La cubana Omara Durand, reina de los Parapanamericanos, piensa en Tokio-2020

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Lima (AFP)

Se coronó reina de los Juegos Parapanamericanos de Lima al ganar tres medallas de oro: la velocista cubana Omara Durand ya está pensando en Tokio-2020 y promete seguir compitiendo mientras su cuerpo se lo permita.

"Voy a correr hasta que mi organismo me lo permita", dice la deportista a la AFP tras colgarse la medalla dorada en la prueba de 400 metros, la tercera que obtuvo en Lima tras ganar previamente los 100 y 200 metros.

"Esta última medalla significa mucho para mí porque suman 11 en Juegos Parapanamericanos", agrega emocionada la cubana de 27 años en el estadio atlético de la Videna, en Lima.

Al vencer en 400 metros el miércoles con 52,51 segundos, Omara estableció un nuevo récord mundial. El anterior, de 51,77 fue esstablecido tambipen por ella en los Juegos Paralímpicos de Rio-2016.

La discapacitada visual más veloz del mundo tiene un notable palmarés: 11 medallas doradas en cuatro Parapanamericanos: tres en Rio de Janeiro-2007 (100, 200 y 400); dos en Guadalajara-2011 (100 y 400), tres en Toronto- 2015 (100, 200, 400) y las tres de Lima-2019.

Se suman a ellas cinco medallas de oro en Juegos Paralímpicos: dos en Londres-2012 y tres en Rio-2016.

"Todas las medallas que tengo son exhibidas en un rincón de la sala de mi casa", comenta.

Omara, sin embargo, se toma con humildad que los medios la presenten como la monarca de los Parapanamericanos.

"No sé si soy la reina. No llevo las estadísticas en los Juegos. Solo sé que me voy a ir con tres medallas" de Lima, dice tras subir por tercera vez al podio mientras en los altavoces del estadio se escucha "La Bayamesa", el himno nacional de Cuba.

- Atleta desde niña -

Además de Omara Durand, solo otro deportista ha ganado hasta ahora tres preseas de oro en los Parapanamericanos de Lima, el nadador chileno Alberto Abarza, quien venció en 50 metros libre, 100 espalda y 200 espalda.

Los atletas discapacitados visuales corren tomados por una soga con un guía. El acompañante de Omara en Lima fue su compatriota Yuniol Kindelan.

Antes de iniciar una carrera, la velocista cubana se mentaliza.

"Me gusta mucho correr, cuando yo salgo a la pista pienso nada más que hacer un buen papel para mí país", cuenta la deportista nacida el 26 de noviembre de 1991 en la calurosa Santiago de Cuba, la mayor ciudad del oriente de la isla.

Omara empezó a correr cuando tenía siete años motivada por su profesor de educación física, quien percibió que tenía condiciones para el atletismo.

"Gracias a eso ahora soy una atleta", dice la deportista, quien se mudó hace años a La Habana para entrenarse en el centro de alto rendimiento.

La velocista se preparará ahora para el mundial de paratletismo de noviembre en Dubai y después para competir en los Paralímpicos de Tokio-2020.

- Como Usain Bolt -

Además de las medallas, Omara recibió otro reconocimiento en Lima: las huellas de las palmas de las manos quedaron impresas en un bloque de cemento en el estadio atlético, honor únicamente compartido por el astro jamaiquino de la pista Usain Bolt.

"Estoy muy agradecida con dejar mis huellas en el estadio. Gracias por hacerme disfrutar de un momento bonito", declaró la cubana ese día mientras lloraba de emoción.

Omara parte feliz de Lima, donde su único problema fueron las bajas temperaturas (en torno a 15 grados, frente a los 30 que siempre hay en Santiago de Cuba).

"En Lima hemos sentido mucho frío, (es) un clima al que no estamos acostumbrados, pero nos vamos muy contentos porque el pueblo de Lima nos ha acogido a todos los paratletas muy bien", dice agradecida.

Es que la capital peruana ha tenido récord de humedad y frío durante los Juegos Panamericanos y Parapanamericanos, lo que afectó particularmente a las delegaciones de países tropicales.