar "muy atento" a los cambios que se están dando en el Magreb nivel político, como las protestas que durante meses sacudieron Argelia para pedir más democracia.

Además, destacó que Francia debe estar preparada para ayudar a la región, ya que son algunos de los países que más van a sufrir por el cambio climático.

5. Una diplomacia "amiga" con la gente

Por último, Macron le recordó al cuerpo diplomático la necesidad de mantener una relación "de amistad" con la población civil, es decir, recuperar la cercanía entre los embajadores y diplomáticos y la población de los países donde trabajan.

"No les pido que sean expertos, porque el experto habla desde lo pasado, sino que sean ustedes conocedores y amigos de los pueblos", defendió Macron.

El presidente francés, a través de esta estrategia de cinco puntos, confirma la voluntad de liderazgo que quiere recuperar Francia en el escenario mundial, una voluntad que quedó clara tras la cumbre del G7. El encuentro, que precisamente tuvo a Francia de anfitrión, estuvo marcado por varias iniciativas de Macron que reafirman lo que promulgó en el discurso de los embajadores.

Por un lado, el mandatario invitó por sorpresa a la cumbre al ministro de Exteriores iraní, Mohammad Javad Zarif, en un intento de limar las tensiones entre Estados Unidos e Irán. Aunque el presidente iraní Hasan Rohani aseguró que no se reuniría con Donald Trump mientras no levante las sanciones contra Irán, parece que la estrategia de Macron dio sus frutos al lograr que el diálogo esté sobre la mesa.

Por el otro, lideró el apoyo del G7 a la Amazonía. Sin embargo, esta iniciativa no logró el mismo éxito, ya que se topó con la oposición del presidente brasileño Jair Bolsonaro, quien aseguró que no aceptará la ayuda a no ser que Macron se disculpe por intentar "salvar la Amazonía" bajo intenciones "colonialistas", según afirmó el mandatario suramericano.

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