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Especies marinas 'impopulares' se convirtieron en animales protegidos

Un mako de aleta corta emerge del agua después de ser atrapado en el 31 ° Torneo de Tiburones Monstruo del Atlántico Norte el 14 de julio de 2017, en New Bedford, Massachusetts.
Un mako de aleta corta emerge del agua después de ser atrapado en el 31 ° Torneo de Tiburones Monstruo del Atlántico Norte el 14 de julio de 2017, en New Bedford, Massachusetts. Maddie Meyer / AFP

La Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES) incluyó 18 especies de rayas, tiburones y pepinos de mar para que sean objeto de una política de protección.

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Los tiburones y los pepinos de mar empiezan a despertar el interés de las políticas de protección. La limitación del comercio internacional de varias especies, incluyendo rayas y pepinos de mar, da cuenta del creciente interés por proteger especies marinas poco conocidas, incluso menospreciadas.

18 especies de rayas y tiburones y tres especies de pepinos de mar fueron sumados al anexo II de la Convención sobre Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES).

Esta convención regula las ventas internacionales de más de 35.000 especies de fauna y flora salvajes.

"Los países son más conscientes" de la importancia de proteger estas especies

La CITES entró en vigor en 1975 pero fue necesario esperar hasta 2003 para que los tiburones hicieran parte del anexo II: su comercio internacional está permitido con un permiso de exportación, siempre y cuando no perjudique la supervivencia de la especie en la naturaleza.

"A causa de películas como 'Tiburón' por mucho tiempo no hubo nadie que defendiera a estos animales", recuerda Ralf Sonntag, biólogo marino, representante de la ONG Ifaw. Pero las cosas cambian. "Los países son más conscientes" de la importancia de proteger estas especies, víctimas de la pesca excesiva, "y hacen uso de la CITES para reforzar su gestión", explica a la AFP Jennifer Sawada, de la ONG Pew.

Dos tipos de tiburón mako o de aleta corta, que ahora hacen parte del anexo II, son cazados en Asia por sus aletas y su carne, al igual que algunas rayas de la familia Rajiforme, también codiciadas por sus aletas. Pero los tiburones también son víctimas de capturas accidentales.

Los "desprotegidos"

Los intereses financieros son enormes. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por sus siglas en inglés), el comercio de productos derivados del tiburón se eleva hasta cerca de mil millones de dólares al año.

El ritmo de reproducción de estos animales, surgidos hace casi 400 millones de años, no ayuda: alcanzan su madurez sexual bastante tarde y se reproducen relativamente poco comparados a otras especies de peces como el atún.

En marzo, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) ya se había preocupado por varias especies de tiburones y de rayas. Por eso, los países que defienden estas propuestas y las ONG consideran necesario regular su comercio internacional.

"Hay una verdadera preocupación por el número de grandes depredadores que quedan", resalta Arnaud Horellou, ingeniero del Museo Nacional de Historia Natural de París. "Los programas de gestión intergubernamental no presentan los resultados esperados", constata Horellou.

Ralf Sonntag: "Los tiburones son los nuevos delfines"

Las organizaciones intergubernamentales de pesca tienen un enfoque basado en la gestión de los recursos mientras que la CITES se preocupa por la conservación de las especies, afirma Luke Warwick, de Wildlife Conservation Society. La CITES también puede sancionar a los Estados que no apliquen las decisiones de la convención.

"Las organizaciones regionales de pesca siguen siendo la solución más eficaz para gestionar las especies de peces", asegura por su lado Opes Oceani, compañía que trabaja con el sector industrial. En contra de una mayor regulación, los países -principalmente asiáticos- consideran que las cifras no prueban que estas especies realmente estén en peligro.

Los protectores de animales consideran que la percepción del público también ha evolucionado: "Los tiburones son los nuevos delfines", asegura Ralf Sonntag. En algunos países como las Islas Fiji, en vez de pescar estos animales es posible nadar con ellos, actividad que representa una fuente de ingresos.

Sin embargo, la visión sobre estas especies sigue siendo diferente de la que se tiene sobre algunas otras icónicas como los elefantes o los rinocerontes, precisa Luke Warwick. De no ser así, los tiburones o las rayas ya estarían en el anexo I, que prohibe todo comercio internacional, estima Warwick.

Pero todos aplauden el interés creciente por las especies marinas. "Con frecuencia, tanto a la CITES como a las ONG se les reprocha que solo se preocupan por los animales poderosos y carismáticos", destaca la asociación Robin des Bois.

La inscripción de tres especies de pepinos de mar al anexo II, sobreexplotados para alimentar mercados asiáticos, prueba lo contrario: "La CITES también se preocupa por los desprotegidos", estima Robin des Bois.

Con AFP

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