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EE. UU. presenta a Afganistán el borrador de un acuerdo de paz pactado con el Talibán

El presidente afgano, Ashraf Ghani, se reúne con el representante especial de Estados Unidos para Afganistán, Zalmay Khalilzad, en Kabul, Afganistán, el 2 de septiembre de 2019.
El presidente afgano, Ashraf Ghani, se reúne con el representante especial de Estados Unidos para Afganistán, Zalmay Khalilzad, en Kabul, Afganistán, el 2 de septiembre de 2019. Palacio presidencial de Afganistán/vía Reuters

El posible acuerdo de paz se registra tras meses de conversaciones entre Washington y el grupo insurgente, en Doha, Catar, y de las que estuvo excluido el gobierno afgano.

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Es el “umbral” para un pacto de paz para uno de los conflictos, que, en 18 años, se ha convertido en uno de los más mortales del mundo.

Este 2 de septiembre, el representante de Estados Unidos para los esfuerzos de paz en Afganistán, Zalmay Khalilzad, presentó al presidente afgano, Ashraf Ghani, el borrador del acuerdo con el grupo Talibán para que lo someta a consultas.

Un día antes el diplomático de ciudadanía estadounidense, pero nacido en Afganistán, llegó a Kabul, tras concluir la novena ronda de conversaciones con este grupo armado, en Catar, que de acuerdo con las partes involucradas, terminó a las puertas de un pacto que permite seguir avanzando hacia un proceso de paz.

El gobierno respaldado por Estados Unidos necesitará "estudiar y evaluar" los detalles del borrador, dijo el portavoz de la presidencia afgana, Sediq Sediqqi. Además, aún debe ser aprobado por el mandatario estadounidense, Donald Trump, antes de que pueda firmarse, señaló Khalilzad.

¿Qué incluye el borrador del acuerdo?

Esta es la primera vez en 18 años que el gobierno de Estados Unidos parece decidido a retirar sus tropas de suelo afgano y dar por terminada la guerra más larga de su historia.

El representante especial de EE. UU. Para Afganistán, Zalmay Khalilzad se da la mano con el jefe ejecutivo de Afganistán, Abdullah Abdullah, en Kabul, Afganistán, el 2 de septiembre de 2019.
El representante especial de EE. UU. Para Afganistán, Zalmay Khalilzad se da la mano con el jefe ejecutivo de Afganistán, Abdullah Abdullah, en Kabul, Afganistán, el 2 de septiembre de 2019. Oficina del jefe ejecutivo de Afganistán/vía Reuters

Según lo establecido, Washington retiraría casi 5.000 soldados de Afganistán y cerraría cinco bases en un plazo de 135 días, una vez sea firmado el pacto, según Khalilzad.

"En principio, hemos llegado allí… El documento está cerrado", agregó.

A cambio de la retirada gradual, los insurgentes se comprometerían a no permitir que el territorio afgano sea utilizado por otros grupos militantes, como Al Qaeda o el autodenominado Estado Islámico, como base para los ataques contra Estados Unidos y sus aliados.

El diplomático afgano-estadounidense se negó a decir por cuánto tiempo permanecería el resto de los aproximadamente 14.000 soldados de EE. UU. en Afganistán, después de la primera etapa de la retirada. Sin embargo, los representantes del Talibán han insistido previamente en que todas las fuerzas extranjeras deben irse.

Por otra parte, las elecciones presidenciales, programadas para este 28 de septiembre, en las que Ghani busca la reelección para un segundo mandato de cinco años, no están incluidas en el borrador, como confirmó el propio Khalilzad. Los talibanes han rechazado sistemáticamente esos comicios.

Aún quedan por aclarar varios detalles del acuerdo, incluido el estatus que se le otorgaría al Talibán. El borrador lo reconoce bajo el nombre preferido por el grupo insurgente: Emirato Islámico de Afganistán. Algunos funcionarios del país se oponen a eso, ya que consideran que con ello el movimiento alzado en armas tendría un estatus equivalente al del gobierno que es reconocido internacionalmente.

¿Habrá un alto el fuego?

El objetivo del plan es poner fin a la guerra y reducir la violencia en la nación. Sin embargo, el borrador no contiene un convenio formal sobre un eventual alto el fuego. Khalilzad dijo que eso dependerá de las negociaciones entre los propios afganos

Se observa una explosión durante un fuerte tiroteo entre las fuerzas del Talibán y el ejército afgano, en Kunduz, Afganistán, el 31 de agosto de 2019. Imagen tomada de un video obtenido por Reuters.
Se observa una explosión durante un fuerte tiroteo entre las fuerzas del Talibán y el ejército afgano, en Kunduz, Afganistán, el 31 de agosto de 2019. Imagen tomada de un video obtenido por Reuters. Ministerio del Interior de Afganistán/vía Reuters

Lo pactado hasta ahora entre el gobierno estadounidense y los insurgentes constituiría una primera fase, de lo que llegaría a ser un acuerdo completo con el Talibán, pues hasta ahora este grupo se ha negado a negociar directamente con el gobierno de Ashraf Ghani, al que considera un régimen ilegítimo y "títere".

En esa medida, la intervención de Estados Unidos es considerada fundamental para un posible acercamiento que lleve a la mesa a las dos partes con un pre acuerdo.

Una explosión reivindicada por el Talibán ensombrece las esperanzas de paz

Las conversaciones de paz han tenido lugar en un contexto de violencia implacable.

El 3 de septiembre de 2019, las fuerzas de seguridad afganas vigilan el lugar de la explosión en Kabul, Afganistán, ocurrido un día antes.
El 3 de septiembre de 2019, las fuerzas de seguridad afganas vigilan el lugar de la explosión en Kabul, Afganistán, ocurrido un día antes. REUTERS/Omar Sobhani

A la gran distancia que aún debe cubrirse para alcanzar el acuerdo de paz se sumó este lunes, una gran explosión que sacudió a Kabul, la capital, agresión que fue admitida por el propio Talibán.

Se trató de un camión bomba que detonó cerca de un complejo residencial, en el que suelen alojarse contratistas militares extranjeros. El atentado dejó al menos 5 muertos y 50 heridos.

"Cinco muertos y 50 heridos, todos ellos civiles, han sido evacuados desde el área a hospitales", informó el portavoz del Ministerio de Interior afgano, Nasrat Rahimi, quien agregó que se trata de cifras iniciales, debido a que el número de víctimas podría aumentar.

La ONG italiana Emergency señaló en su cuenta de Twitter que uno de sus centros recibió a 26 pacientes, tras el atentado, entre ellos "dos niños que llegaron muertos".

Mientras se sienta a negociar, el Talibán controla y tiene influencia en una mayor parte del territorio, más que en cualquier otro momento desde que comenzó el conflicto en 2001.

Las víctimas de esta guerra siguen en aumento. El pasado enero, el mandatario afgano dijo que más de 45.000 miembros de las fuerzas de seguridad del país murieron desde que él llegó al ejecutivo, a finales de 2014.

Pese a lo convenido hasta ahora, existe preocupación tanto en el gobierno de Afganistán como en el de Estados Unidos de que, con la retirada de las tropas extranjeras, el territorio afgano pueda caer en una nueva guerra civil que dé refugio a los yihadistas del Estado Islámico y que al tiempo pueda significar el regreso de un dominio talibán.

France 24 con Reuters y EFE

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