Saltar al contenido principal
Migrantes

Dos años del éxodo masivo de los rohingya hacia Bangladesh

La persecución contra los musulmanes rohingya en Myanmar desencadenó la movilización de más de 730.000 personas hacia Bangladesh. Hoy en día están en el mayor campo de refugiados del mundo, en Cox’s Bazar, donde intentan rehacer su vida. Viven con poco pero lo prefieren así, antes que volver a su país donde son perseguidos por su religión.

Anuncios

Ali Akbar llegó a Bangladesh hace dos años. Hizo parte de los cientos que huyeron de Myanmar después del estallido de violencia contra los rohingya, un hecho calificado por la ONU de "limpieza étnica". Ali ha hecho su vida en Cox’s Bazar y ahora tiene un pequeño almacén donde repara teléfonos móviles. "Vengo de Myanmar. Fui incapaz de tolerar la tortura allí, así que vine a Bangladesh. Aquí he comenzado este negocio y estoy feliz aquí", asegura.

La vida en Bangladesh no es fácil, pero la tranquilidad de no ser perseguidos les da una esperanza de vida. Aunque tienen poco para vivir, buscan en qué emplearse. "Estoy ganando dinero y con eso compramos algunos artículos esenciales. Estamos mejor aquí, que en Myanmar", comenta Minar Begum, quien consiguió una máquina de coser y remienda algunas prendas cerca del campo de refugiados.

Los que huyeron se niegan a regresar a pesar de que, en dos oportunidades, les han ofrecido volver. "Ellos quemaron nuestras casas, se llevaron nuestro ganado y se apoderaron de nuestras tierras. Si ellos nos devuelven las tierras, nuestras casas y si nos dan la nacionalidad, entonces nosotros retornaremos, de lo contrario, no iremos", explica Mohammad Alim.

En Myanmar, los musulmanes rohingya son tratados como migrantes ilegales y se les niega la ciudadanía. Además, las autoridades restringen su movilidad por el país.

+ Y el dato de migración de la semana: Foxtrot es un perro rescatado por trabajadores del Programa Mundial de Alimentos en Bangladesh que se ha convertido en parte del equipo. Pero su participación va más allá de ser un perro de compañía. En una cuenta de Instagram que crearon sus adoptantes publican sus andanzas por los campos de refugiados.

Con sus fotografías, pretenden llamar la atención del mundo para que no olviden la situación de los refugiados Rohingya. Si usted quiere seguir a Foxtrot, puede hacerlo en @Humanitarian_pup.

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.