Saltar al contenido principal

Más aranceles marcan un nuevo round en la guerra comercial entre Estados Unidos y China

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con el presidente de China, Xi Jinping, en el marco de la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, el 29 de junio de 2019. (Archivo)
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se reunió con el presidente de China, Xi Jinping, en el marco de la cumbre de líderes del G20 en Osaka, Japón, el 29 de junio de 2019. (Archivo) Kevin Lamarque / Reuters

Este primero de septiembre se convirtió en una de las fechas clave del conflicto comercial entre los dos gigantes: entraron en vigor aranceles de parte y parte que amenazan con empeorar las maltrechas relaciones entre Washington y Beijing.

Anuncios

Lo que hace más de un año comenzó como un ataque unilateral de Estados Unidos contra China para defenderse de un presunto “robo de propiedad intelectual”, se fue convirtiendo poco a poco en una verdadera guerra comercial entre los dos gigantes, de la que hoy se libra una nueva batalla.

Este domingo primero de septiembre entró en vigor una serie de aranceles de productos chinos a Estados Unidos y viceversa, en un intento de los dos gobiernos por presionar a su contraparte de cara a una posible nueva ronda de las negociaciones.

Los equipos comerciales de ambos países aclararon que continúan hablando y se reunirán este mes, pero eso no implica ningún cambio en las medidas puestas en marcha.

De septiembre a diciembre, cascada de aranceles

Desde este domingo, la administración Trump comenzará a cobrar aranceles del 15% sobre más de 125 mil millones de dólares en importaciones chinas, incluidos parlantes inteligentes, auriculares Bluetooth y muchos tipos de calzado.

En represalia, China comenzó a imponer aranceles de entre el 5% y el 10% a algunos de los productos estadounidenses en una lista objetivo de 75 mil millones de dólares. Y aunque no especificó el valor de los bienes que enfrentan aranceles más altos desde este domingo, sí reveló que habrá un gravamen del 5% sobre el crudo estadounidense, siendo la primera vez que ataca este producto desde que comenzó la guerra comercial.

El presidente Trump defendió sus políticas arancelarias en Twitter y aseguró que “no afectarán tanto a los consumidores estadounidenses porque la moneda china ha bajado, lo que les da a nuestros importadores un descuento (…) Esto se trata de la libertad estadounidense. Redirigir la cadena de suministro. ¡No hay razón para comprar todo de China!”.

Una guerra de más de un año sin vencedores (por ahora)

Durante dos años, la administración Trump ha tratado de presionar a China para que realice cambios radicales en sus políticas de protección de la propiedad intelectual, transferencias forzadas de tecnología a empresas chinas, subsidios industriales y acceso al mercado.

China siempre ha negado las acusaciones de Washington de que se involucra en prácticas comerciales desleales, prometiendo contraatacar y criticando las medidas estadounidenses como proteccionistas.

Desde comienzos de 2018, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, emprendió una batalla contra China, al imponer aranceles del 25% a importaciones de “tecnologías industrialmente significativas” por valor de 50.000 millones de dólares. Desde entonces, cada golpe es recibido con uno mayor.

Casi de inmediato, China impuso un gravamen a productos estadounidenses por 16.000 millones de dólares. Poco tiempo después, en una acción más contundente, el jefe de la Casa Blanca ordenó la imposición de aranceles del 10% a productos de China por valor de 200.000 millones de dólares, de los cerca de 500.000 millones de dólares que importa anualmente.

La tensión siguió escalando y se recrudeció con el anuncio de Trump de que aumentaría del 10% al 25% los aranceles ya aplicados y gravará más productos procedentes de China por el valor total que se importa cada año.

Más aranceles en camino

Aranceles adicionales del 15% a China sobre teléfonos celulares, computadoras portátiles, juguetes y ropa, entrarán en vigencia el 15 de diciembre, luego de que así lo decretara el mandatario estadounidense, tras argumentar que no quiere estropear las compras navideñas.

Y la amenaza fue aún mayor, después de que la Oficina del Representante Comercial de Estados Unidos reconociera esta semana que tiene planeado un eventual aumento impositivo adicional a la lista de productos chinos que ya están gravados con el 25%.

Por su parte, Beijing comenzará a cobrar aranceles adicionales sobre más productos a partir del 15 de diciembre.

Se espera que en los próximos días se retomen las negociaciones para buscar solución a una guerra en la que cada ataque es respondido por el adversario con la misma moneda.

Con EFE y Reuters

selfpromo.newsletter.titleselfpromo.newsletter.text

Página no encontrada

El contenido que solicitó no existe o ya no está disponible.