ENTREVISTA

El rearme de exlíderes de las FARC "podría dar nacimiento a un nuevo grupo guerrillero"

El politólogo Ariel Ávila (izquierda) y el investigador Luis Eduardo Celis (Derecha).
El politólogo Ariel Ávila (izquierda) y el investigador Luis Eduardo Celis (Derecha). Revista Semana y Fundación Paz y Reconciliación

Tras la noticia del rearme de una fracción de la exguerrilla de las FARC, France 24 consultó a dos expertos para entender las consecuencias de la decisión. ¿Está en juego el proyecto de paz de Colombia?.

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El anuncio sobre el rearme de una facción de disidentes de la exguerrilla de las FARC dejó sin aliento a la sociedad colombiana y a la comunidad internacional este 29 de agosto. Si bien la posibilidad de un resurgimiento armado de disidencias de este grupo era una hipótesis, esa posibilidad no se había confirmado hasta el momento.

La noticia llega al cumplirse los tres años de la firma del Acuerdo de Paz entre el Gobierno del expresidente Juan Manuel Santos y el desmovilizado grupo subversivo que puso fin a un histórico conflicto de más de cinco décadas y que dejó más de seis millones de víctimas.

Para entender el porqué del rearme, France 24 habló con dos expertos en el conflicto colombiano: Ariel Ávila, politólogo, subdirector de la Fundación Paz y Reconciliación, y Luis Eduardo Celis, sociólogo e investigador de derechos humanos.

France 24: ¿Cómo interpretar el regreso a las armas liderado por dos de los exnegociadores de los Acuerdos de Paz?

Ariel Ávila: En colombia había dos disidencias: unas armadas, que surgieron luego del Acuerdo de Paz, incluso antes de la dejación, y había una disidencia política encabezada por 'Iván Márquez'. La noticia no es el surgimiento de una disidencia. La noticia es que es posible que esas dos disidencias se unan. Eso podría dar nacimiento a un nuevo grupo guerrillero.

Luis Eduardo Celis: La decisión de 'Márquez' de volver al camino armado es la muestra de una gran irresponsabilidad política porque él fue el jefe negociador del acuerdo que se construyó entre el Gobierno colombiano y las FARC. Todo esto también se ve reforzado por la actitud del Gobierno de no cumplir de manera explícita el Acuerdo. Entre la falta de indecisión de 'Iván Márquez' y la indecisión del Estado colombiano tenemos esta situación lamentable.

France 24: En su manifiesto, 'Márquez' culpa al incumplimiento del Estado colombiano de la retoma de las armas, ¿consideran que esto influyó en esa decisión de los disidentes?

A.A.: Es cierto que el Estado ha incumplido, eso es innegable, pero la responsabilidad de rearme es única y exclusivamente de 'Márquez', 'Santrich' y compañía. Ellos tomaron la decisión, ellos pudieron haberse quedado, aguantar este proceso de paz. Que estaba difícil, que los estaban persiguiendo, eso es cierto, pero la responsabilidad es directamente de ellos. Sí, el Estado ha incumplido y yo considero que hay un sector del Centro Democrático que quería que las FARC reviviera, pero la responsabilidad directa del rearme es de ellos.

L.C.: Un clima de inestabilidad de incumplimiento de los acuerdos estimula la decisión del regreso de las armas. Pero en ese caso creo que la mayor responsabilidad es de 'Iván Márquez', él honró su palabra en un Acuerdo de Paz y ahora la está incumpliendo. Hay que luchar en la democracia para que ese acuerdo se cumpla de manera explícita.

France 24: Tras el anuncio de esta disidencia, ¿cómo quedan los Acuerdos de Paz?

A.A.: Es obvio que los Acuerdos de Paz están en peligro, pero están en peligro por los niveles de incumplimiento, no es que la paz esté fracasando. Hay más de 11.000 guerrilleros en procesos de reincorporación. El proceso todavía es muy salvable. Hay una gente que reincidió, punto. La política de reincorporación es la prioridad principal. Salvar a la gente que está en los espacios territoriales (establecidos por el Estado para la reincorporación de guerrilleros a la vida civil) para que no reincida. El miedo mío es una desbandada hacia las disidencias.

L.C.: El acuerdo de paz es un compromiso de Estado, es una necesidad de la sociedad colombiana, hay que seguir luchando por un estricto cumplimiento del acuerdo, cosa que no hace el presidente (Iván) Duque, que demagógicamente dice que sí está cumpliendo pero no trabaja en la reforma rural, no trabaja en una política antinarcóticos realmente incluyente con el campesinado, no trabaja en la reforma política, puntos que son del acuerdo.

Líder guerrillero disidente, conocido con el nombre de Aldemar (izq.), miembro del Primer Frente de las FARC y otros rebeldes, patrullan la jungla a lo largo del río Inírida en el departamento de Guaviare, Colombia, el 26 de septiembre de 2017.
Líder guerrillero disidente, conocido con el nombre de Aldemar (izq.), miembro del Primer Frente de las FARC y otros rebeldes, patrullan la jungla a lo largo del río Inírida en el departamento de Guaviare, Colombia, el 26 de septiembre de 2017. Raúl Arboleda / AFP

France 24: El comandante 'Uriel', del ELN, saludó el rearme de esta facción guerrillera. ¿Qué supone una posible alianza entre los dos grupos?

A. A.: Las relaciones de las FARC con el ELN han sido de amores y odios. Ellos colaboraron mucho (...) y después se mataron en una guerra brutal entre 2006 y 2010. Entonces esto lo que supone es que va a haber alguna coordinación (...) pero pensar que 'Iván Márquez' se va a colocar un brazalete del ELN o que se van a unir en una sola guerrilla, eso no va a pasar. Son colaboraciones momentáneas normales y después estalla la guerra (entre los dos grupos), como siempre ha pasado.

L. C.: No creo que exista la posibilidad de una gran alianza entre las FARC en armas y el ELN, son dos culturas muy diferenciadas. Por supuesto el ELN saludará el regreso de 'Iván Márquez' a la lucha armada o a esa resistencia armada, pero eso no tiene ningún futuro en la sociedad colombiana. El futuro es la paz, la negociación, ampliar la democracia, hacer las transformaciones que se requieran. El proyecto armado no tiene ninguna viabilidad en la sociedad colombiana, en eso llevamos 60 años.

France 24: ¿Quiénes son los mayores damnificados de este rearme?

A. A.: Colombia en general. Sabíamos que este posconflicto iba a ser muy difícil, pero lo que queríamos superar era la etapa de la violencia política o de la justificación política de la violencia. Entonces volver a un conflicto político, si eso se consolida, sería la peor noticia para todos nosotros. (...) A nivel territorial, sí, algunas zonas van a verse muy afectadas, pero la que pierde es Colombia.

L. C.: La sociedad que aspira a la paz, la sociedad que aspira a los cambios, esto refuerza al uribismo. Entre el expresidente (Álvaro) Uribe e 'Iván Márquez' están haciendo trizas este acuerdo de paz.

Archivo: El presidente de Colombia, Iván Duque, junto al expresidente Álvaro Uribe en un acto en Bogotá, Colomnia.
Archivo: El presidente de Colombia, Iván Duque, junto al expresidente Álvaro Uribe en un acto en Bogotá, Colomnia. Reuters

France 24: El Gobierno pidió la expulsión del tribunal de paz para quienes hicieron el anuncio y otros sectores instaron a que se les combata. ¿Inicia de nuevo la guerra del Estado contra las FARC?

A. A.: Es posible que se dé, pero eso no va a ser inmediato, eso va a tardar un tiempo y creo que en el video en el que está 'Iván Márquez' se notan las dificultades en las que están. Eso no es un video en donde están mostrando 200, 400 exguerrilleros. Es una noticia preocupante pero no es que estemos ante la inminencia de un nuevo conflicto.

L.C.: Se ha vuelto a consolidar una dinámica de conflicto en 120 municipios, que es un tema no resuelto y que la aspiración de sacar la violencia de la política no se ha logrado, pero este sigue siendo un reto de la sociedad colombiana, del Estado colombiano, un reto que yo creo que el presidente (Iván Duque) no asume de manera correcta.

Archivo: la reincorporación a la sociedad de los exguerrilleros en Colombia

France 24: ¿Qué tan fuertes son las disidencias de las FARC en este momento y qué amenaza pueden suponer para el país?

A. A.: Las disidencias armadas hoy operan en 85 municipios, las FARC al final del proceso operaban en casi 300. Las FARC desmovilizaron a 13.000 personas, hoy las disidencias pueden tener 1.800 exguerrilleros y 200 o 300 nuevos reclutas, es decir, en el mejor de los casos esas disidencias representan el 25% de lo que eran las FARC, no es que vayamos a volver a un escenario de guerra ni de bombas en todo el país.

L.C.: Yo creo que el Estado tiene que reforzar todas las medidas de seguridad, de control, esperemos que no haya desgracias con este anuncio, pero creo que las guerrillas no son una amenaza a la seguridad. Lo que es una amenaza a la seguridad es no asumir el desarrollo de la sociedad colombiana de manera incluyente, transformar el campo, transformar la política, esas son realmente las amenazas de inestabilidad.

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