Guerra eterna

Siria: los civiles atrapados en el pulso de las potencias

Soldados del ejército sirio viajan en la parte trasera de un camión en la ciudad de Morek, distrito de Hama, Siria , el 24 de agosto de 2019.
Soldados del ejército sirio viajan en la parte trasera de un camión en la ciudad de Morek, distrito de Hama, Siria , el 24 de agosto de 2019. Omar Sanadiki / Reuters

Las escaladas militares surgidas a raíz del fracaso de las soluciones políticas dejaron a más de 900 civiles muertos según las ONG, al tiempo que la tensión entre el Gobierno de Al Assad y Turquía deja vislumbrar un enfrentamiento directo.

Anuncios

“Esperamos que nuestras tropas terrestres entren muy ponto en la región”, afirmó este lunes 26 de agosto el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, quien agregó que tan que pronto sus fuerzas ingresen al territorio sirio, tendrán la “capacidad de ver la situación”. Una situación más que nunca explosiva, ya que, desde el pasado viernes, el ejército de Turquía y los militares de Bashar Al Assad se encuentran de cara a cara en el municipio de Morek, en el noreste de Siria.

Ahí se encuentra uno de los puestos de observación que Ankara colocó después del fracaso del pacto entre Irán y Rusia sobre la suerte de la región de Idlib.

Frustradas por haber sido apartadas de las negociaciones entre sus aliados y su rival turco, las autoridades de Damasco han sacado provecho del carácter efímero de toda tregua para intensificar sus esfuerzos de ‘reconquista’ del país. Una postura confirmada por acciones como la negativa a la creación de una “zona de seguridad".

Erdogan ya ha lanzado su amenaza: con o sin el visto bueno de Bashar Al Assad, entrará en esta zona. En el blanco del mandatario turco, están las milicias kurdas de Siria, las YPG, contra las cuales ya ordenó una intervención militar, a principios de 2018. Unos grupos armados que se beneficiaron del apoyo de Estados Unidos. “Nuestra prioridad es la diplomacia, el diálogo, la reconciliación y la cooperación (…) Pero si estamos estancados u obligados a tomar un camino que no queremos, nuestros preparativos están listos e implementaremos nuestros planes”, dijo Erdogan.

Mientras que se agudiza la tensión entre Damasco y Ankara, la guerra se intensifica. Las tropas pro Al Assad multiplican las victorias y las retomas de zonas que habían permanecido en manos de los rebeldes durante los últimos años.

Una ofensiva que creció en intensidad desde el pasado mes de abril, con civiles atrapados en el fuego cruzado. Según las Naciones Unidas, los últimos combates provocaron el desplazamiento forzado de más de 400.000 personas, oriundas de Idlid o Hama, que se fueron precisamente hacia la frontera turca.

Las bombas del Gobierno sirio y de su aliado ruso preceden todo ataque terrestre. Durante este periodo, mataron a 992 civiles, incluidos a 245 menores de edad, según el Observatorio Sirio para los Derechos Humanos. La ONG radicada en Reino Unido lamenta la “escalada más violenta (…) desde el acuerdo de Putin-Erdogan” de 2018. Con el camino hacia Idlib ahora prácticamente despejado, los líderes de las fuerzas de Al Assad han asegurado que van a continuar las operaciones en contra de los escasos bastiones rebeldes y yihadistas que siguen de pie.

Con AFP y Reuters

Boletín de noticiasSuscríbase para recibir los boletines de France 24