Canadá insiste en incluir a Cuba en un arreglo sobre Venezuela

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La Habana (AFP)

Canadá realizó este miércoles su tercer intento de incorporar a Cuba a una solución negociada de la crisis venezolana, en un nuevo encuentro en La Habana entre los cancilleres Chrystia Freeland y Bruno Rodríguez.

"Útil debate con mi homólogo cubano Bruno Rodríguez Parrilla en La Habana sobre los lazos entre Canadá y Cuba, la crisis en Venezuela y el apoyo a las empresas canadienses que operan en Cuba", escribió Freeland en Twitter al término de la cita.

La ministra de Relaciones Exteriores canadiense ya había adelantado que el encuentro permitiría continuar las discusiones en curso sobre la posibilidad de que Cuba juegue un "papel positivo" en la búsqueda de una solución pacífica a la situación en Caracas.

Antes, Rodríguez había dicho en Twitter que la cita serviría para pasar revista "al estado de las relaciones bilaterales" e intercambiar "sobre temas de interés mutuo de la agenda hemisférica e internacional".

Este es el segundo viaje de Freeland a Cuba en 2019. En mayo visitó la isla con una agenda semejante. Rodríguez le devolvió la visita en junio.

Cuba es uno de los más firmes aliados del presidente venezolano Nicolás Maduro, quien se mantiene en el poder a pesar de la presión internacional liderada por Washington.

Canadá tiene un destacado papel en el Grupo de Lima, un bloque de una docena de países del continente americano que busca una solución a la crisis venezolana en el que no participa Estados Unidos como miembro.

Ottawa desconoce el mandato de Maduro por considerarlo resultado de elecciones fraudulentas y apoya, junto con Estados Unidos y medio centenar de países, al líder opositor y jefe parlamentario Juan Guaidó, quien se declaró en enero presidente interino.

La Habana respalda incondicionalmente a Maduro, un fuerte aliado político y económico.

Venezuela es el principal suministrador de petróleo de Cuba y en ese país trabajan 20.000 cubanos, fundamentalmente médicos y paramédicos, maestros y técnicos, que representan un importante ingreso para la isla.

"Creemos que es importante explorar todos los caminos posibles para una resolución de la situación (en Venezuela)", dijo Freeland en una conferencia de prensa conjunta con el secretario de Estado de Estados Unidos, Mike Pompeo, de visita en Ottawa, la pasada semana.

Según había adelantado la cancillería canadiense, los ministros también tenían previsto discutir sobre "la decisión de los Estados Unidos de poner fin a la suspensión del Título III de la Ley Helms-Burton", que podría afectar las inversiones que empresas canadienses tienen en Cuba.

Ese título, congelado desde 1996, entró en vigencia en mayo de este año y permite que norteamericanos y cubanos emigrados puedan demandar a las compañías extranjeras que "trafiquen" (gestionen) bienes nacionalizados por el gobierno de Fidel Castro después de la revolución de 1959.

La gigante canadiense Sherritt opera en la isla, entre otras cosas, una mina y una planta procesadora de níquel que fue expropiada a una compañía estadounidense en los años 60.