"Estoy donde quiero estar", celebra De Miñaur en el US Open

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Nueva York (AFP)

El tenista australiano Alex de Miñaur, de ascendencia uruguaya española, avanzó este viernes a los octavos de final del US Open, una hazaña que logra por primera vez en un Grand Slam.

El joven tenista de 20 años se impuso al finalista del 2014, el japonés Kei Nishikori (7) en cuatro sets, para sumar además su primera victoria ante un jugador top 10 en su décimo segundo intento, y ahora se prepara para enfrentar a Grigor Dimitrov o Kamil Majchrzak.

De Miñaur, que dice haber pasado la página de la derrota del año pasado ante Marin Cilic a cinco sets en la tercera ronda, podría cruzarse en cuartos de final con el cinco veces campeón Roger Federer.

"Me alegro de poder conseguir finalmente la victoria", dijo De Minaur, que eliminó la amenaza de una remontada de Nishikori para cerrar el marcador en 6-2, 6-4, 2-6, 6-3.

"El año pasado fue un partido un poco desgarrador para mí. Me dolió mucho, pero aprendes mucho de ello. Sabes que ese es tu nivel", dijo. "He estado en esta situación antes, y es aquí donde quiero estar".

"Aquí es donde siento que está mi juego, quiero estar presionando a estos tipos, quiero estar presionando en las segundas semanas de Grand Slams y estar presente".

De Miñaur, hoy en el ranking 38, ha ganado un título de ATP en su natal Sidney y llegó a la tercera ronda del Abierto de Australia donde cayó ante Rafael Nadal.

Una molesta lesión en la ingle, que le obligó a tomar medicación antiinflamatoria, paralizó su progreso y De Miñaur, que dependía de la velocidad de su cancha de azogue, se quedó sin ganar durante tres meses.

El mes pasado volvió a estar en forma y se llevó en Atlanta el segundo trofeo de su carrera, que recibió con un mostacho que parecía pintado a lápiz, y que ha descartado.

"Me toma como 17 años crecer un bigote, capaz en un par de años, pero ahora no", indicó al ser consultado sobre el posible regreso de la pelusa de mostacho.

Nishikori por su parte, que había llegado a cuartos de final en los otros tres Grand Slams, consigue su eliminación más temprana desde el Wimbledon de 2017.

"Me costó mucho sacar cada juego, cometí muchos errores no forzados, no fui consistente", indicó. "Creo que por momentos jugué bien y en otros no".