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El nacionalista italiano Matteo Salvini fuera de juego, pero puede regresar

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Roma (AFP)

El final de la experiencia inédita para Italia de un gobierno de nacionalistas es un revés para el jefe de la Liga Matteo Salvini, quien podría sin embargo aprovechar su regreso a la oposición para retomar fuerzas.

El ministro del Interior saliente puede burlarse ahora de un gobierno que para él está basado en el apetito por ministerios, pero de hecho perdió la apuesta de provocar elecciones anticipadas.

"Más que todo cometió un error político antes que uno de agenda", analiza para la AFP Lorenzo Castellani, profesor de ciencias políticas en la universidad Luiss de Roma.

Salvini pensaba jugar con la sorpresa al dinamitar el 8 de agosto, en pleno verano, la alianza formada con el Movimiento 5 Estrellas (M5S), pero subestimó la capacidad de reacción del sistema italiano basado en el parlamentarismo y la de los socios europeos de Italia.

No vio que ya se había logrado "a través de contactos entre las capitales europeas y el presidente" Sergio Mattarella "un acuerdo para impedirle ganar muchos votos y gobernar al país durante cinco años", según Castellani.

El día de su espectacular ruptura, la Liga de Salvini tenía 38% de intenciones de voto, cuatro puntos más que su récord en las elecciones de mayo. Ya cayó a 31%/33% en los últimos días.

Uno de sus brazos derechos, Gian Carlo Giorgetti, entrevistado el jueves por el diario Corriere della Sera, considera también que el "error fundamental de Salvini fue ganar las europeas. Se convirtió así en el enemigo número uno en Italia y no solo ahí".

- Temor de los europeos -

Para el profesor Castellani, Salvini "provocó miedo a los europeos" cuando rechazó votar, pese a un acuerdo previo con sus aliados de las Cinco estrellas y los grandes partidos europeos a favor de Ursula von der Leyen como presidente de la Comisión europea.

"Razonó en función de las pulsiones euroescépticas de su partido y de su electorado en Italia", cuando incluso la Hungría de Viktor Orban, "mucho más cuestionado por sus métodos de gobierno" que el propio Salvini, aprobaba la elección de von der Leyen.

Los europeos "se asuntaron, temían tener que lidiar con otro Boris Johnson" y él "no comprendió el verdadero juego de las fuerzas que había en su contra", según Castellani.

Desde hace varios días parece haber tomado conciencia y fustigó un complot de un nuevo ejecutivo entre sus ex aliados Cinco Estrellas y el Partido demócrata (PD, centroizquierda) "formado con base en las consideraciones de Francia, Alemania y Bélgica".

El experto Castellani rechaza el calificativo de extrema derecha para la Liga y Salvini, pese a sus diatribas contra los "clandestinos" o "los Roms".

"Está en la continuidad de todos los gobiernos de derecha, inclusive el primer gobierno de Silvio Berlusconi en 1994 del que hacía parte la Alianza nacional post-fascista que estaba mucho más a la extrema derecha que el Salvini de hoy", subraya.

- "No bajará la guardia" -

Para el politólogo, La Liga es "un partido de derecha con aspectos nacionalistas, pro-negocios y duro sobre la inmigración como todo el mundo en Europa, inclusive en España" como país mediterráneo que es.

La Liga "no es xenófoba si se le quita la comunicación sin escrúpulos de Salvini en las redes sociales, sino euroescéptica", señaló.

En espera de una probable travesía del desierto, el lombardo de 46 años que ingresó en la política muy joven, advierte desde ahora que "no bajará la gurdia" y espera volver a hacer campaña: anunció la instalación de puestos en las plazas el fin de semana del 20/21 septiembre y una gran "jornada del orgullo italiano" en Roma el 19 de octubre.

En los próximos meses, la popularidad de Salvini caerá, según los politólogos y Castellani lo ve inclusive caer 10 puntos hasta el 20%, pues "los italianos sont cínicos y no les gustan los pequeños astutos perdedores".

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